Con apenas media hora disputada, el equipo local ya había logrado apretar de forma seria a PSG durante unos 20 minutos tras el descanso. Sin embargo, sin su máximo referente en ataque sobre el césped, Liverpool no terminó de generar peligro real y el partido se fue apagando. La noticia que llegó después —Ekitike se lesionó el tendón de Aquiles— no solo golpea lo deportivo: complica el plan completo de un proyecto que ya venía tambaleando.
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El jueves se confirmó la rotura del tendón de Aquiles de Ékitike. El futbolista de 23 años, que había sido uno de los pocos motivos de optimismo en una temporada cargada de dificultades para Liverpool, estará prácticamente fuera de las canchas hasta 2027. Para los Reds, este tipo de baja es especialmente dura porque afecta justo al núcleo que el club intentaba consolidar para sostener el salto de competitividad.
Además, la ausencia ocurre en un momento en el que el equipo necesitaba que sus refuerzos marcaran una diferencia inmediata. De lo contrario, el riesgo no es solo perder puntos: es que el proyecto se deshilache mientras el calendario obliga a competir.
El plan de Slot, en riesgo: la distancia con PSG no se acorta
Tras la derrota de mitad de semana ante PSG, surgió el debate sobre si Liverpool entraba al partido del domingo del derbi de Liverpool como “favorito o no”. Daniel Sturridge mostró su molestia ante la idea de que los Reds fueran a ese duelo como perdedores ante su rival de ciudad. Pero Wayne Rooney aportó otro ángulo: el nivel de confianza con el que Everton afronta el derby parece más sólido que el de Liverpool, que no transmite la misma convicción.
En cuanto a la eliminatoria europea, Slot defendió que el equipo “compitió” con Paris Saint-Germain. No obstante, los resultados cuentan otra historia: la brecha no se reduce. Menos de un año después de caer contra PSG en penales, Liverpool volvió a caer con contundencia, esta vez perdiendo 4-0 en el global ante un rival prácticamente igual en su estructura. Y todo eso ocurrió pese a una inversión cercana a los £450 millones (aproximadamente $606 millones) en el mercado.
De la ilusión al golpe: así cambió el derbi a lo largo de la temporada
Para entender el contraste, basta recordar el primer derbi del curso. El 20 de septiembre, cuando Liverpool visitó a Everton, el equipo llegaba como líder de la Premier League y con registro perfecto. Aquella tarde, el 2-1 sobre los city rivals elevó la euforia de la hinchada.
Entonces, Ékitike ya se había ganado minutos y marcó en el derbi, mientras que Alexander Isak sumó aportes desde el banquillo. El sueco venía recuperando ritmo tras perder la pretemporada por un conflicto de selección con Newcastle y necesitaba tiempo para llegar a su mejor versión. Con Wirtz comenzando en el banco por su adaptación a la exigencia del fútbol inglés, el equipo aun así mantenía la sensación de que todo iba encaminado.
El declive en números: Liverpool ya no domina como antes
Tras vencer a Everton en Anfield, Liverpool disputó 27 partidos de liga. El balance fue de 10 victorias, las mismas que derrotas. El detalle es clave: el equipo que parecía encaminado a pelear arriba ahora busca “arrastrarse” hasta el quinto puesto para asegurar un lugar en la Champions League, un objetivo vital para la estabilidad del club.
Problemas tácticos y de adaptación: el rompecabezas del mediocampo y la portería
El equipo no ha caído por una sola razón. Diogo Jota estuvo entre los temas del debate, pero incluso cuando Alexis Mac Allister afirmó que no cree que la ausencia del portugués explique por completo “por qué este año ha sido tan difícil”, la realidad es que la suma de factores afecta al rendimiento colectivo.
También se menciona el impacto que pudo tener el conflicto entre Mohamed Salah y Slot dentro del vestuario. Lo cierto es que la producción inesperadamente baja de Salah terminó golpeando las aspiraciones de Liverpool por grandes títulos: sin que otros asumieran esa responsabilidad, el equipo no encontró el mecanismo para sostenerse cuando el partido se ponía exigente.
Refuerzos que no terminan de ser la solución
- Giovanni Leoni sufrió una lesión que puso fin a su temporada en septiembre; fue un golpe desafortunado para su progresión.
- Milos Kerkez y Jeremie Frimpong no han demostrado el nivel que se esperaba como alternativa clara a Nuno Mendes y Achraf Hakimi.
- Giorgi Mamardashvili, llamado a ser sucesor de Alisson, sigue generando preocupación con el balón en los pies.
- Florian Wirtz, pese a su talento, no influye en los grandes partidos con la regularidad que debería.
- Isak, aunque con destellos, aún no logra consolidar su etapa en Anfield.
Ékitike y Szoboszlai: los pocos que sostienen el nivel
En medio del desorden, Ékitike ha sido una excepción. Se convirtió en el primer jugador desde Kenny Dalglish en marcar en cinco competiciones distintas durante su primera temporada con Liverpool. En total acumuló 17 goles en todas las competiciones, con 11 en la Premier League.
Dominik Szoboszlai también respondió a las críticas. Tras llegar a Anfield desde Leipzig en el verano de 2023, por primera vez alcanzó cifras de dos dígitos en goles. Además, mantuvo energía y dinamismo, aunque en comparación con Mac Allister —cuyo bajón ha generado tanto desconcierto como daño deportivo— su impacto resultó más consistente.
De hecho, un mediocampista con perfil polivalente que se esperaba como “compañero” en el plan detrás de Wirtz terminó siendo elegido con más frecuencia para el rol de mediapunta, desplazando al fichaje de más de £100 millones en el puesto del 10. Hoy, incluso, se lo considera el candidato más sólido al Jugador del Año de Liverpool.
Wirtz y el potencial que se vio… y el momento que se rompió
Florian Wirtz tiene una capacidad especial para crear ocasiones y encender al público con jugadas que pocos repiten. En varias ocasiones, además, dejó señales de lo que podía ser el futuro de Liverpool, especialmente en su relación con Ékitike.
Uno de los partidos más claros fue el 4-1 a Newcastle a finales de enero, donde la conexión entre ambos fue especialmente brillante. También hubo un anticipo en diciembre: Liverpool ganó 2-1 en Tottenham Hotspur, y en esa jugada el delantero del 9 definió tras un pase filtrado de Wirtz.
Pero el “anticipo” duró poco. Un choque fuerte de Micky van de Ven ocurrió segundos después de que Isak anotara, fracturándole la pierna. El sueco quedó fuera durante cuatro meses, justo cuando parecía que había encendido la campaña.
El dilema del ataque: cuando la rotación llega tarde
En ese contexto, se entiende por qué Slot apostó el martes por alinear juntos a Isak, Wirtz y Ékitike ante PSG. Isak, al estar fuera de ritmo desde su llegada por su condición física, solo había acumulado 88 minutos junto a sus compañeros de verano antes del partido contra el vigente rival europeo.
La idea era dar forma al tridente, pero el plan se cortó con la lesión de Ékitike: el equipo apenas pudo contar con 30 minutos más antes del golpe definitivo. Con este panorama, es posible que ni siquiera se llegue a sumar el rendimiento esperado de la apuesta ofensiva antes de que termine la próxima temporada.
¿Qué pasa cuando vuelva Ékitike? La Champions como tabla de salvación
Mientras Ékitike se recupera hasta 2027, Liverpool se enfrenta a un final de liga con seis partidos restantes. Tres de ellos son ante rivales del top cinco: Manchester United (de visitante), Chelsea (en casa) y Aston Villa (de visitante). El tramo final, además, arranca con el primer derbi en el Hill Dickinson Stadium, un escenario donde Everton buscará empujar sus propios objetivos europeos a costa de su rival.
Un empate para Liverpool no sería un desastre matemático, pero el contexto lo vuelve “obligatorio” en la práctica: el entorno del club no solo cuestiona al entrenador; también pone en duda el proyecto completo.
Incertidumbre sobre el futuro del proyecto y el mercado
Hay circunstancias atenuantes: lesiones desafortunadas, cambios internos y una acumulación de contratiempos. Aun así, la temporada no ha estado cerca del nivel requerido. Por eso, sorprenden reportes sobre la continuidad de Slot incluso si Liverpool no termina entre los cinco primeros.
También se ha señalado que, pese a vínculos con Arabia Saudita, Michael Edwards y Richard Hughes no saldrían del club este verano. En ese escenario, el cuerpo directivo tendría otra oportunidad: intentar corregir un ciclo que quedó a medias el año pasado, cuando se dejó sin reemplazo a Luis Díaz y no se incorporó a Marc Guehi para competir por un puesto en el once con Ibrahima Konaté, que termina contrato.
El mercado, además, no ayuda: no hay demasiadas piezas “top” disponibles y muchos clubes se obsesionan con los mismos nombres, mientras los precios se disparan incluso por futbolistas sin demostrar del todo. En ese panorama, Liverpool necesitaría comprar otro delantero y, al mismo tiempo, afrontar un reto casi imposible: encontrar un sucesor de Salah con capacidad de liderazgo goleador.
De la inversión histórica al examen final: Wirtz e Isak deben responder
Ékitike ha sido el gran acierto del gasto histórico del último verano. Pero con su baja por al menos el resto del año, la credibilidad del “futuro brillante” queda en pausa. Y el tiempo corre: Salah y Andy Robertson parecen destinados a marcharse, Virgil van Dijk muestra señales de declive y Slot aún no logra transmitir con claridad el modelo que busca aplicar con este grupo.
En el plano humano, Wirtz e Isak aparecen como los futbolistas que más deuda tienen con el nuevo proyecto. No por fallas propias en el armado del plantel, sino por el peso de las expectativas: fueron presentados como emblemas de la nueva etapa en Anfield.
El mensaje de Wirtz es claro: Liverpool “debe jugar” Champions League el próximo año, una obligación con el club y con la afición. Y ahora, con Ékitike fuera y el equipo obligándose a remar contra el calendario, la responsabilidad de sostener la ilusión recae aún más en quienes todavía están disponibles para reconstruir el camino.
Próximo examen inmediato del derbi
Con el derbi como primera prueba y rivales directos acechando en la clasificación, Liverpool necesita algo más que competir: necesita ganar. Porque si no lo logra, la discusión dejará de ser solo sobre resultados y pasará a ser sobre la continuidad del proyecto entero.
