El partido entre Manchester United y Nottingham Forest en Old Trafford tuvo un tramo decisivo cargado de polémica: cuando el marcador reflejaba 2-1 para los locales tras el gol de Cunha en la segunda mitad, el VAR intervino durante varios minutos por una posible falta de mano de Mbeumo en la jugada previa. Finalmente, el árbitro decidió que el tanto subiera al marcador y la discusión explotó en el banquillo de Forest.
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El momento clave llegó en el segundo tiempo, dentro del periodo en el que Forest terminó cayendo ante United. Cunha anotó el segundo gol de Manchester United para poner el 2-1. Sin embargo, antes de que la acción terminara en gol, se revisó una posible acción de mano de Mbeumo: el balón parecía estar en disputa y el contacto con el brazo fue el punto central del chequeo.
Revisión del VAR y decisión final
El oficial del VAR, Peter Bankes, realizó una revisión prolongada para determinar si había infracción por mano durante la disputa del balón. El arbitraje, a cargo de Michael Salisbury, terminó optando por mantener la validez del tanto.
La explicación oficial se basó en el criterio aplicado tras la revisión: la infracción por mano se consideró accidental, por lo que no se alteró la decisión original. En términos de la normativa, el análisis se enfocó en si el brazo generaba una ventaja de forma sancionable o si el contacto podía interpretarse como involuntario dentro de la dinámica de la jugada.
La reacción de Pereira: “No es mi opinión, pero debo aceptarlo”
La decisión no cayó bien en Forest. El entrenador Nuno Pereira salió visiblemente molesto tras el pitido final y dejó claro que, aunque respeta el fallo, para él la acción fue claramente mano.
En sus declaraciones, Pereira describió el partido como “abierto” especialmente en la segunda mitad y lamentó que un encuentro pudiera definirse por una resolución que, a su juicio, no refleja lo ocurrido. “Al final fue una pena que el juego se decidiera por una decisión que debo aceptar, pero no es mi opinión. Para mí es mano, muy claro, pero él decide no cancelar el gol”, sentenció.
El argumento táctico del técnico: control con las manos
Pereira amplió su postura señalando que la trayectoria del balón dependió del contacto previo y que, por ello, Mbeumo recibió una ventaja que no debería existir. Según su interpretación, el árbitro consideró que el control habría ocurrido después del toque corporal, pero el entrenador aseguró que, al revisar las imágenes, su lectura era distinta.
En esa línea, sostuvo que el balón llega al jugador tras el control con las manos, lo que —en su opinión— elimina la posibilidad de que la acción termine en disparo de manera legítima si no hubiera mediado el contacto.
Crítica al arbitraje y pedido de reunión
Además de protestar por el episodio concreto, Pereira apuntó a un problema más amplio: la supuesta falta de consistencia en las decisiones. Para el entrenador, la situación evidencia dudas sobre cómo se aplican los criterios en la Premier League y pidió una cumbre de alto nivel entre los responsables del arbitraje y los clubes.
“Creo que es importante tener una reunión con todos e intentar entender las reglas, las decisiones. Pienso que todos los entrenadores tienen dudas sobre algunas decisiones”, añadió, dejando entrever que el debate no es aislado, sino recurrente en el torneo.
Gary Neville también mostró sorpresa por la decisión
La polémica trascendió el banquillo de Forest y llegó a la valoración de Gary Neville, exjugador y excapitán de Manchester United, que se mostró igualmente impactado por el proceso de decisión.
Neville sostuvo que la mano era “clara” y que le habría sorprendido que el tanto terminara validándose. Remarcó que la jugada parecía encajar en un escenario en el que, si la anotación se registraba, el gol debía anularse por la intervención del brazo en la acción.
Fuerte crítica al VAR: “No entiendo por qué lo miraron tantas veces”
Su conclusión fue particularmente dura con el procedimiento del VAR. Neville afirmó que, de haberse permitido el gol, él estaría “furioso” y señaló que, desde su perspectiva, la intervención por mano era evidente y debió prosperar la revisión para invalidar el tanto. También cuestionó el tiempo invertido en el chequeo, preguntándose por qué se revisó repetidamente si el desenlace no favoreció la cancelación del gol.
Un precedente que reaviva el debate sobre la mano y el VAR
Con la decisión final ya tomada, el caso queda como un ejemplo más del choque entre interpretación arbitral y percepción de los protagonistas. Mientras el VAR sostuvo que el contacto fue accidental y, por tanto, no alteró el marcador, Forest insiste en que el control con el brazo le dio ventaja a Mbeumo en una acción determinante para el 2-1.
Más allá del resultado, el episodio vuelve a poner el foco en cómo se aplican los criterios sobre mano “accidental” en jugadas de alta velocidad y disputa cercana, un terreno donde la percepción de los equipos suele diferir con frecuencia del criterio arbitral.
