Por primera vez en la historia de Real Madrid en la Champions League, el once inicial no contó con ningún futbolista español. Con la eliminatoria contra el Bayern Munich en juego, Álvaro Arbeloa tomó decisiones drásticas tras el 2-1 encajado la semana anterior, moviendo piezas clave y apostando por un equipo con perfil más ofensivo para tratar de cambiar el guion en Alemania.
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Tras la derrota previa, Arbeloa realizó cuatro modificaciones desde el arranque. El movimiento más relevante fue en la defensa: dejó fuera a los centrales Dean Huijsen y Thiago Pitarch, y formó la pareja con Eder Militao y Antonio Rüdiger. Además, en el centro del campo colocó a Jude Bellingham en una zona más central, acompañado por Federico Valverde.
Cambios ofensivos: Mendy y Brahim Díaz entran en el once
En la banda izquierda, Ferland Mendy reapareció después de estar gran parte de la temporada fuera por lesión y de haber disputado apenas su séptima aparición del curso. Sustituyó a Álvaro Carreras, que no logró frenar a Michael Olise en la ida.
La otra gran apuesta fue la entrada de Brahim Díaz en el once inicial. Con su presencia, Arbeloa inclinó el planteamiento hacia un enfoque más ofensivo, buscando generar más peligro desde posiciones de creación y llegada.
Bellingham lo define como “final”: el Bayern puede salvar o sentenciar
El choque del martes en Múnich tiene carácter de “todo o nada” para Real Madrid y, en particular, para Arbeloa. Jude Bellingham calificó la visita como una “final” y un partido “de vida o muerte”, reflejando la presión que rodea a la eliminatoria.
El motivo es claro: el contexto deportivo del Madrid es complicado. En LaLiga, el equipo está 9 puntos por debajo de Barcelona con solo siete jornadas por disputarse, lo que deja el título prácticamente fuera del alcance. En la Copa del Rey, la campaña también quedó marcada por una eliminación temprana: cayó en segunda ronda ante Albacete, en lo que fue la primera derrota bajo el mando de Arbeloa después de la salida de Xabi Alonso, que renunció tras la Supercopa perdida ante el mismo Barça.
Ausencias que condicionan: sanción, recuperación y enfermedad
Para el partido en Alemania, Real Madrid llega con contratiempos importantes. Aurélien Tchouaméni, pieza clave en el mediocampo, no estará por una suspensión. En la portería, Thibaut Courtois continúa recuperándose de una lesión muscular. Por si fuera poco, Raúl Asencio se quedó fuera por gastroenteritis.
La racha también aprieta: no ganan en tres partidos
El panorama se agrava por el momento de forma del equipo: Los Blancos no han conseguido la victoria en tres partidos. Esa falta de resultados aumenta el peso de la eliminatoria, ya que un tropiezo en Múnich podría tener consecuencias inmediatas en el banquillo.
Arbeloa responde con desafío: “ir a ganar y, si hace falta, morir”
Conscientes de que la eliminación podría costarle el puesto, Arbeloa se mostró firme antes del duelo. Su mensaje fue directo: “Teníamos muchas ocasiones y concedimos muy poco. Ahora vamos a Alemania con convicción para ganar allí y, si es necesario, morir.”
En términos futbolísticos, el Madrid necesita una actuación que no solo recorte el marcador, sino que compita con intensidad desde el inicio. La apuesta por Militao y Rüdiger como eje defensivo, la presencia de Bellingham en el centro y el impulso de Brahim Díaz dibujan una intención clara: buscar el gol con determinación y sostener el partido con solidez pese a las bajas.
