La derrota del Liverpool por 2-3 ante el Manchester United no solo dejó dolor deportivo en Anfield, también abrió un debate arbitral que volvió a encender la polémica: una posible mano de Benjamin Sesko antes del segundo gol de los “Diablos Rojos”, una jugada revisada con VAR que terminó dando validez al tanto. En la rueda de prensa posterior, Arne Slot evitó quedarse únicamente con esa acción y apuntó a un patrón más amplio: decisiones que, según su lectura, han acompañado al equipo durante toda la temporada, además de errores propios que terminaron costando caro.
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Durante el partido, el árbitro Darren England se vio en el centro de la escena por varias decisiones, pero la más discutida llegó justo antes del segundo gol de United. En una acción previa al tanto, se consideró la posibilidad de un toque con los dedos por parte de Benjamin Sesko, lo que habría sido interpretado como mano según el criterio habitual cuando el balón roza una extremidad en condiciones reglamentarias.
Tras la revisión en el VAR, el colegiado terminó concediendo el gol al Manchester United. Con ese desenlace, los visitantes se fueron al descanso con ventaja de 2-0, un golpe clave en el guion del encuentro.
Slot no quiso centrar todo el foco en el VAR
En la conferencia de prensa posterior, Slot optó por no prolongar el análisis de la polémica mano. El entrenador holandés prefirió ampliar el marco del debate y señaló un aspecto que, a su juicio, también debería haberse considerado en momentos anteriores: la gestión de las pausas y la consistencia al detener el juego cuando un jugador está en el suelo.
“La semana pasada vi a mi portero en el suelo y el árbitro no detuvo el juego. Hoy, un jugador del Manchester United estaba fuera del campo y el árbitro sí paró, aunque nosotros queríamos continuar”, explicó Slot.
Con esa comparación, el técnico trasladó la discusión a un tema de fondo: la percepción de Liverpool sobre la manera en que se aplican criterios similares en situaciones parecidas.
“Decisiones como esa” marcaron la temporada, pero el equipo también falló
Slot sostuvo que incidentes de ese tipo han influido negativamente en el recorrido del equipo: “Decisiones como esa han ido en nuestra contra en cada partido. Es un patrón constante durante toda la temporada”.
Sin embargo, el entrenador no quiso quejarse sin autocrítica. Según su versión, el segundo gol de United no llegó por la mano señalada, sino por una combinación de mala colocación y falta de precisión en el tramo final.
“No concedimos el segundo gol por la mano; lo perdimos en una zona tonta y después no fuimos capaces en los uno contra uno”, apuntó Slot. En esa línea, añadió que Liverpool ha encajado “goles ridículos” durante el curso, pese a que en muchos tramos del juego el equipo suele ser superior.
El problema recurrente: desconexiones y falta de control
Además de la lectura arbitral, Slot puso el foco en lo que considera fallos internos. Afirmó que el equipo encaja demasiado fácil por “desconexiones” de uno o dos futbolistas en momentos decisivos.
“Tenemos que trabajar eso. Podemos tener más control sobre ese tipo de situaciones. Aunque también es evidente que muchas decisiones arbitrales van en nuestra contra”, concluyó el entrenador.
El relato del partido: Liverpool mejor tras el descanso, United resolvió
En el desarrollo del encuentro, Liverpool fue de menos a más, pero durante la mayor parte de los 90 minutos estuvo por detrás. En el primer tiempo, United aprovechó el 2-0 y gestionó su ventaja hasta el descanso.
Tras la reanudación, el equipo local reaccionó. Los goles de Dominik Szoboszlai y Cody Gakpo permitieron que el marcador se igualara de forma momentánea, devolviendo la esperanza al tramo final.
Pero el guion volvió a girar en el tramo decisivo: Kobbie Mainoo apareció para marcar el gol ganador, y United terminó llevándose el triunfo por 3-2.
Consecuencias en la tabla: Liverpool en cuarta plaza, pero con margen
Con esta derrota, Liverpool se mantiene en el cuarto lugar. Aun así, la situación no es crítica en el corto plazo: existe una ventaja de seis puntos sobre el sexto clasificado. En la práctica, salvo un desplome importante, el equipo mantiene bastante encaminada su presencia en la próxima edición de la Champions League.
El resultado, por tanto, deja una mezcla de alivio matemático y preocupación deportiva: por un lado, el equipo sigue compitiendo por objetivos europeos; por el otro, la forma de encajar y los detalles arbitrales percibidos vuelven a poner presión sobre el camino que resta en la temporada.
