Las aspiraciones de Neymar de liderar a Brasil hacia el Mundial de 2026 están recibiendo un golpe duro tras una actuación discreta con Santos en la Copa Sudamericana, donde el equipo empató 1-1 ante San Lorenzo. En medio del debate sobre su nivel actual, Casagrande, exdelantero de la Selección, puso en duda que el brasileño esté en condiciones de competir con el estándar exigido en el fútbol de élite europeo y, por extensión, de llegar con garantías a la cita mundialista.
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El exjugador comparó el estado físico y el rendimiento mostrado por Neymar en ese compromiso con las exigencias del máximo nivel, poniendo como referencia el contraste con lo que se vio en una “instantánea” del fútbol europeo de alta competencia en Champions League entre PSG y Bayern Munich. Su argumento fue directo: el impacto del astro, tal como apareció ante San Lorenzo, no encajaría en el ritmo y la intensidad que se requiere para competir al más alto nivel.
Casagrande lo explicó con una imagen contundente: si se llevara a ese Neymar —el que jugó ese partido— al centro del campo en un escenario como el de PSG y Bayern, su desempeño no sería el de un jugador que controla el juego, sino el de alguien desubicado, sin poder sostener el balón ni imponer su intensidad.
Brasil con Ancelotti: convocatoria posible, pero no “por mérito”
Con Carlo Ancelotti al mando de Brasil, el debate tomó otro matiz. Casagrande reconoció que el entrenador podría decidir convocar a Neymar, pero sostuvo que esa elección no debería basarse en “lógica deportiva” ni en lo que demuestran sus actuaciones recientes.
En su postura, el exfutbolista separó la decisión del técnico de la idea de merecimiento: si Ancelotti lo llama, será una decisión suya; sin embargo, para Casagrande, Neymar no estaría en condiciones de ganarse el lugar por rendimiento.
Los números del 1-1 ante San Lorenzo alimentan la polémica
Para respaldar su crítica, Casagrande recurrió a datos concretos del partido que Santos disputó contra San Lorenzo, un empate 1-1 que, lejos de funcionar como vitrina para Neymar, terminó dejando señales de dificultades para influir en el juego.
- Tuvo un remate, pero no fue entre los tres palos.
- Realizó cinco centros, de los cuales solo uno fue correcto.
- Intentó cinco regates y solo uno salió bien.
- Perdió el balón en cuatro ocasiones.
- Realizó cuatro centros incorrectos.
- Sumó 27 pérdidas de balón en total.
- Ganó 2 duelos de 8, por lo que perdió 6.
La lectura que hizo Casagrande es que, aunque existan destellos que puedan discutirse (algún pase, algún regate o una visión puntual), el volumen de errores termina siendo demasiado alto frente a la cantidad de aciertos. Para el exdelantero, un partido debe evaluarse por lo que sostienes durante el total, no por momentos aislados.
Plazo fatal: lista final el 18 de mayo
Neymar se está quedando sin margen para demostrar que está listo físicamente y que puede volver a marcar diferencias. La convocatoria final de Brasil para el Mundial de 2026 se dará a conocer el 18 de mayo, y desde ahora cualquier actuación con Santos pesa como un examen.
Para entrar en la conversación con Ancelotti, Neymar necesita volver a ser decisivo nuevamente. Su próximo gran escenario será el encuentro de Santos ante Palmeiras, un duelo contra un protagonista habitual de la parte alta de la Serie A de Brasil, programado para el sábado.
El desafío inmediato
Más allá de la historia y el prestigio, el momento exige resultados: si Neymar no logra recuperar consistencia ofensiva, además de reducir pérdidas y mejorar su efectividad, la duda sobre su capacidad para sostener el ritmo de una selección mundialista seguirá creciendo partido a partido.
