El camino de Nottingham Forest en la temporada 2024-25 pudo terminar con una clasificación europea de primer nivel, pero el destino se torció en los momentos decisivos. Mientras los de Nuno Espírito Santo cerraron la campaña en séptima posición —un lugar que, en teoría, abría la puerta a competir en Europa—, una serie de circunstancias deportivas y administrativas terminó empujándolos al límite de su “plan B”. En contraste, Crystal Palace llegó a una final continental y está a un paso de sumar un nuevo título, generando dudas inevitables en la afición de Forest sobre lo que pudo ser.
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Forest mantuvo opciones reales de clasificarse para la Champions League durante gran parte de la campaña 2024-25. Sin embargo, el equipo no logró superar el tramo final y finalizó en séptimo lugar. Ese puesto, pese a no ser el ideal, dejaba a los de Nottingham en posición de poder “dar el salto” a la Conference League por su rendimiento doméstico.
La historia dio un giro largo y complejo con una disputa que involucró a Palace, John Textor, la UEFA y el Olympique Lyonnais. Las reglas de propiedad multiclub y los plazos vinculados a la reorganización en la estructura directiva provocaron ajustes en la asignación de plazas europeas para la temporada 2025-26.
Palace entra donde Forest salía: Europa League y un final truncado
Como consecuencia de esos cambios, Palace y Forest intercambiaron su suerte. Forest quedó relegado a la Europa League, mientras que Palace ocupó el lugar correspondiente. En el City Ground se celebró la oportunidad de competir en Europa, pero el sueño colectivo chocó con un muro en las semifinales: Aston Villa fue quien, finalmente, rompió la ilusión cuando el cruce se decidió en el momento menos conveniente.
La lectura deportiva es clara: Forest pudo haber ido más lejos de haber mantenido el ritmo y la plantilla completa. Y ahí aparece el factor que, según el exdelantero de Palace (y ahora voz autorizada para analizar el proceso), termina marcando diferencias entre “estar cerca” y “llegar”.
Palace, pese a las dudas, alcanza una final europea
Palace, que en un inicio se encontró con el golpe de haber dado un paso atrás, supo reacomodarse. Con altibajos en el camino —momentos de desconexión que obligaron a corregir— el equipo terminó labrándose el derecho a disputar una gran final continental.
El rival de Palace en el partido decisivo será el Rayo Vallecano. El encuentro se jugará en Leipzig el 27 de mayo. Para la entidad londinense, se trata de una oportunidad tangible de ampliar su vitrina y convertir un año exigente en una historia de éxito.
La reflexión de Morrison: lesiones, Villa Park y “lo que pudo ser”
Cuando se planteó la posibilidad de que en Nottingham se estuviera lamentando lo ocurrido y si Forest debió aceptar su destino y buscar su propia gloria en la Conference League, el exdelantero de Palace, Morrison, dejó una respuesta que mezcla análisis y reconocimiento.
En primer lugar, destacó que Forest estuvo realmente cerca en Europa: “Si miras la Europa League, no estaban a un millón de distancia”. Para Morrison, el punto clave no fue solo el rendimiento, sino el impacto de las bajas: “Las lesiones que tuvieron son cruciales”.
El exfutbolista se refirió al duelo con Aston Villa y subrayó una dinámica que resulta familiar en el fútbol de eliminación directa: Forest hizo un gran papel en la ida y, aun así, se complicó después. “En el 1-0 [contra Villa], fueron fantásticos en la primera parte, y luego fueron acumulando lesiones. Cuando faltan tres o cuatro titulares clave, cuesta adaptarse”, señaló, añadiendo que Villa, además, mostró un nivel alto en Villa Park.
Morrison también miró hacia el escenario alternativo: si Forest hubiera salido victorioso de ese cruce, consideraba que el equipo habría tenido opciones reales de superar incluso al Freiburg en la final. Pero, más allá del “qué hubiera pasado”, el mensaje final fue positivo: Forest hizo un gran recorrido y, en su visión, Vítor Pereira ha tenido un trabajo destacado al mantener al club en Premier League pese a las dificultades físicas.
¿Qué necesita Forest ahora? Plantilla completa y ambición para el futuro
De cara al siguiente tramo, Morrison fue directo con la idea central: Forest necesita que sus mejores jugadores estén disponibles y en condiciones. Puso un ejemplo con Elliot Anderson, a quien vio “magnífico” en su momento, aunque advirtió que podría ser una pieza que se encare en verano por el interés de equipos con presupuestos fuertes.
En cuanto al proyecto, el exdelantero elogió el perfil ambicioso del club y, en particular, el enfoque de su propietario, Evangelos Marinakis. Consideró que la próxima temporada debería traer inversión y que el objetivo lógico será terminar en la parte alta de la tabla, aprovechando la base existente.
Un año con títulos para Palace y un posible cierre perfecto
Mientras Forest mira hacia lo que pudo ser, Palace encara su propio desenlace con la motivación extra de estar cerca de convertir un ciclo en una historia redonda. El equipo ya saboreó el triunfo en la FA Cup y el Community Shield, y el mandato de Oliver Glasner —que concluirá cuando termine su contrato en Selhurst Park en el verano— podría terminar de la mejor forma posible.
La meta inmediata para Palace es ganar otro trofeo y, además, asegurar la clasificación para la Europa League en 2026-27. De concretarse, no solo sería una final más: sería la consolidación de un año excepcional que, independientemente del resultado final, ya ha dejado un impacto deportivo difícil de borrar.
En Nottingham, esa comparación duele. Porque Forest también estuvo cerca. Y porque, en el fútbol moderno, entre reglas, plazos y lesiones, el margen para convertir “estar en la conversación” en “ser campeón” se vuelve peligrosamente estrecho.
