Tras el gran espectáculo en Budapest, donde Gabriel Magalhaes ejecutó el penal decisivo para darle la copa al PSG después de un 1-1 final, Samir Nasri encendió el debate con un análisis cargado de críticas arbitrales y, al mismo tiempo, elogios tácticos hacia el equipo parisino. El exinternacional sostuvo que el árbitro habría inclinado el rumbo del partido contra el Arsenal tras el descanso, aunque también admitió que hubo jugadas discutibles dentro de un “área gris” y no siempre de errores evidentes.
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En su lectura del encuentro, Nasri fue directo: consideró que la actuación arbitral se endureció de forma sistemática para el Arsenal en el segundo tiempo. El exjugador sostuvo que el colegiado “castigó” a los de Mikel Arteta por cuestiones vinculadas al ritmo del partido.
El argumento se apoyó en lo que ocurrió antes y después del 1-1: el Arsenal llegó a ponerse por delante con un gol temprano de Kai Havertz, y durante gran parte de la primera mitad intentó frenar al campeón con un bloque defensivo ordenado. Para Nasri, esa estrategia —pensada para cortar la iniciativa rival— terminó chocando con el criterio del árbitro en cuanto a los tiempos y el desarrollo del juego.
La jugada polémica: el penal que no fue en la prórroga
Uno de los momentos más discutidos llegó en la prórroga. Noni Madueke, como futbolista que entró desde el banquillo, cayó dentro del área tras el contacto bajo presión de Nuno Mendes. La reacción en el entorno del Arsenal fue inmediata: jugadores y afición reclamaron penal.
Nasri, sin embargo, pidió matizar. Según su postura, si el árbitro hubiera señalado la pena máxima, el VAR probablemente no habría anulado la decisión. Su punto no fue negar la controversia, sino explicar por qué, en su opinión, la ausencia de señalamiento no necesariamente equivale a un error claro.
“Si él pita penal, no creo que el VAR lo hubiera cancelado. Pero que no lo pitara no significa que sea un escándalo”, resumió. Aun reconociendo que existió debate, afirmó que el criterio quedó dentro de una zona subjetiva: no una equivocación determinante, sino una de esas acciones en las que el margen de interpretación suele ser amplio.
Elogios a Luis Enrique: PSG supo mantener el control
Con todo, Nasri no se centró solo en el arbitraje. También destacó el trabajo táctico del PSG bajo la dirección de Luis Enrique. Remarcó que el técnico español no se descompuso pese al golpe anímico que representó el gol de Havertz en el minuto 6, un tanto que podía desviar el plan del equipo parisino en su intento de conquistar un segundo título europeo consecutivo.
El exjugador subrayó que, a su juicio, Luis Enrique actúa con un enfoque calculado: PSG no se lanzaría al riesgo sin fundamentos. En ese sentido, resaltó que, tras encontrar el “mecanismo” correcto, el equipo terminó tomando el control del partido para buscar la igualdad.
El empate llegó en la segunda mitad por medio de un penal convertido por Ousmane Dembélé, una forma de recuperar la estabilidad necesaria para llevar el partido a instancias decisivas.
PSG entra en la élite con títulos consecutivos
Al levantar la Champions League de manera consecutiva, el PSG se incorporó a un grupo reducido de clubes capaces de repetir como campeones. Nasri valoró el peso de la hazaña y apuntó que el logro coloca a los parisinos en un escalón que ningún otro club francés —incluido su exequipo, el Marsella— ha alcanzado.
“La primera es histórica, la segunda es legendaria”
En el cierre de su análisis, Nasri insistió en la dimensión histórica del resultado. Para él, el primer título marca un hito; el segundo, en cambio, convierte ese hito en algo “legendario”.
Con el debate todavía abierto por la actuación arbitral y la acción de Madueke que no terminó en penal, el mensaje final fue claro: más allá de la polémica, el PSG consolidó su condición de favorito continental y su estatus de “peso pesado” en Europa ya no está en discusión.
