El Manchester United llega al duelo de este fin de semana ante el Chelsea con una baja importante en su defensa central: el veterano zaguero no podrá viajar debido a que su caso por conducta indebida sigue en curso. A la ausencia se suma otro golpe disciplinario que puede dejar al equipo sin piezas clave, obligando al técnico a replantear el once en uno de los partidos más exigentes del calendario.
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La situación disciplinaria del central se mantiene y, por ello, será baja para el compromiso contra el Chelsea. El futbolista ya había cumplido previamente un castigo por otra expulsión: el lunes, en la derrota 2-1 como local ante Leeds United, estuvo suspendido después de haber sido expulsado en el partido anterior, el 2-2 ante Bournemouth.
Para el entrenador, la pérdida pesa todavía más por el momento del campeonato. De los 14 partidos de Premier League que el defensor ha iniciado esta temporada, 10 se produjeron desde que el técnico asumió el cargo en enero. Es decir, su rol ha sido determinante en el armado del equipo durante la etapa más reciente.
El motivo del cargo: faltas contra el cuarto árbitro
La Federación Inglesa (FA) tomó medidas formales tras una supuesta conducta del jugador una vez que recibió la tarjeta roja. El hecho habría ocurrido después de que el central viera la expulsión por una falta profesional sobre Evanilson durante el encuentro ante Bournemouth.
En concreto, el organismo entiende que el futbolista habría proferido insultos o expresiones inapropiadas hacia el cuarto oficial, Matt Donohue, tras su expulsión. Este tipo de intercambio se considera una infracción seria a las normas estrictas que regulan el comportamiento de los participantes hacia los responsables del partido.
La FA describió el cargo de la siguiente manera: “Se alega que el jugador actuó de manera impropia y/o que utilizó palabras y/o un comportamiento abusivo y/o insultante hacia el cuarto oficial después de su expulsión”.
Lisandro Martínez, en riesgo: otra sanción por expulsión
La preocupación defensiva en Old Trafford se agrava con el caso de Lisandro Martínez. Todo apunta a que podría afrontar una suspensión de hasta tres partidos tras su expulsión en el duelo contra Leeds, donde fue sancionado por un incidente de tirar del cabello a Dominic Calvert-Lewin.
Aunque el club mantiene una apelación contra la decisión, existe una aclaración relevante del papel del reglamento: el responsable del área disciplinaria, Howard Webb (jefe del PGMO), había precisado que, a día de hoy, el tirón de cabello se clasifica con rigor como conducta violenta.
Qué significa “conducta violenta” en estas expulsiones
Webb explicó el criterio aplicado en este tipo de sanciones en un programa del entorno de la Premier League. En sus palabras, desde hace años se considera conducta violenta cualquier acción en la que un jugador jale el cabello de un rival. Además, remarcó que así se establece en la guía que se entrega a los clubes antes de iniciar la temporada: si se agarra el cabello con fuerza, el jugador debe ser expulsado.
Un United joven contra el Chelsea
Con el panorama disciplinario y de plantel complicándose, el técnico Carrick podría verse forzado a apostar por una pareja de centrales juvenil. En este contexto, los nombres que aparecen como principales alternativas son Leny Yoro y Ayden Heaven.
La situación llega en un momento decisivo: United marcha tercero en la Premier League, pero un triunfo del Chelsea permitiría a los de Londres acercarse y reducir la distancia a solo cuatro puntos. Con pocos recursos disponibles en el corto plazo y entrando ya en la parte más determinante del campeonato, los jóvenes centrales enfrentan un bautismo de fuego en uno de los ambientes más hostiles del fútbol inglés.
