Martin Keown está convencido de que el Arsenal de esta temporada puede ir mucho más allá en Europa y, de cara al gran partido del sábado, considera que el equipo podría superar incluso a la legendaria plantilla de 2003-04. Para el exdefensor, el salto cualitativo no se explica solo por el talento, sino por el cambio mental tras romper una larga sequía de títulos locales y por la necesidad —histórica— de que el club vuelva a estar a la altura en la Champions League.
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Keown sitúa la conversación en términos de legado. Aunque reconoce la grandeza del Arsenal de los “Invencibles”, recuerda que aquel equipo logró ser imbatible en la liga durante toda una campaña, pero no conquistó la Champions League. El golpe más cercano llegó en 2006, cuando el conjunto londinense se quedó a las puertas tras caer en la final ante el Barcelona.
Desde esa perspectiva, el británico subraya que el objetivo actual no puede quedarse en “estar cerca”, sino en terminar el trabajo. “Ellos serán ganadores; eso significa mucho”, afirmó, y añadió que el Arsenal necesita convertirse en campeón continental, algo que, en su lectura, todavía no ha ocurrido. También menciona una serie de frustraciones europeas que han marcado la historia reciente del club: la Copa de los Clubes Campeones (Cup Winners’ Cup) se les escapó en su momento, y en la UEFA Europa League el Galatasaray los superó desde el punto de penalti.
El título doméstico cambia el ADN del equipo
El Arsenal llega al choque con una inercia emocional distinta. Keown sostiene que el hecho de proclamarse campeón en Premier League no solo aporta una copa en las vitrinas, sino que transforma la mentalidad del plantel. Incluso detalles aparentemente cotidianos —como la canción asociada al triunfo— habrían contribuido a reforzar esa sensación de pertenecer a la cima.
El exjugador puso como ejemplo el himno “We Are The Champions”, destacando que cuando el vestuario escucha esa melodía se instala una idea concreta: la posibilidad real de lograr cualquier cosa. En ese sentido, cree que el club está construyendo una plataforma psicológica para “hacer algo realmente especial” en Europa.
Celebración y vuelta a la exigencia: Arteta pide foco
Tras una celebración intensa por el título, el Arsenal comenzó a reordenar el calendario con urgencia. El campeonato quedó confirmado después del empate del Manchester City con el Bournemouth. Luego llegó la ceremonia de entrega en Selhurst Park, un momento que multiplicó la euforia dentro y fuera del club.
Pero esa energía no puede extenderse demasiado. Keown apuntó que, cuanto más se prolonga la resaca festiva, más difícil es recuperar el hambre competitiva. Por eso, Arteta exigió que la plantilla volviera a concentrarse de inmediato. El equipo viajó a Budapest el jueves, y el cuerpo técnico busca que los jugadores recuperen la intensidad necesaria tras el parón provocado por las celebraciones.
Keown lo resumió con una idea clara: ganar requiere volver a encender la ambición, incluso con una dosis de enfado. En su opinión, el grupo ya está en el punto de recuperar esa actitud.
El dilema de selección: Jurrien Timber y el duelo contra el PSG
La gran preocupación de Arteta tiene nombre propio: Jurrien Timber. El futbolista holandés lleva fuera desde marzo por una lesión en la ingle, y su disponibilidad condiciona los planes del técnico de cara al partido contra el PSG.
Timber, además, aparece en el discurso de Keown por un motivo táctico: el exdefensor considera que podría ser el único jugador capaz de lidiar con Khvicha Kvaratskhelia, extremo que atraviesa un momento sobresaliente con el conjunto francés. En esta temporada de la competición europea, Kvaratskhelia acumula 10 goles y 6 asistencias.
Por qué Keown ve “tiempo extra” para Timber
Keown defendió que, aunque el tiempo sin jugar suele ser un problema, el caso del holandés es especial. Señaló que Timber quizá sea el jugador capaz de manejar el perfil de Kvaratskhelia, y por esa razón el cuerpo técnico podría darle más margen de lo habitual.
El exfutbolista explicó que, normalmente, tras muchas semanas sin competir, la vuelta se vuelve más complicada. Sin embargo, Timber no es un perfil cualquiera: destaca por su movilidad, su capacidad para “robar” balones (anticiparse y llegar al esférico) y su carácter agresivo, incluso como defensor de contacto. Además, remarcó que los extremos del PSG son muy intensos cuando atacan el espacio, por lo que el Arsenal necesita un jugador que pueda igualar esa agresividad y sostener el ritmo del duelo.
Un partido con peso histórico
Más allá de los nombres propios, el fondo del asunto es lo que Keown insiste en remarcar: el Arsenal no puede limitarse a ser protagonista intermitente en Europa. Tras una espera larga para conquistar en casa, el equipo busca convertir esa nueva identidad en resultados continentales.
Con el ritmo de la Champions, la presión de las eliminatorias y la amenaza ofensiva del PSG encabezada por Kvaratskhelia, el sábado se presenta como una prueba decisiva. Y, para Keown, si el Arsenal responde como él imagina, podría situarse en una categoría que él mismo ya bautizó: la de los “Number Ones”, los primeros que llegan al título continental.
