Jamie Carragher pasó de comentarista a protagonista en plena previa de la final de la Champions League. En el primer duelo de semifinales entre el Borussia Dortmund y el Paris Saint-Germain, el exdefensa británico siguió el partido desde el estadio Signal Iduna Park y, de acuerdo con su propio relato, llegó a “beber alrededor de ocho cervezas” en una de las zonas más calientes del fútbol europeo: la “Yellow Wall”, la grada del Dortmund.
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El episodio comenzó durante el partido de ida, que terminó con victoria 1-0 para el Borussia Dortmund. Carragher, visiblemente afectado por el alcohol, realizó una intervención improvisada: entrevistó de forma espontánea al extremo del Dortmund Jadon Sancho, aunque el jugador no estaba previsto para hablar en ese momento. La conversación no planificada generó malestar en el entorno del BVB, que recibió el gesto con críticas.
La situación empeoró cuando el propio Carragher intentó trasladar el protagonismo a otro frente: quiso preguntarle al seleccionador español Luis Enrique, todavía con una bufanda del Borussia Dortmund puesta. Ese detalle terminó por acentuar la percepción de falta de respeto y de contexto en una entrevista que, por temática y lugar, debía ser neutral.
El turno de Nasser Al-Khelaifi y el comentario de Micah Richards
Tras el partido de vuelta, el escenario cambió de tono. El Paris Saint-Germain derrotó 1-0 al Bayern Munich y, con ello, logró el pase a la final que se disputará en Budapest. En la primera ronda de preguntas para el club, el presidente Nasser Al-Khelaifi fue el primero en responder ante los micrófonos.
En ese momento, su compañero de programa, Micah Richards, dejó una frase cargada de ironía: “No pido mucho. Pero como Jamie tiene la boca tan grande, Luis Enrique no quiere hablar con nosotros. ¿Puedes poner una buena palabra?”.
La disculpa de Carragher a Luis Enrique
Al-Khelaifi cumplió la broma y presentó a Luis Enrique como “el mejor entrenador del mundo”. Cuando el técnico español estuvo listo para la entrevista, la presentadora Kate Scott abrió con una referencia directa al clima vivido: “Estamos contentos de que estés aquí, porque pensamos que nuestra amistad había terminado”.
Entonces llegó el momento central: Carragher pidió disculpas a Luis Enrique por su comportamiento durante la semifinal en Dortmund. En su mensaje reconoció que llevaba la bufanda del Dortmund durante el episodio y explicó que, tras “haber tenido unas cuantas bebidas”, se había dejado llevar. El exdefensa añadió que el PSG ha sido un equipo que le genera admiración y transmitió su felicitación por el regreso del club a la final: “Nos encanta tu equipo. Ha sido un placer seguirlos en la Champions League durante los últimos dos años. Felicitaciones por llegar otra vez. Bien hecho, señor”.
Luis Enrique recibió la disculpa con una sonrisa. Su respuesta fue clara: “Gracias. No hace falta disculparte”.
El análisis de Luis Enrique: madurez defensiva y carácter
Tras el intercambio cordial, el entrenador español se mostró optimista y, como suele ocurrir en sus comparecencias, supo poner el foco en lo futbolístico. El PSG se impuso en la vuelta en el Allianz Arena y alcanzó la final con un 1-1 global sustentado por dos partidos de alto voltaje: primero, una victoria 5-4 en el duelo de ida; luego, un control más sólido en el regreso.
Luis Enrique calificó la eliminatoria como “un partido muy intenso” y destacó una idea clave: “Nuestra defensa fue mejor que nuestro ataque”. En esa línea, subrayó el valor de demostrar “carácter” ante un rival del nivel del Bayern Munich.
Además, el técnico se permitió una referencia personal: celebrará su cumpleaños en dos días y aseguró que está especialmente feliz por el pase. “Estamos en la final de la Champions League. Es exactamente el tipo de regalo que queremos darle a nuestros aficionados”, concluyó.
La final: PSG contra Arsenal en Budapest
La final de la Champions League está programada para el 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest. Allí, el Paris Saint-Germain se medirá contra el Arsenal, líder de la Premier League, con una motivación histórica extra: la opción de convertirse en el segundo equipo después del Real Madrid en defender el título continental.
