La semifinal de la Champions League dejó más que emociones en el Emirates: también abrió un capítulo de tensión en redes sociales. Giuliano Simeone, atacante argentino del Atlético de Madrid, utilizó su cuenta de Instagram para criticar con dureza la actuación arbitral tras un episodio ocurrido en el área, justo antes de que Bukayo Saka marcara el gol que terminó de encarrilar el partido.
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El foco del reclamo de Giuliano Simeone estuvo en una jugada en la que, según su versión, fue derribado en el área por el lateral izquierdo del Arsenal, Calafiori. El atacante compartió dos capturas del encuentro para señalar que se encontraba en una posición clara para disputar el balón cuando el defensor italiano lo empujó al suelo.
La molestia creció porque el asistente levantó la bandera por fuera de juego, lo que provocó que esa acción no se revisara como posible penal. Para Simeone, el señalamiento habría sido erróneo: su argumento es que él podría haber estado dentro de su propio campo cuando Jan Oblak lanzó el balón largo inicial, un detalle que, de confirmarse, invalidaría el fuera de juego.
El momento además tuvo un impacto extra para el Atlético: ocurrió apenas instantes antes de que Saka anotara el gol decisivo, que duplicó la ventaja y aumentó la sensación de agravio dentro del equipo español.
Más tensión: el VAR y el penal que no llegó
No fue el único foco de enfado. El partido tuvo varios choques en el área del Arsenal, y otro de los protagonistas fue Antoine Griezmann. El francés reclamó un penal después de que, durante el tramo más intenso del segundo tiempo, aparentó ser pisado por Calafiori en medio del desorden.
Sin embargo, la revisión mediante VAR cambió el escenario. El análisis determinó que Marc Pubill, del Atlético, había cometido una falta antes en la jugada. Al existir esa infracción previa, el árbitro Daniel Siebert no necesitó revisar el monitor, y el reclamo por penal quedó sin efecto.
Una ocasión clave desperdiciada
La frustración también se alimentó de lo que ocurrió en el césped. Giuliano Simeone tuvo una oportunidad “de oro” para igualar: se escapó para encarar a David Raya y redondeó una acción que parecía destinada a entrar, pero el balón terminó desviándose y se fue cerca tras la presión de Gabriel.
En esa misma secuencia, el delantero argentino volvió a pedir penal. Alegó que lo habían derribado cuando intentaba controlar la jugada, pero sus protestas no fueron atendidas y el Arsenal logró sostener su ventaja ajustada.
Diego Simeone baja el tono: “no quiero excusas”
Mientras Giuliano elevaba el volumen en redes, Diego Simeone optó por una postura más mesurada en la zona mixta. El entrenador reconoció que el episodio de Griezmann le pareció claro en cuanto a la existencia de una falta, pero evitó convertirlo en el eje del análisis.
“No voy a centrarme en algo simple como el incidente de Griezmann. Es evidente, era una falta. El árbitro dijo que hubo falta de Marc [Pubill] sobre uno de sus jugadores”, afirmó tras el encuentro.
Luego añadió: “No voy a centrarme en eso. Sería una excusa, y no quiero poner excusas. Si nos eliminan, es porque nuestro rival mereció avanzar. Fueron clínicos en el primer tiempo y se ganaron el lugar. Pero lo que siento es tranquilidad, paz; el equipo dio todo lo que tenía”.
Reconocimiento al Arsenal de Arteta
A pesar del malestar, Diego Simeone también reservó palabras para el trabajo de Mikel Arteta en el norte de Londres. Valoró la consistencia táctica del Arsenal y el contexto económico que le permite competir al máximo nivel.
“Tienen un equipo y un entrenador que me gustan. Siguen una idea constante y cuentan con recursos económicos importantes que les permiten estar así. Felicitaciones. Nosotros seguiremos trabajando, sin perdernos en detalles de algo tan evidente”, concluyó.
Un partido que dejó heridas y preguntas
Entre reclamos por posibles penales, decisiones del asistente y la interpretación del VAR, la semifinal se cerró con debate y frustración para el Atlético. Al mismo tiempo, el reconocimiento a la estructura del Arsenal dejó claro que el foco inmediato ya no es solo lo arbitral: la lectura deportiva es que el equipo deberá ajustar y volver con más precisión para que las disputas de área no vuelvan a marcar el destino de una eliminatoria de Champions.
