Borussia Dortmund cayó 1-2 ante Hoffenheim en un partido marcado por dos decisiones desde el punto penal, ambas relacionadas con acciones de mano en el área. El árbitro Daniel Siebert señaló la pena máxima en el primer tiempo tras una intervención de Niklas Süle con el brazo, y poco después el VAR terminó de inclinar la balanza para que Hoffenheim lograra una victoria clave para sus aspiraciones.
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La polémica comenzó antes de que el marcador se moviera. En un momento previo, Süle sufrió una lesión que aparentó ser seria: al avanzar, torció la rodilla y, en ese movimiento, no logró retirar el brazo a tiempo. En su caída, el balón tocó su mano, y el árbitro decidió revisar la acción.
El VAR, a cargo de Benjamin Cortus, llamó a Siebert para que observara la jugada en el monitor. Tras revisar las imágenes en cámara lenta, Siebert terminó señalando penal. Andrej Kramaric convirtió la pena máxima y puso el 1-0 para Hoffenheim.
El entrenador de Dortmund cuestionó el criterio
El técnico del BVB, Kovac, expresó su malestar por la interpretación del contacto en esa circunstancia: “Nuestro jugador se lesionó en esa jugada. Conceder un penal en esas condiciones no está en el espíritu del juego. Es frustrante para nosotros”. Luego, explicó que habló con Siebert para entender su decisión.
El árbitro le detalló su criterio: “No lo había visto. El VAR me llamó, revisé la acción y decidí si era penal o mano”. Kovac insistió en el componente de mala fortuna de la jugada, aunque admitió que, por reglamento, la acción puede interpretarse como pena máxima.
“Es increíblemente desafortunado, pero según las reglas…”
En su valoración posterior, Kovac reconoció que también habría preferido un penal para su equipo, pero cuestionó el contexto: “Niki cae, se apoya con una mano y la otra tiene que caer en algún momento por la gravedad. Es increíblemente desafortunado, pero según las reglas, es penal”.
Empate momentáneo y segundo penal: Ryerson y el 1-2
Serhou Guirassy alcanzó a igualar brevemente el encuentro para Dortmund, devolviendo la esperanza a los suyos. Sin embargo, la historia volvió a cambiar cuando Kramaric anotó desde el punto penal por una segunda situación de mano.
En esta ocasión, el penal fue señalado contra Julian Ryerson. La lectura arbitral fue directa: Ryerson se apartó y el balón terminó impactando en su mano, lo que llevó a Siebert a señalar la pena máxima tras el análisis de la jugada.
Kovac resumió el desenlace así: “Perdimos el partido por dos situaciones de penal. La segunda es clara. Él [Julian Ryerson] se gira y el balón le toca la mano”. Con ese 1-2, Hoffenheim aseguró el triunfo.
Consecuencias en la tabla: Dortmund aún no certifica Champions, pero está cerca
La derrota 1-2 deja a Borussia Dortmund sin cerrar todavía su clasificación a la Champions League. Aun así, el panorama para el conjunto alemán es favorable: mantiene una ventaja de 12 puntos sobre el quinto lugar, una distancia que en la práctica le asegura terminar dentro de los cuatro primeros.
En paralelo, el foco del fútbol alemán está en el título. Bayern llega como líder con 12 puntos de ventaja sobre Dortmund, y puede certificar el campeonato el domingo frente a VfB Stuttgart. Con un solo punto, el margen se ampliaría a 13, una diferencia que resultaría prácticamente inalcanzable cuando todavía restan cuatro partidos por disputarse.
