La lista final de 26 jugadores del US Men’s National Team para el Mundial está a solo unas semanas de definirse. Para algunos futbolistas, el margen es amplio y la sensación es de estabilidad; para otros, el tiempo se vuelve una cuenta regresiva cargada de presión. Y siempre hay un grupo reducido que, aun con pocas certezas, mantiene la esperanza de un golpe de suerte que les permita colarse en la convocatoria.
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Dentro del grupo de jugadores con mayor solidez, la idea es clara: más allá de posibles lesiones, son los que tienen más peso para marcar diferencias y sostener el once. En este escalón aparecen nombres ya muy reconocibles para la afición, como Christian Pulisic, Tyler Adams, Antonee Robinson y Weston McKennie, futbolistas que quieren seguir construyendo el proyecto después de haber iniciado el ciclo tras el último Mundial.
A ese bloque se suman Chris Richards, que ha ido consolidándose como uno de los líderes del sistema defensivo, y Folarin Balogun, con el impulso extra de su reciente racha goleadora con Monaco. En el mismo panorama de “arriba en la lista” también se menciona a Matt Freese, quien se ha ganado el rol de portero número 1 dentro del equipo.
Los veteranos con riesgo controlado: un paso detrás
Más allá de los nombres que parecen tener ventaja, hay un segundo grupo donde la competencia por titularidad es real. En esta franja, Tim Weah y Haji Wright llegan con el antecedente de haber anotado en el último Mundial, lo que les da una base importante para seguir en la conversación.
Matt Turner, por su parte, fue pieza relevante en Qatar, aunque en este nuevo Mundial su papel luce como el de principal alternativa. Aun así, su presencia sigue siendo probable incluso después de una noche complicada en la que el equipo, en general, sufrió con él bajo los tres palos ante Bélgica.
También entra en esta categoría Sergino Dest: si su recuperación le permite estar en condiciones suficientes tras su lesión reciente, su inclusión se ve como una opción lógica por la versatilidad que aporta.
Los que se ganaron el momento: nuevas caras con argumentos
Hay futbolistas que llegaban como opciones periféricas y ahora han dado un salto. En este grupo figuran Malik Tillman, Mark McKenzie y Ricardo Pepi, quienes habían quedado fuera del ciclo anterior, pero que han logrado abrirse camino.
Además, Auston Trusty, compañero de Philadelphia Union con McKenzie, se muestra con motivos para confiar: sus actuaciones recientes con la selección en sus últimos dos partidos internacionales (ante Uruguay y Portugal) le dieron tracción.
En el mediocampo, Tanner Tessmann aparece como candidato a iniciar, sobre todo si McKennie es utilizado en un rol más ofensivo. Y entre los jugadores que han tomado regularidad en el proceso durante casi un año, se mencionan Alex Freeman y Max Arfsten: ambos se perfilan bien, con Freeman con opciones para jugar como lateral derecho o incluso como tercer central.
La “zona intermedia” del plantel: donde Pochettino tiene el rompecabezas
En el diseño del proceso, esta es la parte más grande del mapa: el propio enfoque indica que una porción considerable del grupo está en disputa. En un campamento reciente, el técnico Mauricio Pochettino señaló que había entre 30 y 35 jugadores bajo consideración, y al menos 15 encajan en esta franja de competencia directa.
Porteros y defensa: la última plaza se pelea a muerte
En el arco, todo lo que no sea Freese o Turner entra en batalla por el tercer lugar. En defensa, la disputa se centra en el último cupo o en los últimos dos, con nombres como Joe Scally y Miles Robinson ubicados justo en el borde. La lectura es simple: podría haber lugar solo para uno de esos dos dentro de la lista final.
Mediocampo: más opciones y más decisiones
En el centro del campo, la competencia es todavía mayor. Fuera de Adams, McKennie y Tessmann, el resto de roles profundos compiten entre sí. Ahí entran Sebastian Berhalter, Johnny Cardoso, Aidan Morris y Cristian Roldan. En ese engranaje, Jack McGlynn podría moverse entre esta zona y un escalón más ofensivo, dependiendo de cómo quiera el cuerpo técnico el balance del equipo.
Atacantes: solo dos cupos reales entre varias alternativas
Con la línea ofensiva, las opciones se reducen. Pochettino, en principio, parece encaminado a llevar únicamente dos jugadores entre Brenden Aaronson, Diego Luna, Gio Reyna y Alejandro Zendejas. La decisión puede responder a la forma deportiva, pero si el equipo se decanta por dos, Reyna sería el que más difícil lo tendría.
Sin embargo, el hecho de que Reyna estuviera en campamento en marzo abre la puerta a una excepción: por eso sigue en la “burbuja”, aunque no sea el escenario más favorable.
Los que dependen del recorte: “burbuja” real y difícil
Si un jugador no ha estado involucrado desde el Gold Cup, la probabilidad cae fuerte. En términos prácticos, su camino hacia el Mundial es cuesta arriba si no sumó presencia durante el otoño o la primavera.
Este segmento incluye Walker Zimmerman, Paxten Aaronson y Brian White. También aparece Gianluca Busio, que pese a su buen momento con Venezia aterriza en esta zona. Lo mismo ocurre con Josh Sargent, en gran medida por la profundidad existente en la posición de delantero.
La pregunta clave es si las lesiones pueden abrir una puerta. Es posible, pero el margen para regresar por la vía rápida es estrecho.
Tres nombres a vigilar: talento, pero con condiciones
Hay tres situaciones específicas que llaman la atención dentro de este grupo complicado.
- Yunus Musah: aunque su nivel lo coloca como una posibilidad latente, no ha estado con la selección en
. Aunque existe la chance de que reaparezca para el Mundial, la falta de minutos en el terreno de juego vuelve esa opción menos probable. - Noahkai Banks: tras saltarse el campamento de marzo, sus chances para el Mundial lucen reducidas. Pochettino ha insistido en el compromiso, y la indecisión de Banks sobre su futuro internacional podría ser suficiente para dejarlo fuera, pese a su potencial.
- Zavier Gozo: el interés crece por su irrupción en MLS. Aun así, en circunstancias normales, ese salto quizá no bastaría para una carrera de última hora. Estados Unidos no tiene una gran abundancia de extremos puros capaces de cambiar un partido por sí mismos, y Gozo podría encajar justo en ese perfil; pero su poca experiencia internacional complica que dé un paso tan grande en tan poco tiempo.
La categoría “casi nadie queda fuera”: cuando no hay señal de descarte
En general, Pochettino ha evitado colocar a jugadores en una lista de descartes definitivos. Por eso, fuera de los casos que ya quedan marcados por la mala suerte o por lesiones severas, casi cualquiera que haya estado dentro del proceso durante la era Pochettino conserva, al menos, una mínima esperanza.
En particular, si alguien no ha estado involucrado desde que Pochettino tomó el mando, es muy probable que se ubique precisamente en este escalón de “todavía hay chance”.
Los que prácticamente se caen por lesión
Hay nombres que, por lesión, quedan golpeados de manera directa: Patrick Agyemang es el caso más claro, ya que su lesión le cerró las opciones de llegar este verano.
Benjamin Cremaschi y James Sands también estaban dentro de una disputa lejana por un lugar, pero se perderán la convocatoria por problemas físicos. Algo similar ocurre con Jonathan Klinsmann, que enfrenta un tiempo de baja significativo tras sufrir una fractura en el cuello.
En el caso de John Tolkin, no se conoce con total claridad el alcance de su lesión, pero su situación ya era complicada antes por la competencia interna. Con una molestia en la rodilla que lo obliga a ir a contrarreloj, su presencia en la lista final se vuelve difícil de sostener.
La próxima generación: el Mundial no, pero el siguiente ciclo sí
Fuera de los que pelean por el recorte final, la atención se desplaza hacia futbolistas jóvenes que no llegaron a tiempo para este Mundial. Por ejemplo, Cavan Sullivan, Adri Mehmeti y Mathis Albert aparecen como candidatos a entrar con más fuerza en el siguiente ciclo.
También se menciona la situación de Julian Hall, especialmente si no logra concretar el cambio a Polonia. Por edad y por experiencia internacional, este grupo todavía está en etapa de formación, y por eso no ha sido incorporado todavía con la fuerza que exige un Mundial.
Con la convocatoria a la vuelta de la esquina, lo que queda es esperar: en este tipo de torneos, un par de decisiones tácticas y un par de lesiones pueden reordenar por completo el mapa. Para algunos, el boleto ya está casi asegurado; para otros, cada día de aquí al anuncio final puede ser decisivo.
