Tras su desembarco en 2024 procedente de Old Trafford por 26 millones de libras (35 millones de dólares), Scott McTominay se convirtió rápidamente en una pieza diferencial en el Napoli: ganó el premio de MVP de la Serie A y, además, fue protagonista en la consecución del cuarto Scudetto del club con un gol acrobático memorable ante el Cagliari. Sin embargo, el impacto deportivo del escocés no ha apagado la polémica, porque Radja Nainggolan, exfutbolista de Roma e Inter, ha arremetido con dureza contra su nivel y su forma de entender el juego.
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En Nápoles, el mediocampista no solo ha sumado rendimiento: también ha calado en la cultura popular. A menos de dos años de su llegada, su imagen comenzó a aparecer en murales por la ciudad y los aficionados partenopeos lo han adoptado con un apodo cariñoso, “McFratm” (McBrother). Esa conexión con la grada se reforzó aún más cuando el Napoli conquistó la Supercoppa Italiana en diciembre de 2025, un trofeo que consolidó su lugar en la historia reciente del club.
Mientras en el entorno napolitano se celebra su ascenso, Nainggolan eligió el camino del cuestionamiento. En una valoración directa, el belga no dudó en mostrar su desacuerdo con el protagonismo de McTominay, especialmente cuando el debate se traslada a la construcción del juego.
“No tiene la técnica para operar entre líneas”
Nainggolan sostuvo que el escocés sí marca con frecuencia, pero que no alcanza el “nivel máximo” necesario para dirigir acciones de ataque desde el mediocampo con la calidad requerida. Su argumento principal se centra en la faceta menos visible del gol: la capacidad para asociarse, recibir en zonas de creación y enlazar el juego entre líneas.
En sus palabras, el ex centrocampista afirmó:
- Que le “cae mal” McTominay, dejando claro el tono contundente de su postura.
- Que anota muchos goles, pero que, en general, su contribución se mantiene en cifras similares (mencionó 12, 13 o 14 goles).
- Que cuando el equipo necesita construir juego, McTominay no tendría la técnica para desenvolverse entre líneas como exige el fútbol de élite.
- Que, por tanto, lo considera “un jugador promedio”.
Nainggolan mide su carrera contra las estrellas actuales
La polémica no se quedó en McTominay. Nainggolan también comparó su propio pico de rendimiento con el de otros protagonistas del fútbol contemporáneo, situándose en relación directa con nombres que dominan el panorama europeo.
“En mi mejor momento era mejor que él y que Calhanoglu”
El belga aseguró que, en su pico, era superior tanto a McTominay como a Hakan Calhanoglu (Inter). No obstante, marcó un límite al ubicar a Nicolo Barella por encima de él mismo.
Su ranking personal dejó varias frases clave:
- Que en su mejor etapa fue mejor que McTominay y que Hakan Calhanoglu.
- Que Nicolo Barella está por encima, aunque no siempre sea el que más goles marque.
- Que cuando Barella marca, sus goles tienen peso, y que su influencia dentro del partido se nota de forma constante.
- Que le gusta Kevin De Bruyne por su capacidad para “ver” cosas que otros no ven, y que lo colocaría por encima de él.
- Que, si se menciona a Luka Modric, lo considera históricamente de los mejores del mundo.
La paradoja: Napoli celebra, Inter acecha y el debate sigue
El contraste entre el cariño que recibe McTominay en Nápoles y la dureza de Nainggolan dibuja una paradoja futbolística: mientras el Napoli lo trata como un referente, en el análisis técnico se abre la discusión sobre el “tipo” de mediocentro que necesita el máximo nivel.
En paralelo, Inter aparece con la intención de recuperar el título de la Serie A que el Napoli consiguió en este ciclo. Aun así, la cotización individual de McTominay permanece alta para la mayoría de observadores, sobre todo por su impacto en ataque desde el mediocampo: su registro goleador, 26 goles en 76 apariciones, ha sido una de las razones por las que Antonio Conte lo considera una pieza útil para desequilibrar.
Además, el escocés llegó con un bagaje que incluye una nominación al Balón de Oro y, pese a las críticas, su rendimiento en Italia lo ha llevado a ganar el MVP de la Serie A, un reconocimiento que rara vez se concede a perfiles que solo “se limitan” a anotar.
Nainggolan también habló de la selección: demasiado ego
Con la misma franqueza que utiliza para discutir el presente, Nainggolan trasladó el debate a su etapa internacional. El exseleccionado belga (30 partidos internacionales, antes de retirarse tras quedar fuera de la convocatoria para el Mundial de 2018) explicó por qué una generación con Romelu Lukaku, Eden Hazard y Kevin De Bruyne no logró levantar un trofeo importante.
Su teoría apunta a que el problema no fue el talento, sino la convivencia: demasiados jugadores con aspiraciones de ser protagonistas absolutos dentro del esquema.
Nainggolan resumió la idea así:
- Que el equipo tenía a Lukaku, Hazard, De Bruyne y Courtois, es decir, piezas determinantes en todas las zonas.
- Que, aun con esa calidad, juntarlos generaba demasiados “protagonistas”.
- Que la falta de un rol compartido —cuando todos quieren ser el jugador más importante— termina por romper la armonía del grupo.
- Que esa dinámica “no puede funcionar”.
En conjunto, sus declaraciones ofrecen una ventana al tipo de fricción de vestuario que muchos aficionados sospechaban que pudo frenar a una selección repleta de estrellas, y que ahora vuelve a aparecer, aunque en otro contexto, en el debate sobre cómo encaja cada jugador en un equipo de alto nivel.
