Javier Saviola, exdelantero y parte del cuerpo técnico que en su momento acompañó a Lamine Yamal en el salto desde la cantera, repasó cómo se gestó la explosión futbolística del joven extremo y qué detalles terminaron marcando su evolución. Desde los primeros indicios en La Masia hasta su irrupción en La Liga y el impacto que hoy genera en el Barça, la historia de Yamal se entiende como una mezcla de talento excepcional y un trabajo de gestión mental que priorizó el “cómo” antes que el “qué”.
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En su etapa como asistente del entrenador Óscar López en el Juvenil A, Saviola recordó la primera impresión que le causó Yamal. Más allá de la calidad técnica, lo que más llamó la atención fue su manera de moverse: su cobertura de terreno, su lectura y esa forma de aparecer en el partido con una naturalidad poco habitual para su edad.
Ese potencial se materializó con rapidez. El 29 de abril de 2023, Yamal debutó en La Liga con el Barcelona, entrando durante siete minutos en el 4-0 ante el Real Betis. Para Saviola, ese tipo de debut no fue una casualidad, sino el reflejo de una diferencia ya visible en el trabajo diario.
“Ver a jugadores como Messi —a quien tuve la oportunidad de observar cuando tenía 12 o 13 años— te hace darte cuenta enseguida de que hay algo especial, porque llevas años dentro del fútbol”, explicó el exfutbolista, comparando la sensación que despertaba Yamal con la de las grandes figuras en su etapa formativa.
La Masia no solo trabajó el balón: la prioridad fue la mente
Aunque el talento de Yamal era incuestionable, el enfoque del entorno blaugrana se centró en otro aspecto determinante: cómo manejar su crecimiento a la velocidad que imponía el propio desarrollo. En La Masia, según Saviola, el objetivo no era “probar” que podía jugar, sino prepararlo mentalmente para competir en el máximo nivel.
El balance, con el paso de las temporadas, terminó siendo contundente. Con 18 años, Yamal ya acumula 151 apariciones con el Barcelona, con 49 goles y 52 asistencias. Una cifra que habla no solo de productividad, sino de adaptación constante a ritmos, sistemas y exigencias distintas.
Saviola insistió en que el plan era anticiparse al futuro: “No nos preocupaba su capacidad con el balón; lo importante era saber cómo gestionarlo, porque veíamos que en el tiempo tenía una gran oportunidad de llegar al primer equipo”. También subrayó que, cuando un jugador tan joven muestra cualidades raras para su edad, normalmente hay un “algo” que lo separa del resto.
Xavi Hernández y el “estallido” de una generación ganadora
Para explicar el salto del equipo y el crecimiento acelerado de Yamal, Saviola destacó el papel de Xavi Hernández. Bajo su dirección, el extremo comenzó a integrarse en un proceso de resultados y títulos que terminó construyendo una generación con aspiraciones reales y capacidad de sostener el nivel.
En el palmarés colectivo, el trabajo se tradujo en logros que hoy forman parte de la identidad del grupo: dos títulos de La Liga, dos Supercopas de España, una Copa del Rey y, además, el Campeonato de Europa de 2024 con la selección española.
También hubo reconocimiento individual. Saviola mencionó el 2025 TM-Player of the Season y un dato especialmente llamativo: Yamal finalizó segundo en la clasificación del 2025 Ballon d’Or, quedando solo por detrás de Ousmane Dembélé.
El exdelantero remarcó que no fue un camino en solitario. “Junto a Yamal también estaban Héctor Fort y otros dos o tres jugadores. Fue un proceso excepcional que incluso Xavi detectó enseguida y nos pidió referencias sobre él”, añadió, dejando claro que el crecimiento fue detectado, acompañado y acelerado desde el primer momento.
Presente con Hansi Flick: producción alta y disciplina táctica
De cara al futuro inmediato, Saviola se mostró convencido por la base que el Barcelona está construyendo con Hansi Flick. Yamal, antes de sufrir una lesión que llegó en un momento inoportuno, estaba marcando un rendimiento devastador en la temporada.
Con datos acumulados antes del contratiempo, el extremo registraba 24 goles y 18 asistencias en 45 partidos en todas las competiciones. Una cifra que confirma su rol como pieza decisiva tanto en la faceta anotadora como en la creación.
Sobre el entrenador, el exfutbolista elogió su capacidad para sostener el rendimiento: “Para un técnico, esto es espectacular, porque puede elegir cualquier jugador y sabe que van a rendir al máximo”. En ese sentido, la lectura de Saviola apunta a que el Barça actual no depende únicamente del talento individual, sino de una estructura que maximiza el nivel de su plantilla.
Un talento que nació con señales… y se gestionó con método
La historia de Yamal, tal como la cuenta Javier Saviola, encaja en el patrón de los grandes: aparecen con una cualidad rara, pero el salto definitivo llega cuando el entorno sabe acompañarlos. Debut rápido, números que consolidan, títulos que validan el proceso y una base táctica que permite que el talento no se apague.
Mientras el Barcelona sostiene su proyecto con Hansi Flick, la pregunta ya no es si Yamal “puede” ser una estrella: el debate real se centra en cuánto más puede crecer un jugador que, desde Juvenil A, ya mostraba una diferencia que el fútbol casi siempre termina confirmando.
