La derrota del Real Madrid por 2-1 en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League volvió a encender el debate sobre Vinícius. El atacante brasileño, pese a su talento indiscutible, fue foco de críticas por su forma de competir y por momentos de frustración que se trasladaron también a las gradas. En paralelo, en el entorno azulgrana del duelo europeo, el mensaje sobre el carácter del jugador llegó desde el vestuario rival: Vincent Kompany defendió al extremo y pidió respeto.
Van der Vaart carga contra Vinícius tras la ida en Champions
Rafael van der Vaart, ex internacional holandés, no se guardó nada al analizar lo ocurrido en el encuentro ante el Bayern, donde el Real Madrid quedó contra las cuerdas después de caer en la eliminatoria por un margen de un gol en el cruce inicial. Aunque reconoció que Vinícius tiene calidad —algo que nadie discute—, sostuvo que le resulta difícil incluso observar su manera de jugar cuando percibe exageraciones o intentos de provocar sanciones.
En su valoración, Van der Vaart resumió su postura con una frase contundente: “Vinicius es horrible. Me molesta enormemente cuando lo veo”. El exfutbolista explicó que su molestia nace de acciones que, a su juicio, parecen buscar la roja tras una falta o un contacto ligero: el jugador se deja caer, espera la reacción del árbitro y luego se incorpora como si no hubiera pasado nada. Para Van der Vaart, ese “contraste” es lo que más lamenta, pese a que considera que el brasileño podría ser un futbolista decisivo por su nivel.
La frustración también se vio en el Bernabéu
El tema se intensificó porque Vinícius no logró marcar diferencias en el partido ante el Bayern Munich. Kylian Mbappé sí consiguió hacer daño y abrir el marcador, pero el brasileño no aprovechó sus oportunidades. Esa falta de eficacia, sumada al contexto de alta tensión, derivó en frustración visible tanto dentro del campo como en las gradas.
En el minuto 60, el escenario empeoró para Vinícius: tuvo una ocasión clara en un mano a mano con Manuel Neuer y no la convirtió. Un fallo de ese tipo, en una eliminatoria de Champions, suele pesar mucho y puede cambiar el guion de una serie. De hecho, se reportó que el futbolista volvió a recibir silbidos por parte del público del Bernabéu tras perder la pelota y fallar esa acción determinante.
Kompany defiende el carácter: “Vini debe ser como es”
Mientras Van der Vaart enfocó su análisis en los aspectos más polémicos del extremo, Vincent Kompany tomó un camino distinto y se mostró mucho más comprensivo. El entrenador belga, consciente del ambiente hostil y de la presión externa que suele rodear a Vinícius, defendió su personalidad y su manera de competir como parte del jugador.
Kompany expresó que el brasileño debe mantenerse fiel a su estilo: “Vini debe quedarse exactamente como es. Tiene todo mi apoyo, juegue o no juegue contra nosotros”. Además, remarcó que en el fútbol hay espacio para perfiles diferentes y que, cuando un futbolista provoca debate, no significa que deba cruzarse una línea de respeto.
El técnico también comparó la situación con la vivida en el Bayern con Franck Ribéry: “Se permite tener una opinión, pero nunca hay que cruzar la línea. Por eso tengo mucho respeto por Vini”. Con ello, Kompany dejó claro que incluso cuando haya críticas, el reconocimiento del esfuerzo y del impacto competitivo debe mantenerse.
Real Madrid, contra el reloj: Bayern en el Allianz Arena
La conversación sobre Vinícius seguramente seguirá creciendo porque el Real Madrid se prepara para una visita exigente al Allianz Arena la semana próxima. La eliminatoria está abierta pero el margen es estrecho: los blancos se encuentran en una posición delicada al necesitar remontar un déficit de un gol para mantener viva la aspiración de volver a soñar con la gloria europea.
Con Álvaro Arbeloa al frente del trabajo del equipo, el objetivo inmediato pasa por recuperar intensidad ofensiva y encontrar velocidad y claridad en ataque. El arranque del plan debe comenzar en LaLiga con el compromiso del viernes ante Girona en el estadio local, un partido que puede servir para ajustar sensaciones antes de un escenario que suele castigar errores y que exige eficacia en cada oportunidad.
En definitiva, Vinícius vuelve a ser el centro del debate: para unos, el estilo genera frustración y dudas por su teatralidad; para otros, su carácter forma parte de lo que lo hace diferencial. Lo que no cambia es lo que está en juego: la Champions no espera, y en el Allianz Arena cada detalle —incluida la forma de competir— puede inclinar la eliminatoria.
