Javier Aguirre: México, satisfecho tras el parón, ¿vuelve a ser el mejor?

Javier Aguirre no fue eufórico tras el parón internacional con la selección mexicana masculina: su palabra fue “satisfecho”, aunque tampoco sonaron fuegos artificiales. El motivo es simple. El “Tri” vivió una de las semanas más tranquilas de los últimos meses: mejores sensaciones de juego, respuestas defensivas importantes y señales claras de que el equipo llega con orden rumbo a la Copa del Mundo.

Hace apenas tres meses, el clima era distinto. La selección venía cargando el golpe anímico de un cierre de año irregular, pese a que el verano anterior había estado cerca con el título de la Gold Cup. A eso se sumaba un panorama complicado por una lista de bajas y lesiones que mantenía en duda a varias piezas. Además, los amistosos contra Bélgica y Portugal prometían ser un examen de alto voltaje.

Sin embargo, México no solo cumplió: compitió. Los resultados dejaron dos empates, quizá poco vistosos en el marcador, pero lo que se vio en la cancha elevó la confianza. A menos de tres meses del Mundial, el “Tri” parece estar en buena forma.

Los amistosos ante Portugal y Bélgica: el valor está en la actuación

Cuando se habla de los marcadores, el análisis puede quedarse corto. México obtuvo dos empates “para el olvido” en términos de espectáculo, pero el rendimiento ofreció argumentos. En el mismo periodo, el USMNT perdió sus dos partidos amistosos de forma cómoda, y aun así esa diferencia no pareció pesar en el enfoque de su entrenador, Mauricio Pochettino.

Para México, el dato clave es otro: sumar puntos o, al menos, sostenerse ante rivales de nivel internacional. En este sentido, dos empates contra equipos superiores “en lo objetivo” mantienen contento a Aguirre. El detalle que deja preocupación es que el “Tri” no pudo sostener una ventaja de 1-0 ante Bélgica como local. Aun así, la racha es positiva: México está invicto en cinco partidos y enfrentó a rivales exigentes en ese trayecto.

Defensa central: una preocupación histórica que este campamento parece haber calmado

Si hay un tema que suele encender alarmas en México, es el de la zaga central. Y no es algo reciente: se arrastra por años. Edson Álvarez puede jugar atrás si se requiere, pero Aguirre necesitaba al menos un titular claro, y preferiblemente una segunda opción confiable. En este llamado, la dupla que se fue asentando transmitió solidez.

Johan Vásquez y César Montes como pilares

Johan Vásquez atraviesa un gran momento en el Genoa, donde además ya porta el gafete de capitán. Había dudas sobre si su nivel de club se traduciría al seleccionado, pero lo mostrado en la convocatoria las fue disipando. El rendimiento fue fuerte, especialmente en tareas de duelo y presencia.

Con César Montes ocurrió algo parecido. Su salida a la élite rusa generó confusión en algunos sectores, pero su “presencia física” no se ha diluido. Montes ganó duelos y se mostró dominante en uno contra uno, aunque sin cruzarse en esos amistosos con figuras como Romelu Lukaku o Cristiano Ronaldo. Aun así, el margen para construir una sociedad es real: Vásquez como distribuidor y Montes como quien gana casi todo lo que se disputa en el medio de la pelea.

El problema real: el gol y el recambio ofensivo

El “Tri” tiene defensa y alternativas, pero hacia adelante aparece una cuestión más delicada: quién marca y cómo se sostiene el peligro. Santi Giménez era, sobre el papel, la gran esperanza en el centro del ataque. Pero entre lesión y rendimiento por debajo de lo esperado, su presencia se apagó hasta casi desaparecer del mapa (aunque, con el tiempo de por medio, aún parece probable que entre en la lista para el Mundial de este verano).

Por eso Aguirre eligió experiencia: volvió a apostar por Raúl Jiménez. En cada concentración suele dar señales positivas para El Tri, pero existe un factor a vigilar: la falta de ritmo y velocidad podría ser un punto vulnerable contra defensas que cierran rápido y cambian de dirección con agresividad.

¿Quién acompaña y quién rompe líneas?

Más allá de Jiménez, no aparece un candidato que se adueñe del rol con claridad. Julián Quiñones es una alternativa desde el costado izquierdo, pero surge la duda de su capacidad goleadora para sostener el plan durante torneos largos.

Además, en el mediocampo ofensivo se siente la ausencia de un “progresador” evidente del balón: alguien que reciba, gire y avance con autoridad para acelerar jugadas de ataque. En ese contexto, se suelen levantar pedidos por Hirving Lozano para regresar al esquema, pero el extremo no ha sumado fútbol de clubes desde noviembre de 2025 y además está en el San Diego FC, por lo que su disponibilidad no es inmediata.

Memo Ochoa: el inicio de una nueva era bajo los tres palos

Si hay un tema que genera impacto por encima de tácticas y nombres, es la portería. Todo indica que la etapa de Guillermo “Memo” Ochoa con México llegó a su final para la Copa del Mundo. La razón es deportiva y también de contexto: el arquero recibió una convocatoria sorpresiva tras la lesión de Luis Malagón, quien sufrió la rotura de su tendón de Aquiles el mes pasado.

Se había planteado la posibilidad de que Ochoa tuviera la oportunidad de iniciar como guardameta en un Mundial por cuarta vez consecutiva. Pero Aguirre lo dejó fuera en los amistosos y prefirió al portero de Chivas, Raúl Rangel, a quien le dio la titularidad en dos ocasiones.

Rangel respondió en el momento: concedió un gol que, por la naturaleza de la jugada, no parecía corregible y mantuvo el control del área el resto del tiempo. La lectura es clara: Aguirre ya tiene su portero de referencia, y no es el rostro más reconocido por la afición.

Posibles planes para el Mundial: orden defensivo, dudas en el mediocampo

Con lo visto, el “Tri” parece tener varias piezas encaminadas. En el eje de la zaga, la situación luce resuelta. En ataque, la decisión principal estaría entre Raúl Jiménez y Santi Giménez, dependiendo de su estado físico. En las bandas, existen alternativas para proponer.

Los laterales (full backs) todavía presentan cierta incertidumbre, pero no se perciben “vacíos” insalvables. Donde sí queda abierta la discusión es en el mediocampo central.

Edson Álvarez, si está al 100 por ciento, tiene un lugar asegurado en el once. También se menciona la opción de Marcel Ruiz, siempre que llegue con el ritmo necesario y sin problemas físicos, ya que bajo Aguirre ha dejado impresiones.

El dilema de Gilberto Mora

El gran centro de preguntas recae en Gilberto Mora. El joven se convirtió en el debutante más joven en la historia del “Tri” el año pasado, y desde entonces ha seguido destacando a nivel de club, sumando goles y asistencias. No obstante, han aparecido problemas de condición física.

La encrucijada es directa: si Mora está disponible y sano, puede sostener el mediocampo y darle estructura al equipo. Si no llega en condiciones, México tendría que resolver en una posición clave, justo cuando el margen para equivocarse es mínimo.

Conclusión: un “Tri” con potencial de volver a mandar en CONCACAF

Aun con interrogantes, el escenario actual es más prometedor de lo que parecía hace meses. La combinación Mora-Ruiz-Álvarez podría ser un tridente dinámico y con capacidad para acelerar el juego, siempre que la salud acompañe y los rendimientos se mantengan.

Con el estado actual, El Tri se ve más cerca que nadie en CONCACAF para volver a colocarse como referencia de la región. Las dudas siguen ahí, pero el equipo llega con señales de madurez y con argumentos para creer en el Mundial.

Tomás Aguirre

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