Mohau Nkota, futbolista de Al-Ettifaq en Arabia Saudita, puso palabras a un deseo que durante años pareció difícil de cumplir para muchos talentos sudafricanos: la ambición de probar suerte en el extranjero. El extremo y lateral—que vivió su salto desde Orlando Pirates hacia la Saudi Pro League—reconoce que, aunque su entorno anterior era de élite en Sudáfrica, dar el paso al exterior sigue siendo un reto emocional y logístico para quienes crecen con un club.
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Históricamente, Sudáfrica ha mostrado dificultades para colocar a sus principales figuras fuera del país. A pesar de contar con una liga profesional como la Premier Soccer League (PSL), varios referentes locales—pasados y presentes—no lograron dar el salto internacional. En ese contexto, la generación de Nkota parece estar cambiando el patrón.
Más presencia sudafricana fuera del país
El dato que ilustra ese cambio es claro: de los 10 jugadores que hoy militan en clubes del extranjero y que formaban parte del último grupo de preselección de Bafana Bafana (la selección masculina de Sudáfrica), todos tenían 27 años o menos. Es decir, el movimiento al exterior está llegando antes, cuando el desarrollo todavía está en pleno crecimiento.
El deseo de jugar lejos: “explorar” y medirse en otras ligas
Nkota, figura de Bafana Bafana, explicó que para muchos africanos no es una cuestión de quedarse o no en el continente, sino de la aspiración de conocer otras competiciones. En su visión, el fútbol fuera de casa permite vivir culturas distintas y, sobre todo, competir en ligas con estilos diferentes.
El extremo afirmó que, como africanos, no todos quieren permanecer en África para jugar allí toda la carrera. La mayoría, según su planteamiento, sueña con jugar en el extranjero: la intención es moverse a temprana edad para ganar experiencia en otros países y ligas.
Paralelos en el mapa sudafricano: carreras que ya cruzaron fronteras
La ruta de Nkota no es un caso aislado dentro del ecosistema de Orlando Pirates. Su excompañero Mbekezeli Mbokazi, también formado en ese entorno, se convirtió en una figura en Chicago Fire FC. Además, Lyle Foster—otra pieza que salió de la etapa de desarrollo en Orlando Pirates y es de una generación ligeramente anterior—milita en Burnley, en la Premier League.
Por contraste, hay antecedentes de otra época: Teko Modise e Itumeleng Khune fueron parte de las estrellas del plantel de Sudáfrica en el Mundial de 2010, pero nunca jugaron fuera del país. Incluso hoy, varios referentes de Bafana Bafana han construido su carrera íntegramente en clubes sudafricanos, como Ronwen Williams, Khuliso Mudau, Themba Zwane y Teboho Mokoena.
De Orlando Pirates a Arabia Saudita: el costo emocional del adiós
Nkota admite que, pese a tener la ambición de jugar fuera, salir de Orlando Pirates no fue sencillo. Contó que en una concentración de la selección fue contactado por su agente con la noticia de que habría un club interesado en moverlo a Arabia Saudita. Sin embargo, la decisión final—según su relato—dependía también de la voluntad del propio club, a través del presidente Irvin Khoza.
El jugador recuerda que, aunque el proceso fue complejo, finalmente se sintió satisfecho con la oportunidad. A su manera de ver, el movimiento internacional es parte de lo que muchos futbolistas desean: explorar, experimentar y competir en ligas extranjeras con el objetivo de crecer en el juego.
“No fue fácil”: despedidas y aprendizaje
El salto implicó emociones encontradas. Nkota señaló que despedirse del club donde se formó tiene un peso especial: “no fue fácil”, y describió el momento de las últimas semanas como un proceso difícil por los vínculos creados. Según su testimonio, Orlando Pirates le enseñó mucho no solo en lo futbolístico, sino en lo personal, y por eso el último día se le hizo especialmente duro.
También dejó un mensaje a los aficionados del club: agradeció el cariño, explicó que su intención era marcharse para jugar al máximo nivel y remarcó su objetivo de llegar lo más lejos posible en su carrera.
Mirada puesta en el Mundial: objetivo de avanzar en la historia
Si Nkota logra entrar en el plantel de Sudáfrica para la FIFA World Cup, podría encontrarse con varios rostros conocidos de su etapa en Orlando Pirates. Además, el futbolista confía en que Bafana Bafana puede dar un paso histórico.
Sudáfrica integra un grupo con México, Czechia y Corea del Sur. Nkota considera que alcanzar la fase eliminatoria—por primera vez en la historia del país—es un objetivo alcanzable. Consciente de la importancia del torneo, insistió en que Sudáfrica cuenta con calidad y que el equipo tiene argumentos para competir al máximo.
La meta: dejar huella
Nkota expresó que el Mundial debe vivirse como un sueño colectivo. La idea es que el país recuerde lo que el equipo “dejó” en el torneo: jugar con su mejor versión, consolidar una marca y esperar que el esfuerzo derive en resultados positivos.
