Tottenham dejó escapar una ventaja clave y terminó sufriendo más de la cuenta en un partido donde parecía encaminarse a dar un paso firme hacia arriba en la tabla. Mathys Tel adelantó a los londinenses poco después del descanso con un gol exquisito desde 20 metros, pero su tarde se torció con una acción peligrosa dentro del área que terminó en penalti. Dominic Calvert-Lewin lo convirtió y, cuando todo apuntaba a un colapso, el portero Antonín Kinský apareció en el tramo final para evitar que el resultado se rompiera por completo.
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El guion inicial favoreció a Tottenham. Tras el descanso, Mathys Tel se encargó de inaugurar el marcador con un remate curvado y de gran calidad desde aproximadamente 20 yardas (unos 18 metros). Fue un tanto que reflejó la intención ofensiva del equipo y que, además, permitía soñar con una jornada redonda: Tottenham podía colocarse con una diferencia de cuatro puntos sobre el West Ham, que llegaba instalado en la decimoctava posición.
Sin embargo, el encuentro cambió de tono en el momento menos oportuno. El propio Tel protagonizó un giro negativo cuando intentó despejar con una especie de bicicleta dentro de su área y el balón acabó impactando a Ethan Ampadu. La jugada fue revisada desde el VAR y derivó en penalti.
Penalti, gol de Calvert-Lewin y un final que Kinský salvó
Dominic Calvert-Lewin se encargó de ejecutar la pena máxima con precisión y logró que Leeds sumara un punto tras igualar la contienda. Con el marcador ya empatado, el partido se volvió más tenso y Tottenham tuvo que sostener la reacción del rival.
El desenlace, no obstante, estuvo marcado por la actuación de Antonín Kinský. El arquero realizó una atajada espectacular en los minutos finales que impidió un “colapso” total, es decir, que el equipo londinense pudiera encajar un resultado más severo. En una lucha tan cerrada por la parte baja, ese tipo de paradas pueden valer puntos que, al final de temporada, resultan decisivos.
De Zerbi protestó: Maddison, VAR y el tono del arbitraje
El empate dejó insatisfecho a De Zerbi, especialmente por el arbitraje y por una acción concreta cerca del final. El técnico italiano se mostró molesto por una petición de penalti por una jugada de James Maddison que no fue concedida, pese a que se realizó una revisión desde el VAR.
De Zerbi también se refirió al desempeño del árbitro y dejó claro que no percibió la claridad necesaria en momentos clave. En sus declaraciones, señaló que en una revisión previa relacionada con West Ham-Arsenal hubo una falta que consideró evidente y que, en este partido, no vio con la misma claridad la toma de decisiones. Además, mencionó que no siguió en detalle la jugada de Maddison, pero que escuchó lo que le indicó su asistente, evitando entrar en una polémica extensa. Aun así, insistió en que el árbitro no estuvo calmado y sugirió que el contexto de presión puede influir, aunque reconoció que el juez “estuvo bien” sobre el terreno de juego y que el equipo debe centrarse en lo que viene.
La tabla aprieta: Tottenham, a dos puntos del descenso
El resultado deja a Tottenham con solo dos puntos por encima de la zona de descenso. La situación se vuelve aún más delicada si se tiene en cuenta que West Ham venía de un partido reciente con mucha controversia frente a Arsenal, un factor que alimenta la sensación de que la parte baja de la clasificación puede moverse con cualquier tropiezo.
En su análisis del momento, De Zerbi remarcó que hay que valorar tanto el resultado como el rendimiento. Afirmó que Leeds jugó un buen partido, que el equipo suma puntos y que en los últimos cuatro encuentros acumuló ocho unidades. También felicitó a Leeds por el desempeño y subrayó que afrontará su último partido en West Ham con la intención de mantener el mismo estilo.
Próximo compromiso: el viaje a Chelsea (19 de mayo) y la presión de la supervivencia
Tottenham afronta ahora una salida complicada: visita a Chelsea el 19 de mayo. En esa clase de partidos, cualquier punto que se deje en el camino puede tener consecuencias directas, ya que un tropiezo podría empujar al equipo a meterse en el “tercero por abajo” dependiendo de lo que hagan el resto de rivales en jornadas paralelas.
La plantilla puede recuperar buenas noticias en el plano físico con el regreso de Maddison, quien dejó buenas sensaciones durante su primera aparición tras una lesión de rodilla sufrida durante la pretemporada. Aun así, la disciplina defensiva sigue siendo una preocupación clara tras el error de Tel, que terminó costando caro.
Con solo dos partidos restantes, el conjunto del norte de Londres necesita regularidad para evitar una caída catastrófica a la Championship. El empate ante Leeds no eliminó la opción de salvarse, pero sí encendió las alarmas: en la recta final, los detalles —y las decisiones del área— pueden marcar la diferencia entre la permanencia y el abismo.
