Ousmane Dembélé defendió su elección como Jugador del Año de la Ligue 1 para la temporada 2025-26 pese a que, durante el primer tramo del campeonato, no tuvo muchas oportunidades como titular. El extremo del PSG fue elogiado por su impacto global: aunque inició solo nueve partidos de liga, terminó conquistando el máximo galardón individual de Francia, un premio que además encadena con el obtenido el curso anterior.
Los mejores casas de apuestas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Casino y apuestas deportivas con paquete de bienvenida en pesos argentinos.
Promoción de registro con balance extra y giros para slots destacados.
Bono de bienvenida para nuevas usuarias en apuestas deportivas y casino.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Promo para Argentina en pesos: refuerzo en fútbol local, NBA y deportes con mercados combinados.
Bono de bienvenida de casino para nuevos usuarios en Argentina; aplica términos del operador.
La decisión abrió debate en redes y entre analistas, ya que la lógica futbolística suele asociar el premio al jugador más constante en el once inicial. Dembélé, sin embargo, puso el foco en la idea de “calidad por minutos”: no necesitó acumular titularidades para marcar diferencias cuando le tocó jugar.
El ganador superó una lista de candidatos de alto nivel, en la que figuraron dos compañeros del PSG: Vitinha y Nuno Mendes. También estuvieron presentes Greenwood, delantero del Marsella, y Florian Thauvin, nombres que reflejan la competitividad del torneo y la dificultad de imponerse.
“Intenté que cada vez que entré contara”
Tras el acto de premiación, Dembélé reconoció que existe conversación sobre su elección, pero aseguró que aprovechó sus minutos para ayudar al equipo. El extremo explicó que, además del debate futbolístico, pesa el contexto mediático: llega al reconocimiento como ganador del Balón de Oro, lo que, en su opinión, ha modificado la percepción sobre su protagonismo.
En sus palabras, admitió haber pasado por contratiempos físicos y no haber dispuesto de tanto tiempo de juego como le gustaría. Aun así, sostuvo que cada vez que estuvo sobre el césped buscó estar “para el equipo”, mencionando ejemplos concretos, como partidos contra el Marsella y contra el Lille, donde intentó aportar en momentos clave.
También se mostró satisfecho con el voto de los jugadores, dejando claro que entiende el premio como un reconocimiento directo a su contribución, más allá del número de partidos iniciados.
Momento de humor con Vitinha en la ceremonia
El acto incluyó un intercambio distendido entre Dembélé y Vitinha. El francés elogió el rendimiento del mediocampista y, en tono de broma, sugirió que la falta de goles por parte de Dembélé pudo haberle restado opciones en la votación o en la narrativa pública, aunque el premio finalmente recayó en él.
Vitinha respondió con ironía y dejó claro su apoyo: remarcó que Dembélé, como ganador del Balón de Oro, es el mejor jugador de la liga para él. Además, añadió que la velocidad para resolver y las decisiones rápidas forman parte del “peligro” que genera Dembélé cuando está inspirado, insinuando que si no se le sigue el ritmo, él mismo termina “sufriendo” de más.
Impacto estadístico en Ligue 1: goles y asistencias
Más allá de la discusión por las titularidades, los números reflejan que Dembélé no se quedó corto en influencia. En 20 apariciones en Ligue 1 durante la campaña 2025-26, el extremo del PSG registró 10 goles y 6 asistencias.
Ese rendimiento fue especialmente relevante en la segunda mitad del campeonato, cuando el PSG apretó el ritmo para asegurar un nuevo título liguero. La capacidad de aparecer en partidos grandes y de generar momentos decisivos fue, según el contexto del campeonato, una de las claves que reforzaron su candidatura entre los votantes.
Un premio consecutivo que consolida su papel en el PSG
El reconocimiento como Jugador del Año de la Ligue 1 no solo confirma su estatus en el torneo, sino que también ratifica su consistencia con el paso del tiempo: Dembélé repite el galardón por segundo año consecutivo. En un escenario donde el debate se centra en cuántos partidos se inician, el extremo ha defendido una tesis clara: cuando tiene minutos, tiene impacto.
