Florentino Pérez cerró el capítulo de Xabi Alonso en el Real Madrid con una idea clara: no se arrepiente de haberlo fichado, aunque reconoce que el equipo llegó a la temporada sin la preparación física y táctica necesaria. El presidente, que habló poco después de un momento mediático en el que se refirió a la situación deportiva, repasó los motivos que, a su juicio, afectaron el rendimiento del conjunto blanco durante un periodo especialmente convulso.
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El dirigente aseguró que la llegada del centrocampista vasco no fue una decisión equivocada, pero que las circunstancias lo colocaron en una posición difícil desde el inicio. Pérez explicó que el Real Madrid no tuvo una pretemporada completa y que el calendario de partidos, con encuentros entre semana y en fin de semana, terminó pasando factura al cuerpo del plantel.
“No ficharlo no habría cambiado nada”, viene a decir el presidente en su argumentación, aunque lo formuló de manera directa: el equipo se mantuvo compitiendo sin esa base de trabajo previa y, con el paso del tiempo, la condición física se resintió. En ese contexto, Pérez subrayó el impacto de las lesiones.
- Se mencionan 28 lesiones durante el periodo descrito.
- La falta de pretemporada completa fue señalada como factor clave en el bajón de forma.
- El presidente sostuvo que el fichaje no produjo el efecto esperado, aunque insistió en que no fue un “error”.
El ciclo de Xabi Alonso: verano 2025 y salida en enero
El Real Madrid había incorporado a Xabi Alonso en el verano de 2025, después de su doble triunfo con el Bayer Leverkusen. Sin embargo, el técnico apenas duró seis meses en el banquillo merengue: en enero, su etapa terminó.
La salida se produjo en medio de una campaña marcada por resultados irregulares. Pérez recordó el contexto: el equipo cayó en la Supercopa ante el archirrival FC Barcelona y posteriormente terminó la Liga en segunda posición, por detrás del conjunto catalán. Además, las tensiones internas con figuras de primer nivel, como Vinicius Junior, habrían añadido complejidad a un proyecto que comenzó durante el Mundial de Clubes.
Arbeloa tomó el relevo, pero la inestabilidad continuó
Tras la marcha de Alonso, Álvaro Arbeloa asumió el mando. No obstante, el arranque con el exjugador no trajo estabilidad: su primer partido terminó en una eliminación humillante en la Copa del Rey, al caer ante el Albacete, un equipo de segunda categoría.
En La Liga, el Real Madrid no logró recortar distancias con el Barcelona, que acabaría proclamándose campeón. La distancia, según la lectura general que se desprende del relato, fue creciendo con cada jornada. Y en Europa tampoco llegó el impulso esperado: en la Champions League, el equipo quedó eliminado en cuartos de final a manos del Bayern Munich.
Con ese panorama, se ha extendido la idea de que Arbeloa no seguirá en el cargo al término de la temporada.
Mourinho aparece como el candidato fuerte
En el entorno del club, el nombre que más se repite es el de José Mourinho. Se considera al portugués como el favorito para tomar el relevo en el Bernabéu, especialmente por su historial previo en el Real Madrid entre 2010 y 2013. En la actualidad, Mourinho está ligado al Benfica Lisboa.
El presidente enfría la especulación sobre Mourinho
Con todo, Pérez quiso rebajar las conversaciones sobre un posible regreso de Mourinho. El mandatario defendió que las decisiones no se toman de manera unilateral y lanzó una valoración sobre la figura del técnico.
“Eso no es verdad. ¿Me gusta Mourinho? Me gustan todos los entrenadores. Él estuvo con nosotros y elevó el nivel de rendimiento del equipo. Después, ganamos seis Copas de Europa en diez años”, afirmó el presidente, con una referencia directa al periodo de éxitos posteriores que consolidaron la identidad del club.
Además, Pérez insistió en que recibe muchos mensajes y que no responde a ninguno. Según su postura, hay quienes le recomiendan contratar a Mourinho y otros que le piden que ni siquiera lo considere, pero remarcó que no entra en ese tipo de conversaciones ni decide el futuro deportivo solo.
Un Real Madrid en búsqueda de estabilidad
Más allá de nombres y rumores, el relato de Florentino Pérez deja una lectura deportiva: el Real Madrid atraviesa una etapa en la que la preparación, la gestión del desgaste y la reducción del impacto de las lesiones se han vuelto determinantes. Con Alonso como punto de inicio del ciclo descrito y Arbeloa como relevo inmediato, el club llega a la recta final con la necesidad de recuperar rendimiento y también coherencia en el proyecto.
En ese contexto, Mourinho aparece como alternativa de peso por trayectoria, pero la última palabra, al menos en el discurso del presidente, no está dictada por la especulación del momento, sino por un proceso interno que busca evitar repetir los mismos problemas que, según Pérez, frenaron el plan inicial.
