El llamado “caso Wagatha Christie”, una de las polémicas más seguidas en el entorno del fútbol británico y la vida mediática de sus protagonistas, sigue dejando secuelas. Rebekah Vardy, esposa del exdelantero inglés Jamie Vardy, reafirmó que no comparte el fallo judicial que la señaló como responsable de filtrar información privada a la prensa, pese a que la resolución ya quedó establecida en los tribunales.
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Con 44 años, Vardy dejó claro que su postura no ha cambiado. Aunque el juez concluyó que ella había tenido participación en la filtración de datos personales, la futbolista y figura pública mantuvo su versión de los hechos y aseguró que, a pesar de vivir con la sentencia, considera que el veredicto fue erróneo.
En sus declaraciones, también descartó cualquier posibilidad de reconciliación. Consultada por la opción de un acercamiento con Coleen Rooney, esposa de Wayne Rooney —leyenda del Manchester United—, Vardy fue tajante: no piensa pedir disculpas por algo que afirma no haber hecho. En un tono directo, sostuvo que “antes se congelaría el infierno” que dar marcha atrás a su posición.
La ruptura también alcanzó la relación entre Vardy y Wayne Rooney
La controversia no solo impactó a las dos protagonistas femeninas. En el plano deportivo, el conflicto terminó afectando la narrativa pública alrededor de la conexión entre dos grandes figuras de la selección inglesa: Jamie Vardy y Wayne Rooney.
Rooney y Vardy, compañeros durante años como socios de ataque en Inglaterra, quedaron envueltos en una dinámica mediática que buscaba señalar culpables y construir bandos. En ese contexto, Jamie Vardy rompió su silencio para defender a su esposa frente a la percepción general que surgió tras el juicio.
El delantero no aceptó la idea de que Rebekah fuera la antagonista del relato. Subrayó, además, lo duro que fue ver a su pareja sufrir bajo la presión y los titulares que se acumularon durante todo el proceso.
“Como marido, solo puedo estar ahí”: el mensaje de Jamie Vardy
Jamie Vardy explicó que, más allá de las acusaciones y del ruido mediático, lo más importante fue el impacto emocional en Becky (como suelen llamar a Rebekah). En su visión, su rol como esposo se limitaba a acompañar y sostener en un momento extremadamente complicado.
El delantero también habló de la fortaleza de su esposa, sugiriendo que, si no hubiera tenido esa resistencia, el episodio habría podido quebrarla por completo.
Cómo empezó todo: la “operación” digital de Coleen Rooney en 2019
El origen del conflicto se remonta a 2019. Coleen Rooney organizó lo que describió como una “operación trampa” en el entorno digital para detectar quién estaba filtrando contenido privado de Instagram hacia un medio de comunicación.
El mecanismo fue meticuloso: bloqueó todas las cuentas salvo la de Vardy y, a partir de ahí, publicó historias falsas vinculadas a temas como la selección de género y la inundación en el hogar. Con ese control, Rooney esperaba identificar al responsable cuando las publicaciones alteradas aparecieran en la esfera pública.
El punto de quiebre llegó cuando se hizo viral la revelación: “It’s… Rebekah Vardy’s account”, es decir, que la filtración correspondía a la cuenta de Rebekah Vardy.
El juicio por difamación: fallo en favor de Coleen Rooney en julio de 2022
La polémica terminó en un juicio por difamación. En julio de 2022, Mrs Justice Steyn dictó sentencia favorable a Coleen Rooney.
En la resolución, la jueza señaló que “partes importantes” del testimonio de Mrs Vardy no eran creíbles, además de describir ciertos aspectos de la defensa como “manifiestamente inconsistentes” con los hechos.
Sin embargo, Rebekah Vardy insiste en que el conflicto ya no debería seguir pesando sobre su vida. En sus palabras, dejó entrever cansancio con el tema y aseguró que no pretende quedarse atrapada en el pasado, a pesar de que la sentencia siga siendo parte de su realidad pública.
De la cancha a la pantalla: nuevos proyectos para la familia Vardy
Con el juicio como una sombra persistente, los Vardy buscan reencauzar la atención hacia otras iniciativas. Entre ellas, se menciona un programa de televisión de realidad que documenta los últimos días de Jamie Vardy en el Leicester City.
La idea central del proyecto es mostrar la capacidad de la familia para resistir bajo el foco mediático, y ofrecer una mirada más cercana a cómo se vive la exposición constante cuando la vida personal y el deporte se cruzan.
Rebekah: sin rencor hacia Coleen Rooney, pero sin “volver” al conflicto
En las últimas declaraciones, Rebekah también habló específicamente sobre su relación con Coleen Rooney. Aseguró que no guarda sentimientos negativos hacia ella, pero advirtió que, si alguna vez se cruzaran, el público podría interpretar el encuentro como una confrontación.
Incluso mencionó la posibilidad de que los titulares volvieran a convertir cualquier gesto en una supuesta “guerra” mediática. Con ese cansancio en mente, insistió en priorizar su paz y afirmó que no tiene interés en averiguar qué piensa Coleen sobre ella, porque considera que la carga emocional ya no le aporta nada.
Mientras el fútbol sigue su curso, el “caso Wagatha Christie” permanece como una de las historias más comentadas del entorno deportivo británico, recordando que, cuando la fama entra en conflicto con la justicia y las redes sociales, el impacto puede alcanzar mucho más allá del terreno de juego.
