La lucha por el título en la Scottish Premiership se apretó al máximo en la noche del miércoles, después de una intervención del VAR que dejó a McInnes completamente indignado. Cuando el Celtic ya tenía el partido prácticamente resuelto ante el Motherwell, apareció un penalti en el 99’ que acabó dándole el 3-2 a los “Hoops” con el último suspiro, desatando una oleada de polémica por la jugada que terminó en pena máxima.
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El Celtic, ya metido en tiempo añadido, igualó 2-2 con Motherwell y parecía abocado a sumar un punto. Sin embargo, John Beaton señaló el punto de penalti tras una acción de Sam Nicholson. El motivo: una posible infracción de mano en la fase defensiva.
La jugada se produjo cuando Nicholson saltó para despejar un saque largo, y lo hizo junto a Auston Trusty, jugador del Celtic. En el momento en que Nicholson elevó el brazo, las repeticiones generaron dudas: varios indicios apuntaban a que el balón podría haber impactado en la cabeza, más que en la mano.
Ese detalle fue el que encendió el ambiente y provocó el enfado de McInnes, que consideró que el criterio aplicado no fue el correcto.
McInnes: “Es una vergüenza” y el golpe en la recta final
Tras presenciar cómo el Celtic se llevó el partido por el último penalti del encuentro, McInnes no se guardó nada. El técnico dejó claro su desconcierto por cómo se resolvió la acción, especialmente por el momento del partido.
El resultado tiene un impacto directo en la clasificación: los Hearts, que el miércoles vencieron al Falkirk por 3-0, mantienen una ventaja mínima de un punto sobre el Celtic de cara al último día de temporada.
En sus declaraciones, McInnes explicó su lectura de lo ocurrido y la frustración por el castigo, insistiendo en que el partido cambió en una jugada que, a su entender, no debía terminar en penalti:
- Recordó que, cuando se revisaba un penalti en el minuto 96, la expectativa era que el Celtic recibiera el veredicto.
- Se mostró tajante al calificar la decisión como “disgusting”, señalando que el equipo se siente perjudicado.
- Afirmó que, desde la perspectiva de Motherwell, el castigo es un golpe “muy pobre” y que el desenlace hace que el Celtic parezca beneficiado.
- Remarcó que la definición del título quedará para el último juego y que lo importante será asegurar un resultado positivo.
O’Neill defiende el VAR y celebra a Iheanacho
En el otro lado del campo, Martin O’Neill, entrenador del Celtic, salió rápido a proteger el proceso y a poner el foco en el protagonista del final: Iheanacho. El delantero, con el partido ya casi consumido, sostuvo la calma para convertir el penalti y sellar el 3-2.
O’Neill sostuvo que el VAR funcionó como corresponde y que el árbitro, tras ver la repetición en el monitor, no dudó al señalar la pena máxima. Además, destacó el valor del gol de Iheanacho en un contexto difícil para el jugador, ya que su temporada estuvo marcada por problemas físicos.
El contexto de Iheanacho y el valor del gol
O’Neill explicó que Iheanacho había tenido que conformarse con apariciones breves (“cameos”) durante varias fases y que, aun así, apareció en el momento clave. También recordó que el jugador arrastró molestias en el sóleo y problemas de tipo muscular, con especial mención a inconvenientes en el hamstring (isquiotibiales).
Sobre la jugada del penalti, O’Neill detalló que al revisarla se aprecia que no solo sería una mano, sino también que el balón pudo haber tocado la zona lateral de la cabeza. Aun así, valoró que el VAR pidiera revisión y que el árbitro actuó con decisión, sin mostrar vacilación al sancionar.
La inercia del Celtic: seis victorias seguidas y final de campeonato en Parkhead
El penalti tardío no solo dio los tres puntos: también extendió la racha ganadora del Celtic a seis partidos. Con este triunfo, el cuadro de O’Neill llega con impulso a la última jornada.
El desenlace del título se jugará este fin de semana en Parkhead, donde Celtic recibirá a Hearts en un duelo de “ganador se queda con todo”. En la previa, la ventaja es para Hearts por un punto, pero el partido tiene un peso enorme: una victoria del Celtic podría asegurar el trofeo.
Aunque el Celtic no necesita un cambio enorme en la diferencia de goles para aspirar al campeonato, el contexto numérico sigue siendo favorable a Hearts: actualmente, los Hearts tienen cinco goles de ventaja sobre el Celtic.
Así, con el campeonato pendiente de un solo partido y con una polémica aún abierta por la revisión del VAR, la Scottish Premiership entra en su tramo final con un escenario perfecto para un cierre dramático.
