Niklas Süle ha puesto punto final a un episodio que venía alimentando el mercado de fichajes y la conversación futbolera en Alemania: el defensa central, actualmente en el Borussia Dortmund, anunció su retirada de manera sorpresiva. El anuncio, comunicado a través del podcast “Spielmacher”, llega después de semanas de incertidumbre sobre su futuro y, especialmente, tras un susto físico que marcó su decisión definitiva.
Las mejores casas de apuestas recomendadas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Casino y apuestas deportivas con paquete de bienvenida en pesos argentinos.
Promoción de registro con balance extra y giros para slots destacados.
Bono de bienvenida para nuevas usuarias en apuestas deportivas y casino.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Promo para Argentina en pesos: refuerzo en fútbol local, NBA y deportes con mercados combinados.
Bono de bienvenida de casino para nuevos usuarios en Argentina; aplica términos del operador.
En el contexto de su posible salida de Dortmund, surgió el nombre de Niklas Süle en varias conversaciones. Uno de los clubes que había valorado la opción de ficharlo fue el 1. FC Köln, que contemplaba incorporarlo como agente libre. Sin embargo, ese interés no avanzó hacia negociaciones formales.
La situación también contemplaba movimiento en el extranjero: además de Köln, varios equipos de la MLS habían mostrado interés en el zaguero. Aun así, la decisión de Süle cerró esa puerta antes de que el mercado pudiera definir un destino concreto.
La retirada, marcada por el miedo en el duelo ante el Hoffenheim
El detonante emocional y deportivo se remonta al partido contra su exequipo, TSG Hoffenheim, disputado el 18 de abril. En ese encuentro, Süle vivió el temor a una tercera lesión de ligamento cruzado, una de las afectaciones más delicadas para un futbolista por el impacto que tiene en la recuperación y en la continuidad de carrera.
Según su propio relato, la confirmación se produjo en el vestuario, durante las pruebas médicas: cuando el doctor realizó el “drawer test” (una prueba para evaluar la estabilidad del ligamento), y tanto el fisioterapeuta como el personal a cargo no detectaron resistencia, Süle se quebró en ese momento. “Cuando el médico hizo la prueba, miró al fisio y ambos vieron que no había resistencia, ahí me fui a la ducha y lloré durante diez minutos”, explicó. Aunque finalmente el resultado fue tranquilizador, él sostuvo que, por cómo se desarrolló la evaluación, ya tenía claro que “estaba terminado”.
El adiós al Borussia Dortmund se venía cocinando
En el plano institucional, Süle comunicó su decisión al entrenador del BVB, Niko Kovac. Con eso, se apagó el ruido que circulaba durante semanas sobre su posible continuidad.
El final del vínculo con Dortmund ya estaba muy cerca: el club decidió no renovar un contrato que termina este verano. Por ese motivo, su salida se consideraba prácticamente confirmada, aunque el anuncio de la retirada llegó como un golpe de efecto.
De cara al cierre, Süle recibirá un homenaje oficial antes del partido del viernes contra Eintracht Frankfurt. Ese encuentro representa, además, el último capítulo para un jugador que llegó al Dortmund con un recorrido relevante y una identidad marcada por la experiencia.
Calidad para seguir jugando, pero el reto mental y físico pesan
Más allá de lo ocurrido, Süle dejó claro que, deportivamente, siente que todavía podría competir: “Creo que, en términos de calidad, podría seguir jugando al fútbol”. Sin embargo, reconoció que el aspecto mental se volvió más difícil con el paso del tiempo.
A la suma de lesiones se añadió otro factor que el defensa abordó con una franqueza poco habitual: problemas de peso. En “Spielmacher”, habló de este tema con humor autocrítico, mostrando que no se trata solo de una cuestión física, sino también de cómo se gestiona la exigencia a lo largo de una carrera con altibajos.
El último objetivo: jugar el partido 300 en Bundesliga
Niklas Süle llegó al Borussia Dortmund en 2022 procedente del FC Bayern Munich, también como agente libre. Ahora, con 29 años, su enfoque final apunta a un hito personal que busca alcanzar antes de despedirse definitivamente.
El zaguero explicó que, incluso si no juega todo el tiempo, tiene una meta simbólica: “En el mejor de los casos, conseguiré otros diez segundos, un minuto o, si Niko Kovac lo quiere, incluso cinco minutos. Puedo manejar eso”. Su deseo es cerrar la etapa con un momento especial: disputar su partido número 300 en la Bundesliga en un escenario como el del viernes, frente a aproximadamente 80.000 espectadores, y acompañado por su familia.
Además, agradeció la posibilidad de llegar a ese cierre relativamente bien físicamente, pese a todo lo que le tocó vivir: “Después de las lesiones que tuve, me siento muy agradecido de estar en forma razonablemente buena, poder jugar con mis hijos y también practicar golf”. Para él, el objetivo es disfrutar del último compromiso y dejar un mensaje claro: el deporte se termina, pero el vínculo con la cancha y el día a día familiar queda como parte del legado.
Detalles clave del adiós
- Jugador: Niklas Süle (defensa central).
- Club: Borussia Dortmund.
- Decisión: retirada anunciada a través del podcast “Spielmacher”.
- Contratación fallida o en pausa: el 1. FC Köln evaluó su fichaje como agente libre, sin llegar a conversaciones formales.
- Interés internacional: varios clubes de la MLS también lo tuvieron en carpeta.
- Partido detonante: el duelo del 18 de abril ante TSG Hoffenheim, con temor a una tercera lesión de ligamento cruzado.
- Homenaje: antes del partido del viernes contra Eintracht Frankfurt.
- Meta deportiva: alcanzar el partido 300 en la Bundesliga, incluso si solo logra unos minutos.
