Luis Díaz llegó a Bayern procedente de Liverpool en julio por 75 millones de euros y, aunque el traspaso en su momento pareció una operación razonable, la marcha del colombiano ha dejado una herida futbolística que en Anfield todavía cuesta cerrar. El motivo es simple: el impacto de Díaz en partidos grandes contrasta con el rendimiento irregular que, casi semana tras semana, está ofreciendo Cody Gakpo como su relevo, y eso ha encendido el debate entre la afición y el propio cuerpo técnico de los Reds.
Top 9 casas de apuestas recomendadas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono de bienvenida para nuevas usuarias en apuestas deportivas y casino.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primeras apuestas.
Bono de registro para nuevas usuarias, disponible también en la sección de apuestas deportivas.
Bono para nuevas usuarias al abrir cuenta y cumplir los requisitos de la oferta.
Bono para nuevas usuarias con registro y saldo para apuestas deportivas.
Desde el inicio, Arne Slot dejó claro que la salida de Díaz no fue solo una decisión deportiva, sino una operación de gestión. El técnico neerlandés llegó a elogiar públicamente al extremo por su profesionalismo y su actitud en cada sesión de entrenamiento: siempre se presentaba, trabajaba al máximo y lo hacía con una sonrisa. Sin embargo, también reconoció que había limitaciones y que el club tuvo que realizar sacrificios tras una etapa de gasto histórico cercana a los 450 millones de libras (600 millones de dólares).
Slot defendió la lógica del proyecto: el club hace fichajes importantes, pero también necesita recuperar fondos para sostener operaciones ya cerradas. A eso se sumó un factor que no puede pasarse por alto: Díaz, pese a disfrutar su etapa en Liverpool y a valorar el papel de Slot en la “mejor temporada” de su carrera hasta ese momento, entendió que había cumplido un ciclo.
El problema no fue vender: fue no reemplazar con la misma chispa
Para muchos en Anfield, la venta tiene sentido por contexto, por voluntad del jugador y por números. El verdadero cuestionamiento es otro: Liverpool no incorporó un sustituto directo con el mismo perfil, es decir, un extremo versátil, dinámico y capaz de desequilibrar en el uno contra uno con el mismo tipo de amenaza.
El plan, en teoría, era que Gakpo ocupara el espacio que dejaba Díaz. Y es que, durante el primer año de Slot, hubo decisiones tácticas que parecían acertadas. Una de las más claras fue insistir con Gakpo casi en exclusiva en el carril izquierdo: la idea era definir su rol y maximizar su capacidad de acción desde esa zona.
De hecho, el propio jugador explicó que, cuando llegó el entrenador, le trasladó que debía enfocarse en la posición de extremo izquierdo, tanto si entraba desde el banquillo como si iniciaba el partido. Le señaló que había competencia, pero que su lugar estaba ahí. Gakpo, además, describió por qué se siente más cómodo: con más situaciones encarando al rival, con más posibilidades de entrar hacia dentro para asistir o finalizar, y también de abrir el juego para centrar o buscar el efecto contrario.
Gakpo sí brilló… y ayudó a ganar el 20º título
La realidad es que Gakpo tuvo un papel relevante en el camino hacia el 20º título de Liverpool. Al jugar más abierto, su rendimiento fue mejor y, paradójicamente, aunque se le alejaba del área, acabó marcando más. El neerlandés firmó 18 goles en todas las competiciones la temporada pasada, su mejor cifra desde los tiempos en el PSV.
Entre sus tantos destacaron momentos decisivos: el gol del empate en la remontada ante Brighton y el tanto inicial en el 2-0 contra Manchester City en Anfield, un resultado que activó una racha de siete goles en 10 partidos de Premier League.
Lesión y bajón: una combinación que pesó en 2024-25
Sin embargo, en febrero se produjo un golpe que tuvo consecuencias. La molestia limitó su participación en dos frentes clave: la derrota de Champions League ante Paris Saint-Germain y el tropiezo en la final de la Carabao Cup contra Newcastle. Fue un aviso de que el rendimiento del equipo no dependía solo de la calidad individual, sino también de la continuidad.
En el inicio de la campaña siguiente tuvo una buena entrada: anotó en el triunfo de la jornada inaugural sobre Bournemouth y sumó un par de asistencias en el 3-2 ante Newcastle. Pero desde 2026, los goles se secaron: desde enero solo ha marcado una vez en todas las competiciones.
El debate en Anfield: críticas por dentro, poco efecto y un rol que se atasca
El problema, según la lectura de muchos aficionados, es que Gakpo se está convirtiendo en un blanco de críticas. ¿Por qué? Porque repite una y otra vez la misma idea: recortar hacia su pie derecho favorito desde el carril, buscando acciones interiores que, con demasiada frecuencia, no terminan en resultados. En el fútbol de alto nivel, la repetición sin adaptación suele terminar castigada por los rivales.
No es solo Gakpo: Liverpool también sufre ante la misma estrategia
Aun así, existe un argumento para defenderlo: no es el único jugador en dificultades dentro de un Liverpool que, en general, está fallando contra un tipo de plan muy concreto.
Los rivales están usando un enfoque sencillo pero efectivo: bloque bajo (low block) y balones largos para saltarse la presión. Slot ha reconocido que, por ahora, él y su equipo no han encontrado una solución estable para afrontar ese escenario recurrente.
En ese contexto, el impacto es doble. Gakpo, pero también Mohamed Salah, han visto caer su producción. Ambos pasan más tiempo en zonas congestionadas, pierden más balones o intentan tiros desde situaciones de baja probabilidad con un índice de acierto muy bajo.
¿Podría salir Gakpo? La renovación no lo blindó
La preocupación de cara al futuro es que Gakpo pueda volverse prescindible en Anfield, al estilo de lo que ya ocurre con Salah: la salida del egipcio en verano ya está confirmada. Además, la situación se entiende con más presión por el nivel que está mostrando otra pieza en el mercado: la contribución de Olise con un partido memorable en el Parc des Princes.
Hay un detalle que complica cualquier operación: Gakpo firmó una extensión de contrato hace apenas agosto y, en principio, eso reflejaba el valor que Slot le otorgaba. Pero el entrenador ha admitido que el juego del neerlandés, a veces, se vuelve demasiado lineal, una limitación que se ha notado en esta temporada.
Lo que Slot señaló: contra bloque bajo se necesita “magia” o balón parado
Tras el empate 1-1 en diciembre con Sunderland, Slot explicó una idea que resulta clave para entender el momento de Gakpo. Según su análisis, el extremo tuvo dificultades para imponerse en los uno contra uno. Y, además, recordó que cuando un equipo se enfrenta a un bloque bajo, la vía para marcar suele ser clara: o aparece un instante de magia individual o se recurre a un balón parado.
Slot indicó que, en la primera parte, sintió que Gakpo no encontraba ese momento determinante, ni lograba dominar el duelo uno contra uno ni generar suficientes ocasiones para centrar con ventaja.
La alternativa en el debate: Rio Ngumoha
Por esa razón, han crecido las voces pidiendo que Slot deje a Gakpo en el banquillo e inicie con Rio Ngumoha. El joven tiene 17 años, pero se le atribuye una cualidad que su rival de carril izquierdo no posee con la misma intensidad: la capacidad para superar defensores con más frecuencia y más explosividad.
Ahí aparece otra lectura: Díaz era especialmente valorado por su impacto diferencial en el regate y en el tipo de desequilibrio que cambia el ritmo de los partidos. Si Liverpool no tiene ese “chispazo” de manera recurrente, el equipo lo paga.
Datos que alimentan el contraste: regate y efectividad
Las comparaciones dentro del club son inevitables. Díaz fue, en términos de calidad técnica, el que más destacó. La temporada pasada completó 79 regates en todas las competiciones, una cifra muy superior a la de Gakpo, que registró 43. Para algunos seguidores, la diferencia no es solo numérica: también refleja estilos distintos. Mientras Díaz generaba impacto real con el regate, Gakpo se ha acostumbrado a insistir en su patrón y algunos interpretan que el equipo termina buscando soluciones repetidas esperando resultados diferentes.
El tramo final y Old Trafford: una prueba clave para Gakpo
Con la temporada en su recta final, los próximos partidos se vuelven especialmente importantes para Gakpo. El inicio llega con el viaje de este domingo a Old Trafford, un escenario que históricamente exige decisión y lectura táctica.
El neerlandés tiene motivos para creer en su capacidad: en sus últimas acciones se asoció bien con Salah, con asistencias ante Fulham y Everton. Además, frente a Manchester United su registro es positivo: cuatro goles en seis partidos de Premier League, incluyendo un tanto en cada uno de sus dos últimos encuentros.
Pero, más allá de marcar, lo que probablemente quiera ver la afición es evolución. Porque, tras lo visto en el terreno de juego —incluso en noches de alto nivel donde el regate se vuelve un lenguaje universal—, es difícil justificar que Gakpo sea el extremo que Liverpool necesita si no demuestra capacidad de adaptarse al bloqueo rival y de convertir su juego interior en ocasiones claras y decisivas.
