Un rendimiento que, sobre el papel, ha sido productivo no está alcanzando para calmar la tormenta en el Olympique de Marsella. El club atraviesa una fase crítica en la Ligue 1 y, con el objetivo de clasificarse a la Champions League cada vez más lejos, empiezan a multiplicarse las señales de desgaste interno: críticas públicas, cambios de dinámica en los entrenamientos y la posibilidad real de que varios futbolistas abandonen la plantilla en verano.
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El delantero Greenwood, exjugador del Manchester United, ha firmado 15 goles y seis asistencias en esta temporada de la Ligue 1. Sin embargo, en las últimas semanas se ha instalado la preocupación por su implicación en entrenamientos y partidos, un aspecto que dentro del vestuario se considera clave para sostener la intensidad colectiva.
En el último compromiso, la derrota 2-0 ante Lorient dejó más de una lectura negativa: se señaló que el atacante mostró una desconexión clara con sus compañeros y que su actitud en el campo no encajó con lo que el equipo necesitaba para competir. Ese cambio de lectura, especialmente en materia de intensidad y “mentalidad”, ha llevado a la directiva a contemplar su posible inclusión en la lista de transferibles durante el mercado de verano, con el objetivo de aprovechar su valor de mercado.
De acuerdo con el análisis interno, la cuestión no sería únicamente técnica. La falta de “esfuerzo” percibida en días de trabajo y en jornadas de partido se ha convertido en un motivo de irritación para el cuerpo técnico, hasta el punto de que el club evalúa decisiones drásticas.
Habib Beye aprieta el ritmo: dobles sesiones para corregir la disciplina
Tras el relevo en el banquillo, Habib Beye asumió como entrenador del Marsella después de la salida de Roberto De Zerbi. Una de sus primeras respuestas al momento convulso fue actuar sobre el comportamiento y la disciplina del grupo: se implementaron dobles sesiones de entrenamiento con la intención de recuperar estándares físicos y tácticos, así como reforzar el compromiso de la plantilla.
El impacto de este proceso, por ahora, no termina de reflejarse en el resultado. El equipo ha mostrado una caída marcada: en lo que va de su etapa, el Marsella perdió cinco de sus nueve partidos, lo que ha contribuido al desplome de la forma y a la sensación de inestabilidad.
Medhi Benatia estalla: críticas directas a la “mentalidad” y al respeto por la camiseta
La tensión no se limita a puertas adentro. El director deportivo Medhi Benatia expresó su enfado tras una derrota reciente y lanzó críticas públicas sobre el compromiso de los jugadores. En su mensaje, insistió en que el problema no se reduce a lo táctico: lo que se está perdiendo, según su lectura, es la actitud competitiva.
Benatia remarcó que lo que el equipo solicita es mentalidad y orgullo, además de exigir respeto por la camiseta. También señaló que la temporada ya acumula seis o siete actuaciones inexplicables, una cifra que describe la irregularidad y la dificultad del grupo para sostener un nivel mínimo de exigencia.
Objetivos europeos en riesgo: pierde fuerza la candidatura a Champions
La situación deportiva empieza a pasar factura en la clasificación. El Marsella se encuentra actualmente sexto en la Ligue 1, pero la opción de asegurar plaza para la Champions League se ha ido apagando. Con ese panorama, el club se enfrenta a una encrucijada: mantener la estructura para intentar remontar o preparar una renovación profunda.
El contexto aumenta la presión porque el margen para recuperar puntos se reduce con cada jornada. En este tipo de escenarios, la directiva suele acelerar decisiones para reordenar el vestuario y corregir comportamientos que se consideran incompatibles con el proyecto.
Otros nombres también bajo lupa: Hojbjerg y Aubameyang
Greenwood no sería el único señalado. En las últimas semanas, Pierre-Emile Hojbjerg ha sido descrito como “inreconocible”, una forma de resumir que su impacto en el equipo no se está pareciendo al que se espera de un jugador con ese perfil.
Además, se menciona a Pierre-Emerick Aubameyang, exdelantero del Arsenal, como otro de los protagonistas que habría mostrado molestia por el nivel de implicación de algunos compañeros. En este tipo de dinámicas, la falta de esfuerzo percibida suele generar fricciones entre jugadores, especialmente cuando el equipo no está compitiendo como debería.
Stephane Richard: la inestabilidad de plantel dificulta sostener un proyecto
El presidente del club, Stephane Richard, puso el foco en un factor que considera determinante: la rotación constante de jugadores. Su argumento es que resulta casi imposible consolidar un equipo capaz de mantener el ritmo de una “carrera” hacia el título cuando una parte importante del plantel cambia cada temporada.
Richard explicó que es muy difícil conseguir que un equipo juegue bien si cada año se mueve entre un tercio o la mitad de la plantilla. Por eso, concluyó que lo primero que el club necesita es cierta estabilidad, tanto en el armado del grupo como en la continuidad del proyecto.
Verano con posible revolución: salidas casi inevitables
Con el objetivo europeo en duda y la presión creciendo, el Marsella podría encarar un verano de cambios. En el entorno del club se apunta a que varios jugadores no terminan de tener claridad sobre las metas colectivas, lo que haría más probable la salida de elementos importantes.
Entre los nombres que podrían estar cerca de abandonar el proyecto figura Greenwood, aunque la decisión final dependerá del diagnóstico deportivo, de las ofertas que aparezcan y de la evaluación sobre su encaje con el nuevo enfoque disciplinario que busca imponer el cuerpo técnico.
Por ahora, el mensaje es contundente: el Marsella no solo necesita goles o rendimiento individual; necesita actitud, consistencia y una mentalidad colectiva que se traduzca en puntos. Y con el reloj corriendo hacia el mercado de verano, cada partido se vuelve una prueba decisiva.
