Mathys Tel adelantó a los locales, pero el partido se torció cuando Tottenham concedió un penalti. Dominic Calvert-Lewin lo transformó ante Antonin Kinsky y dejó el marcador igualado. Sin embargo, el gran foco de la jornada llegó en el minuto 103, cuando James Maddison cayó dentro del área tras una acción con Lukas Nmecha en el Tottenham Hotspur Stadium. La jugada desató la protesta, pero el árbitro Jarred Gillett desestimó las reclamaciones y el VAR terminó por respaldar su decisión: se consideró que Nmecha tocó el balón.
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El encuentro comenzó con un golpe de autoridad de Tottenham: Mathys Tel encontró el gol antes de que el partido volviera a equilibrarse con una acción que terminó en penal. Dominic Calvert-Lewin tomó el balón y, con una ejecución que venció a Antonin Kinsky, puso el 1-1. Con el marcador igualado, el duelo ganó tensión y se encaminó hacia un cierre con máxima intensidad.
La polémica en el 103’: Maddison, Nmecha y el VAR
Cuando parecía que el partido podía decantarse en los últimos coletazos, Maddison protagonizó la escena que terminó encendiendo el debate. El mediocampista cayó tras una disputa con Lukas Nmecha y Tottenham reclamó penalti. Gillett no señaló nada, y el VAR confirmó el criterio arbitral al entenderse que el defensor alcanzó a tocar el balón.
La revisión fue tan rápida que el propio Maddison no tardó en reaccionar. En las horas posteriores, el jugador utilizó sus redes para expresar su desacuerdo con el análisis realizado por el cuerpo arbitral.
Qué dijo Maddison
- Afirmó que el defensor no llegó a jugar el balón como se interpretó en la revisión.
- Señaló que considera que los estándares arbitrales han bajado.
- Explicó que el toque que habría desviado la acción “cambió la dirección” desde el exterior de su pie derecho, no desde Nmecha.
- Criticó la velocidad del chequeo por VAR y aseguró que el proceso “paraliza” decisiones en el césped.
- Pidió que el equipo siga luchando por revertir la situación.
Rojo en la zona técnica: De Zerbi también señaló al árbitro
La tensión no se quedó en el campo. Roberto De Zerbi, entrenador del equipo implicado en la disputa, también alzó la voz tras el encuentro. En su valoración del arbitraje, sostuvo que Jarred Gillett no estuvo “calmado” durante el partido, en una crítica que añade más presión a un final ya de por sí cargado de emociones.
Un punto que sabe a derrota para Tottenham en la lucha por no descender
Más allá de la discusión, el resultado dejó consecuencias inmediatas en la tabla. Tottenham sufrió un tropiezo que se considera un golpe importante dentro de una batalla cerrada por la permanencia.
Los Spurs ocupan el puesto 17 con 38 puntos tras 36 partidos. Su ventaja sobre el 18º, West Ham United, es mínima: los Hammers tienen 36 puntos, también en la misma cantidad de encuentros disputados. En este contexto, el margen para fallar es prácticamente nulo.
West Ham, por el momento, se mantiene en la zona de descenso debido a que Burnley y Wolves ya confirmaron sus sanciones de descenso. Tottenham sabía que cada punto podía resultar decisivo, y aunque el partido no terminó en derrota, lo cierto es que la sensación es de oportunidad perdida, especialmente tras una igualdad con una polémica tan marcada en el tiempo adicional.
Calendario exigente: el cierre de temporada no deja margen
El tramo final del campeonato se presenta complicado para Tottenham si su objetivo es certificar la permanencia. Los Spurs deberán visitar a Chelsea y, posteriormente, recibir a Everton.
Mientras tanto, los rivales directos de la zona baja tampoco tendrán respiro. West Ham jugará como visitante ante Newcastle y cerrará su campaña en el London Stadium recibiendo a Leeds, en un final de temporada que promete ser especialmente tenso para todos los equipos implicados.
Con una clasificación tan apretada y una polémica arbitral que seguirá alimentando el debate, la recta final del torneo se jugará con presión al máximo. Para Tottenham, cada partido se convierte en una prueba de carácter: el margen para equivocarse se reduce partido a partido.
