El arranque arrollador de Christian Pulisic con el AC Milan durante la temporada en Italia dejó una expectativa enorme, pero con el paso de las semanas su rendimiento ha mostrado una caída que ha encendido dudas sobre su ritmo de cara a la selección de Estados Unidos. En paralelo, la conversación sobre el Mundial no se centra solo en la forma física o táctica, sino en el impacto real de sus referentes cuando el torneo entra en su fase decisiva. Entre preocupaciones y cautela, el mensaje general es claro: si Pulisic recupera su mejor versión, el USMNT tiene opciones de protagonismo.
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La leyenda de la MLS y comentarista Taylor Twellman reconoció que existe motivo para inquietarse, aunque evitó hablar de una crisis total. Su argumento parte de la comparación: Pulisic venía de un nivel altísimo antes del cambio de año, donde incluso lideró al AC Milan en goles y aportes ofensivos. Esa referencia hace que cualquier mes de sequía o irregularidad se sienta más fuerte, porque el estándar era muy alto.
Pero Twellman marcó una prioridad: lo que más preocupa no es únicamente su rendimiento con el club, sino su continuidad con la selección. Según su análisis, el último gran tramo competitivo con el USMNT se remonta al periodo del Gold Cup, y además destacó que en el verano anterior Pulisic no mostró intención de participar. En ese contexto, la duda no es sobre el compromiso, sino sobre la forma que pueda ofrecer cuando Estados Unidos necesite liderazgo ofensivo.
En síntesis, el ex futbolista cree que una recuperación psicológica y deportiva —con un gol oportuno o una actuación convincente— puede cambiar la narrativa en poco tiempo. “Las alarmas” no necesariamente son permanentes: en el fútbol, una racha se revierte con detalles, pero el reloj del Mundial no perdona.
Los tres pilares del USMNT: Pulisic, McKennie y Tyler Adams
Más allá del momento de Pulisic, Twellman sostuvo que el éxito del USMNT se apoya en tres jugadores que, por rol y liderazgo, deben estar en su mejor versión. Aunque la plantilla actual tiene más profundidad que en generaciones anteriores, la base del funcionamiento sigue dependiendo de la élite que marca el ritmo del equipo.
Los jugadores señalados como “figuras” del equipo
- Christian Pulisic: referente ofensivo y jugador capaz de resolver en situaciones de presión.
- Weston McKennie: pieza clave para sostener la intensidad del mediocampo y aportar energía en momentos críticos.
- Tyler Adams: el equilibrio defensivo y el motor de recuperación que permite que el equipo compita al máximo.
Para Twellman, estos tres nombres no son simplemente “importantes”: son quienes determinan el pulso del conjunto. En un Mundial, donde las diferencias se acortan y los detalles pesan, si ellos no rinden a nivel alto, el margen para sorprender se reduce de forma drástica. En cambio, cuando su desempeño coincide con el plan colectivo, el USMNT puede encontrar “su momento”.
El argumento del historial: Pulisic debe responder en el tramo decisivo
Ante el tema de la sequía goleadora tanto con club como con selección, Twellman confía en el historial de la selección estadounidense: el equipo ha vivido momentos en los que su figura aparece “en el clutch”, es decir, cuando el partido exige carácter y efectividad. Por eso, el cuerpo técnico necesita que Pulisic encuentre su ritmo antes del 12 de junio, fecha que funciona como referencia en la planificación del torneo.
El especialista evitó poner el foco en una supuesta falta de compromiso. En su lectura, la cuestión no es de actitud ni de entrega: es de forma. Y en el fútbol, una forma irregular suele venir por ciclos: picos y valles, altibajos y ajustes entre competiciones. Twellman se mostró convencido de que el verano puede ser el punto de inflexión para Pulisic.
El desafío global: llegar al nivel de la élite no será automático
En el panorama internacional, Twellman considera que el USMNT tiene un reto considerable para igualar a los mejores seleccionados del mundo. Aunque su evaluación reconoce que el equipo ha mejorado y tiene más recursos en el plantel, para competir con potencia real necesita un salto de calidad colectivo, no solo individual.
Sobre las potencias, afirmó que los pronósticos que ubican a España y Francia como favoritas tienen sentido. Yendo más allá, se inclinó por Francia como el equipo con mayor talento, al sostener que podría encadenar su tercera final consecutiva en un Mundial. De esa manera, el estadounidense no solo ve a los europeos como candidatos: los coloca por encima del resto por profundidad y capacidad.
Su lectura de los favoritos
- Brasil: no lo considera el principal referente del torneo, pese a la tradición del país.
- España: aparece como opción muy sólida, incluso como punto de partida en su análisis.
- Francia: es el equipo que, para Twellman, reúne más talento y el que tiene más probabilidades de repetir un desenlace histórico.
La condición para aspirar a algo “especial”: ganar el grupo
Más allá de las diferencias con la élite, Twellman marcó una regla práctica: para que Estados Unidos tenga una carrera “especial”, debe ganar su grupo. En un Mundial, avanzar desde el primer lugar no solo te pone en una ruta más favorable, sino que también evita escenarios donde el equipo queda atrapado en cruces que exigen casi perfección desde el inicio.
Así, el enfoque se concentra en lo que ocurre antes de que el torneo se complique: corregir la forma de sus referentes, especialmente la de Pulisic, y asegurar que la base que sostiene el equipo —McKennie y Adams— mantenga el nivel durante los partidos que definen el destino.
