Mohamed Salah cerró este fin de semana un ciclo especial en el derbi de Merseyside: el egipcio dijo adiós a su “último” partido ante Everton en el que, con la misma frialdad de siempre, volvió a marcar y dejó una firma definitiva en un escenario nuevo… pero con el mismo vendaval del río que históricamente acompaña la rivalidad.
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El duelo dominical fue el primero que se disputó en el nuevo Hill Dickinson Stadium de Everton. Se abre así un capítulo distinto en una historia que ya roza los 130 años, periodo en el que la rivalidad se escribió durante décadas en Goodison Park, la casa tradicional de los “Toffees”.
El contexto no cambió el guion: viento del Mersey, tensión de siempre y un Liverpool que encontró en Salah la chispa para romper el partido cuando Everton apretaba.
Salah marcó, Beto respondió… y Van Dijk sentenció en el 100’
El encuentro se definió por episodios. Salah abrió la cuenta al minuto 29, Everton reaccionó y el partido se mantuvo abierto hasta el final. En el tramo decisivo, Virgil van Dijk apareció en el minuto 100 para rematar la historia con un 2-1 que dejó muda a la grada azul.
El gol de Salah (29’): anticipación y velocidad contra el orden de Everton
Everton comenzó con más intensidad: presionó, empujó y recordó a Liverpool ciertas fragilidades recientes, especialmente en duelos contra Paris Saint-Germain y Manchester City. Sin embargo, bajo presión, Dwight McNeil falló en la lectura de una carrera y terminó regalando una pelota que Cody Gakpo aprovechó.
Gakpo avanzó con decisión y Salah recibió un pase que atravesó la defensa dentro del área. Se habló de un “declive” en sus cualidades con el paso de los años, pero esa tarde el egipcio demostró que su anticipación y su aceleración siguen siendo herramientas decisivas: llegó antes que su marcador, disparó con precisión y superó a Jordan Pickford.
El derbi se sostuvo por el golpe de Beto
Everton no se quedó en la inercia. Beto respondió y logró igualar con un gol que reavivó la esperanza local, alimentada por la idea de que el partido todavía podía girar. El tanto del portugués llegó tras una intervención valiente para anticiparse al balón en el minuto 54, cuando Kiernan Dewsbury-Hall le puso el centro.
El derbi que Salah ya había marcado en Goodison: el precedente de 2023
Esta no fue la primera vez que Salah escribió una página amarga para Everton en Goodison. En febrero del año anterior, en otro derbi, parecía que iba a firmar el triunfo con un remate tardío, pero James Tarkowski apareció en el tiempo de descuento para rescatar un 2-2. Es decir: Salah siempre encuentra manera de pesar, aunque el guion se complique.
Datos que agrandan su leyenda: nueve goles en el derbi y récords por estadio
El tanto del 29’ fue el noveno de Salah en el derbi. Solo nombres históricos como Ian Rush, Dixie Dean y Alex “Sandy” Young aparecen por delante en el listado de grandes protagonistas del fixture, junto con Steven Gerrard en el registro de máximos anotadores durante la era Premier League.
Además, Salah ya suma goles en 42 estadios distintos con Liverpool. En la historia del club, únicamente tres jugadores han marcado en más lugares diferentes que él.
¿Por qué siempre se habla de “grandes partidos”? El derbi como respuesta
Con el paso del tiempo se repite una crítica recurrente: Salah es “prolífico”, pero… ¿dónde está cuando más importa? El derbi, por lo menos, parece una contestación directa a esa duda.
En la etapa reciente, su impacto quedó grabado con fuerza: doblete en una victoria 4-1 en Goodison Park durante la temporada 2020-21, y otro par de goles en Anfield en octubre de 2023. En partidos donde la rivalidad se vuelve emoción y la táctica se mezcla con el pulso emocional de la ciudad, el egipcio ha encontrado rendimiento.
Un derbi también es memoria africana: Salah está por encima
El derbi de Merseyside ha contado con presencia africana a lo largo de los años. Hubo momentos memorables: el doblete de Gordon Hodgson en 1935, el autogol de Bruce Grobelaar en 1984, o el tanto de Joseph Yobo en 2009 (en la dirección contraria). Sin embargo, ninguno se acercó al peso específico de Salah.
Incluso Sadio Mané firmó cifras enormes: anotó cuatro goles en el derbi y llegó a marcar en tiempos realmente tempranos, después de 2 minutos y 15 segundos en octubre (rompiendo el récord del gol más rápido de Liverpool en el fixture). También cerró el 227º derbi con un gol en el minuto 94 en su primer partido en Goodison.
Este fin de semana, el relevo natural parece abrirse con otros nombres, pero la vara quedó altísima.
Everton y su “próximo africano”: la esperanza con Beto
Everton tendrá razones para ilusionarse con Beto, quien revitalizó su rendimiento bajo David Moyes al marcar y devolverle aire al equipo. La clave del delantero no fue solo el gol, sino su manera de jugar los duelos: va al choque, se mete en la acción, incomoda y busca el contacto justo donde el derbi suele volverse físico y caótico.
En un fixture donde la rivalidad parte la ciudad en dos, su perfil encaja: no se limita a “estar”, sino que sube el nivel cuando el partido se endurece.
Liverpool mira al relevo: Rio Ngumoha entra con 72’ y rompe un techo
En Liverpool, la conversación hacia el futuro pasa por Rio Ngumoha. El jugador fue presentado como sustituto en el minuto 72 por Alexander Isak y, con esa aparición, se convirtió en el jugador más joven en debutar en el derbi.
Su entrada no garantiza el destino, pero sí marca una tendencia: el club sigue buscando “capítulos” africanos en la historia del fixture, como ya ocurrió con Salah. Habrá que ver si esa promesa de juventud logra trasladarse a la exigencia del máximo nivel.
La pregunta final: ¿quién dará el siguiente golpe?
Con el pitido final, el derbi quedó escrito por Salah: un gol que abrió el marcador, una contribución que pesó en el momento clave y una despedida que, por historia y por impacto, difícilmente se repetirá pronto.
Ahora, mientras la ciudad reconstruye su escenario y el rival se adapta a un nuevo estadio, la verdadera tarea será la misma de siempre: reemplazar el hábito mental, esa sensación de que en el derbi puede aparecer un momento decisivo. Por ahora, ese momento tuvo nombre propio: Salah.
