FC Bayern ya había convertido el mercado de delanteros en una especie de “ruta fija” hacia la Premier League: Harry Kane llegó desde Tottenham Hotspur por 95 millones de euros (2023), Michael Olise desembarcó desde Crystal Palace por 53 millones (2024) y Luis Díaz arribó desde Liverpool por 70 millones (2025). Con ese tridente, el equipo bávaro se ha ganado el rótulo de una de las líneas de ataque más temidas de Europa. Ahora, la pregunta es si el siguiente nombre en esa lista podría ser Anthony Gordon, el dinámico extremo y ariete versátil del Newcastle United.
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En el horizonte aparece la posibilidad de que Bayern intensifique su interés por Anthony Gordon, jugador de 25 años procedente de Newcastle United. La idea encaja con lo que el club suele buscar: piezas capaces de aportar impacto inmediato, tanto como titulares como desde el banquillo.
Gordon sería, además, un perfil distinto a Nicolas Jackson, aunque no por ello incompatible. En el Bayern podría funcionar como respaldo doble para dos piezas clave: Luis Díaz y Harry Kane. Su valor no estaría solo en el gol, sino en la capacidad de cambiar el ritmo del partido con su velocidad y su lectura para atacar los espacios cuando el rival baja la intensidad.
De extremo a “falso nueve”: el papel que ya le probó Kompany
Aunque Gordon es un extremo izquierdo natural, en Newcastle ha sido utilizado recientemente como centrodelantero dentro del 4-2-3-1, un sistema que Vincent Kompany ha favorecido. En ese rol, puede actuar como “falso nueve”: un atacante que no se queda fijo en el área, sino que se mueve para arrastrar marcas, abrir pasillos y llegar a segunda línea.
En su perfil destaca que, partiendo desde la izquierda, puede recortar hacia dentro con su pierna derecha para finalizar con mayor peligro. Es decir: aunque su posición “real” sea la banda, su amenaza se construye con llegadas y decisiones interiores.
Velocidad, regate y presión: un encaje perfecto para un fútbol intenso
Uno de los argumentos más fuertes a favor de Gordon es su capacidad atlética. Se le considera entre los jugadores más rápidos de Europa y ya alcanzó 36,4 km/h en la presente temporada de Champions League, quedando como el octavo más veloz del torneo.
Para dimensionar la referencia, los jugadores del Bayern que también marcan el paso en velocidad —Olise, Jackson y Konrad Laimer— han llegado a 33,9 km/h. Es un detalle relevante porque el Bayern suele construir ventajas con transiciones: robar, correr, atacar con superioridad posicional y terminar las jugadas antes de que el rival reorganice la defensa.
Además de la velocidad, Gordon aporta regate incisivo y una presión constante. Son cualidades que encajan con un enfoque de alto ritmo, donde el equipo busca recuperar rápido y no “soltar” la intensidad ni siquiera cuando el partido se complica.
Un recorrido marcado por el Liverpool… y por el salto al Newcastle
Anthony Gordon nació en Liverpool. Su etapa formativa comenzó en el club de su infancia, Liverpool FC, del que fue liberado a los 11 años. Después se incorporó al Everton, movimiento que generó sorpresa por el peso emocional del derbi de Merseyside.
Debutó como profesional con 16 años, pero tardó cuatro temporadas en ganarse un lugar estable en el primer equipo. En ese camino tuvo un periodo de préstamo en Preston North End, equipo de segunda categoría, que formó parte de una trayectoria irregular hasta consolidarse.
En enero de 2023, con 21 años, Gordon forzó su salida hacia el Newcastle United, que acababa de adquirir una nueva dimensión económica. El acuerdo se cerró tras abandonar el entrenamiento con Everton hasta que los clubes pactaron una transferencia de 46 millones de euros.
El gran año: 2023/24 como explosión total
Tras un periodo inicial de adaptación de unos seis meses, Gordon despegó en su primera campaña completa en St James’ Park. En ese ciclo firmó 12 goles y 16 asistencias, ganó el premio de Jugador del Año del club, debutó con Inglaterra y viajó con la selección al Campeonato Europeo en Alemania.
La relación con Liverpool: héroe, “deseo” y rumores que no llegaron
Su ascenso estuvo acompañado por señales constantes sobre su vínculo con el Liverpool. En una entrevista, mencionó a Steven Gerrard como su “héroe” y “dios”. También contó una anécdota familiar: pese a desearle goles en los derbis contra Everton, aseguró que en su entorno cercano no había ningún aficionado del Everton. “No tengo a un solo familiar que apoye al Everton. Ni uno.”
Con ese historial, era casi inevitable que en el verano de 2024 se reavivaran los rumores de un posible regreso a Anfield. Sin embargo, el traspaso nunca se materializó.
Rendimiento irregular: números altos, pero sin la misma constancia
Luego de su temporada 2023/24, su desempeño no mantuvo siempre el mismo nivel. Sus actuaciones han oscilado entre partidos espectaculares y otros menos efectivos. Aun así, Gordon no dejó de sumar: en total contabiliza 39 goles y 28 asistencias en 152 encuentros competitivos con el Newcastle.
En la actual Champions League también ha tenido incidencia directa: participó en 12 goles del equipo, aunque Newcastle fue eliminado por FC Barcelona en los octavos de final.
Un dato que refuerza su perfil goleador es que cerca de un tercio de sus tantos con Newcastle han llegado desde el punto penal. En ese aspecto se compara con el tipo de fiabilidad que mostró Kane: Gordon también es un ejecutor consistente, lo que lo vuelve un respaldo útil para el Bayern.
Temperamento y tarjetas: el riesgo que el Bayern tendría que medir
En Newcastle, Gordon es descrito como un “futbolista luchador”, pero su carácter también le ha jugado en contra. Ya acumula tres expulsiones con la camiseta de las “urracas”.
La temporada pasada vio la roja en la eliminación de FA Cup ante Brighton & Hove Albion, y en el presente curso volvió a ser expulsado en la derrota contra el Liverpool.
Ese componente emocional puede ser un punto de atención para un club que busca mantener el control del partido y evitar que la agresividad se convierta en una desventaja deportiva.
Obstáculos para el fichaje: contrato hasta 2030 y sin cláusula
Bayern mantiene interés, del mismo modo que Arsenal. Pero el movimiento no sería sencillo. Se plantea que el club alemán ya tendría conversaciones “muy concretas” con los agentes del jugador, y que Gordon estaría abierto a mudarse a Alemania.
El problema principal es contractual: Gordon está ligado a Newcastle hasta 2030 y no existe una cláusula de salida en su contrato. Eso obliga a negociar con Newcastle, que además no querría perder a su figura.
El precio y el dilema financiero del Newcastle
En cuanto al coste, se habla de una cifra cercana a 60 millones de euros. Aun así, la expectativa del Bayern podría ser mayor. La lógica es que, si Newcastle pagó 46 millones por un jugador relativamente joven de 21 años, el valor actual por rendimiento y vigencia debería situarse bastante por encima.
Newcastle, además, podría necesitar liquidez este verano para cumplir con reglas de Fair Play Financiero de la Premier League, sobre todo si no logra clasificarse para competiciones europeas. A falta de seis partidos, el equipo ocupa el 14º lugar con cinco puntos de distancia respecto a los puestos europeos.
Por qué Newcastle puede resistirse: intentos previos y competencia del mercado
Esta no sería la primera vez que el Bayern choca con la postura de Newcastle por fichajes. En enero de 2024, un acuerdo con Kieran Trippier se frustró por la valoración del club inglés. Y también se evidenció esa dificultad cuando Sacha Boey llegó desde Galatasaray por 30 millones de euros en lugar de otras rutas.
Además, el Newcastle vive un momento de decisiones deportivas y económicas. La pasada temporada, el club siguió durante meses a Nick Woltemade, pero el jugador terminó yendo de VfB Stuttgart a Newcastle por 75 millones de euros. Esa historia alimenta el debate sobre cuánto estaría dispuesto a pagar Newcastle por mantener o reforzar su plantilla, y también sobre cuánto exigirá por permitir la salida de Gordon.
¿El “próximo verano” tiene nombre: Gordon o un giro del guion?
Anthony Gordon reúne argumentos para interesar a Bayern: velocidad, presión, capacidad ofensiva y un rol táctico flexible que le permitiría alternar entre la banda y posiciones más avanzadas. Sin embargo, también existen frenos claros: el contrato hasta 2030 sin cláusula, el posible precio alto y la necesidad de Newcastle de sostener su competitividad.
Si el Bayern quiere mantener su modelo de ataque de alto impacto, Gordon podría encajar… pero el club tendrá que superar una negociación que, por historia y por contexto, promete ser tan exigente como determinante para el próximo mercado.
