El Barça presenta una queja a la UEFA por un penalti no señalado ante el Atleti

El FC Barcelona ha elevado una queja formal ante la UEFA por lo ocurrido en el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League contra el Atlético de Madrid. La reclamación se centra en una jugada concreta de penalti que, según el club azulgrana, debió señalarse por una infracción con la mano dentro del área y en la que, además, el VAR no intervino. Mientras el equipo se prepara para el duelo de vuelta en Madrid, la postura del Barcelona es clara: consideran que el error arbitral alteró el desarrollo del encuentro y perjudicó directamente sus opciones en la eliminatoria.

La protesta del Barcelona: el incidente del 54’ y la ausencia de penalti

En el comunicado, el departamento legal del Barcelona explica que ha presentado una reclamación oficial por el desempeño arbitral durante la primera mitad del cruce. El foco principal está en el minuto 54, cuando el juego ya se había reanudicado correctamente tras una acción previa.

De acuerdo con el argumento del club, en ese momento un jugador del Atlético de Madrid tocó el balón con la mano dentro del área. A pesar de la infracción, el árbitro no decretó penalti. Para el Barcelona, la decisión resulta especialmente grave por dos motivos: por un lado, la acción se produjo cuando el juego ya estaba en marcha de forma válida; por otro, el VAR habría debido revisar e intervenir ante una jugada que, a su entender, era clara.

La queja no se limita a pedir una revisión genérica. El Barcelona solicita una investigación, acceso a las comunicaciones del árbitro y, si corresponde, un reconocimiento oficial de los errores y la adopción de medidas adecuadas para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.

La jugada clave: Marc Pubill y el balón que “ya estaba en juego”

El episodio que ha encendido al Barcelona tiene como protagonista a Marc Pubill, jugador que actuaba para el Atlético desde el banquillo. La acción se produce tras una salida de portería corta del guardameta Juan Musso.

  • El balón, según el relato del Barcelona, estaba técnicamente en juego.
  • Pubill detuvo el esférico de forma deliberada con la mano.
  • Luego lo devolvió rodándolo hacia su portero, como si todavía no hubiera entrado en juego.

Pese a la infracción, el árbitro Istvan Kovacs permitió que la jugada se repitiera, sin aplicar sanción adicional. Para el Barcelona, ese criterio termina siendo determinante porque, al no sancionarse la mano, el equipo considera que se dejó de aplicar una regla que afectaba al curso del partido.

Hansi Flick: “¿Por qué tenemos VAR si no interviene?”

La polémica también salió del terreno de juego. Hansi Flick, entrenador del Barcelona, mostró su enfado en la zona técnica tras el encuentro, insistiendo en que la revisión del VAR fue insuficiente o inexistente en una situación que, en su opinión, debía terminar en penalti.

En su valoración, Flick fue contundente: “No sé por qué VAR no intervino… es increíble. Todos cometemos errores, pero en este tipo de situaciones… ¿por qué tenemos VAR? Debería ser penalti y además segunda amarilla para el jugador”.

Con estas palabras, el técnico dejó claro que su crítica no solo apunta al árbitro en campo, sino también a la sala de videoarbitraje, cuya función es corregir decisiones manifiestamente incorrectas cuando la jugada lo exige.

Más tensión: el Barcelona jugó gran parte del partido con diez

La noche no se limitó al debate del penalti. El Barcelona vivió otro momento determinante: la expulsión de Pau Cubarsí justo antes del descanso.

Ese hecho inclinó el partido hacia el Atlético de Madrid, entrenado por Diego Simeone, al modificar el equilibrio competitivo cuando el duelo todavía podía escribirse de otra manera.

Flick, aun sosteniendo que la tarjeta roja fue discutible, defendió que el error más grave fue el relacionado con la mano y la falta de penalti. En otras palabras: aunque el equipo asumió el golpe que supuso jugar con un hombre menos, considera que la jugada del área fue un punto de inflexión “evitable” que pudo cambiar la historia del encuentro.

El 2-0 obliga a remontar: goles de Julián Álvarez y Alexander Sorloth

Con el marcador de la ida ya en contra, el Barcelona llega al partido de vuelta con una tarea complicada. El Atlético de Madrid se impuso por 2-0 gracias a los goles de Julián Álvarez y Alexander Sorloth en la eliminatoria de cuartos de final de la UEFA Champions League.

Ese 2-0 implica que el Barcelona, para seguir con vida en la competición, debe remontar en Madrid. Y, en términos futbolísticos, la cifra pesa: cuando un equipo cae por dos goles en el duelo de ida, la presión aumenta y cualquier ventaja temprana adquiere un valor enorme.

Vuelta en Madrid y esperanza: que la protesta cambie el nivel de escrutinio

De cara al segundo encuentro en el estadio del Atlético, el Barcelona afronta un contexto hostil. La reacción del club, tanto dentro como fuera del campo, apunta a que la reclamación formal sirva al menos para que el arbitraje del partido de vuelta reciba un escrutinio mayor.

En definitiva, más que una simple queja, el Barcelona busca dejar constancia de que el desarrollo del encuentro pudo verse alterado por una decisión que, a su entender, no respeta las reglas y en la que el VAR debió actuar. Mientras tanto, la eliminatoria sigue viva: el conjunto azulgrana necesita una remontada, pero también espera que el ruido mediático no oculte lo principal—su capacidad de competir al máximo ante un rival que llega con ventaja.

Tomás Aguirre

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