La tensión se trasladó del césped a la charla posterior al partido. Vincent Kompany, entrenador del FC Bayern, criticó con dureza el criterio arbitral que terminó con una tarjeta amarilla para él y con consecuencias directas para su presencia en la ida de semifinales de la Champions League. Su sanción lo dejará fuera de la banda, justo cuando el Bayern se prepara para medirse al Paris Saint-Germain tras una serie dramática contra el Real Madrid.
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Tras el triunfo del FC Bayern por 4-3 el miércoles por la noche, Kompany no escondió su malestar. El belga consideró que la decisión no fue acertada al observar el contexto del juego: el enfado acumulado en el terreno de juego y las reacciones que se produjeron alrededor de la jugada.
El detonante ocurrió justo después del gol de Kylian Mbappé, que puso al Real Madrid 3-2 poco antes del descanso. En ese momento, el árbitro Slavko Vincic mostró la tarjeta a Kompany de manera inmediata. El motivo de la agitación del técnico fue lo que sucedía en el área: su defensa Josip Stanisic permanecía en el suelo en la mitad del Real tras una entrada dolorosa de Antonio Rüdiger mientras se estaba desarrollando la acción del gol.
Stanisic siguió retorciéndose de dolor sobre el césped incluso después de que el tanto subiera al marcador. Con ese panorama, Kompany lanzó una crítica directa sobre el comportamiento de Rüdiger, a quien describió como alguien que, en su opinión, no actuó con el respeto debido.
“Siempre intento ser respetuoso, y yo también estaba allí. Es normal para mí decir algo cuando un jugador está tirado en el suelo y casi termina dándole la mano”, expuso el entrenador, dejando claro que su queja iba contra la actitud del defensa del Real Madrid. En su argumento, también manifestó que entiende el tipo de interacción entre futbolistas, pero que en ese instante le pareció inaceptable.
La versión de Stanisic: la entrada debió ser falta
Después del partido, Josip Stanisic sostuvo que la acción de Rüdiger debió sancionarse como falta, lo que habría evitado que el gol se terminara produciendo. El croata señaló que el defensor rival parecía “verle venir” y que, en situaciones anteriores, el árbitro habría dejado continuar y solo habría cortado el juego si el Bayern perdía la posesión.
Además, Stanisic insinuó que el criterio aplicado en esa ocasión pudo haberse desviado de la norma que, según su percepción, se usa para ese tipo de jugadas.
Intercambio verbal y advertencia: “solo una palabra, dos veces”
Durante la lesión, Rüdiger se inclinó hacia el jugador caído para mantener un intercambio de palabras. Stanisic afirmó que lo ocurrido mientras él estaba en el suelo debía preguntarse directamente a Toni, pero aun así calificó la conducta como inaceptable. Luego remarcó que no se trató de una discusión larga: aseguró que “solo se usó una palabra… y dos veces”, y retó a que Rüdiger admitiera lo que dijo.
La amarilla deja a Kompany fuera de la banda ante el PSG
El problema para el Bayern no fue solo disciplinario: la tarjeta también tenía un impacto en la planificación. Kompany llegó a su tercera amarilla en la campaña de Champions League, por lo que se perderá el primer partido de la semifinal contra Paris Saint-Germain, programado para finales de abril.
El entrenador, sin embargo, intentó tomarlo con calma en su reacción inicial y dejó entrever que la prioridad es el equipo. Aun así, volvió a manifestar su preocupación sobre el castigo: destacó que, en el nuevo formato de la competición, hay muchos partidos y, pese a esa carga, el reglamento resulta especialmente estricto con el sistema de tres tarjetas amarillas.
Este debate ya lo había planteado antes, incluso antes del partido de vuelta contra el Real Madrid. En esa ocasión, Kompany pidió que la UEFA revisara la política de sanciones vinculada a las tres amarillas, argumentando que para un central lograr tres amonestaciones puede considerarse parte del rol defensivo, aunque eso termine derivando en una suspensión para una semifinal.
La semifinal se definió en un final frenético: Bayern avanzó 4-3
El Bayern llegó a esta eliminatoria tras disputar el partido de vuelta ante el Real Madrid con un 2-1 a favor en la ida. Pero en el Allianz Arena el guion cambió pronto: a los 30 segundos, Arda Güler aprovechó un pase fallido del portero Manuel Neuer y adelantó al Real Madrid 1-0.
Aunque el Bayern respondió rápido, el intercambio de golpes no se detuvo. Aleksandar Pavlovic igualó poco después, y Güler volvió a aparecer con un gol notable: un lanzamiento de falta que devolvió la ventaja al Madrid antes de que se cumpliera la media hora.
Ya en el tramo final del primer tiempo, Harry Kane puso el 2-2 en el minuto 38, y cuatro minutos más tarde Kylian Mbappé estiró la ventaja blanca con el 3-2 al descanso.
Sin embargo, el desenlace del partido tuvo un ritmo distinto. La prórroga parecía asomarse y el Bayern, con la eliminatoria todavía abierta por el 2-1 de la ida, se quedó sin margen en la recta final. En los últimos compases, el Real Madrid se quedó con diez hombres: Eduardo Camavinga recibió una segunda amarilla en el minuto 86, una decisión que encendió las protestas.
Con superioridad numérica, el Bayern castigó tres minutos después. Luis Díaz firmó el 3-3 y, ya en el último tramo, Michael Olise cerró el partido con el 4-3 que le dio la clasificación a los alemanes dentro de los 90 minutos, desatando la euforia en el Allianz Arena.
Calendario de semifinales: ida en París y vuelta en Múnich
Con Kompany ausente en la banda por sanción, el FC Bayern comenzará las semifinales fuera de casa ante el Paris Saint-Germain en París a finales de abril. La vuelta está prevista para el 6 de mayo en Múnich. Si el Bayern supera esta eliminatoria, el club se enfrentaría en la final al ganador del cruce entre Arsenal y Atlético de Madrid.
- Jueves, 28 de abril: Paris Saint-Germain vs FC Bayern Munich
- Miércoles, 29 de abril: Atlético Madrid vs Arsenal
- Martes, 5 de mayo: Arsenal vs Atlético Madrid
- Miércoles, 6 de mayo: Bayern Munich vs Paris Saint-Germain
La semifinal del Bayern ante el PSG se anuncia, por tanto, con un ingrediente extra: no solo se juega la clasificación, también el impacto de las decisiones disciplinarias y el clima tenso que dejó el Real Madrid—FC Bayern. Un escenario que, en la Champions, suele pasar factura en la preparación… y en la forma de competir.
