La Premier League 2025-26 estuvo marcada por un auténtico “mercado” de banquillos: 11 entrenadores fueron despedidos durante la campaña. Nottingham Forest vivió hasta cuatro cambios en su cuerpo técnico propio, mientras Tottenham y Chelsea también tuvieron que reaccionar con decisión en más de una ocasión. Y aunque el foco ahora se pone en el verano —con varias salidas ya confirmadas—, antes de mirar hacia delante, vale la pena repasar qué dejaron los distintos proyectos en el césped, con especial atención a los que sobrevivieron y a los que no.
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De cara a la próxima temporada, el baile de entrenadores no termina. Ya se confirmó que Pep Guardiola, Andoni Iraola y Oliver Glasner dejarán sus actuales equipos. A ellos se suma un caso distinto: Marco Silva, cuyo contrato con Fulham vence en junio, por lo que su futuro está en el aire.
Cuando el plan no alcanzó: despidos, desgaste y finales amargos
Igor Tudor y el derrumbe de Tottenham
La llegada de Igor Tudor a Tottenham en febrero sorprendió, en especial por su reputación en Italia. Sin embargo, en Londres Norte no logró enderezar el rumbo. Spurs, que ya venía con problemas, pareció acercarse peligrosamente al descenso tras actuaciones sin chispa. El golpe inicial fue una derrota 4-1 en el derbi del norte de Londres, y en sus cinco partidos de Premier League al mando apenas sumó un punto.
Además, llegaron goleadas en casa ante Crystal Palace y Nottingham Forest, hasta que la paciencia se agotó. Tudor fue destituido tras una etapa de apenas 44 días.
Ange Postecoglou: Europa League no fue suficiente
Ange Postecoglou no necesitó mucho tiempo para volver al banquillo: en septiembre tomó las riendas de Nottingham Forest. El problema fue que, pese a su historial, en el City Ground tampoco encontró estabilidad. En 39 días al mando, Forest logró solo un punto en cinco partidos ligueros y Postecoglou fue despedido menos de 20 minutos después de la derrota de octubre ante Chelsea.
Graham Potter: el bache que se convirtió en catástrofe en West Ham
Con la intención de recuperar “algo” de su mejor versión, Graham Potter llegó a West Ham con expectativas moderadas, sobre todo después del golpe en Chelsea. Pero el arranque fue devastador: en septiembre, los Hammers fueron despedidos tras perder cuatro de sus primeros cinco partidos, encajando 14 goles. De forma especialmente dura, cayeron con estrépito en casa ante Chelsea y Tottenham, después de que el primer día fueran sorprendidos por Sunderland, recién ascendido.
El ciclo se cerró rápido para Potter: ya no estaba en el equipo cuando West Ham terminó su campaña, aunque su destino posterior sería liderar a Suecia rumbo al Mundial.
Liam Rosenior y Chelsea: de la racha inicial al colapso
El “ascenso” de Liam Rosenior a Chelsea en enero dejó a muchos aficionados con escepticismo, pese a que había hecho un trabajo destacado en Strasbourg durante 18 meses. Su inicio, sin embargo, fue impecable: ganó sus primeros cuatro partidos de Premier League.
El problema llegó después. Chelsea solo ganó uno de los nueve encuentros ligueros siguientes y Rosenior terminó fuera en abril. Lo hizo tras una racha de cinco derrotas consecutivas en la liga sin marcar goles, el peor tramo para el club en 114 años, mientras las opciones de clasificarse para la Champions League se desvanecían.
Thomas Frank y Tottenham: buenas señales, mala estructura
La contratación de Thomas Frank ilusionó, y el arranque fue prometedor: tras una actuación destacada frente a Paris Saint-Germain en la UEFA Super Cup, Tottenham venció a Manchester City en el Etihad Stadium. Pero pronto quedó claro que la base no era sólida. El otoño se convirtió en un invierno miserable.
Frank fue destituido en febrero. Tottenham quedó en el puesto 16 tras un tramo con solo dos victorias en 17 partidos de liga. En Arsenal, el danés se volvió una especie de ídolo por su pasado, pero en Spurs resultó un desastre.
Scott Parker y Burnley: el descenso se consumó
Scott Parker comenzó la temporada con la fama de saber llevar equipos a Primera, pero no de sostenerlos en la élite. Burnley confirmó esa tendencia en una campaña para olvidar. Lo dejaron ir cuando el descenso ya era matemático con cuatro jornadas por disputar, pagando el precio de haber ganado solo uno de sus últimos 29 partidos.
El argumento de Parker —en torno a la configuración del plantel frente a otros equipos ascendidos— puede tener lecturas, pero lo cierto es que, tácticamente, no logró sacar al equipo del pozo una vez que el deterioro comenzó.
Ruben Amorim y el final en Old Trafford
En comparación con el rendimiento de Manchester United en la primera mitad de la gestión de Ruben Amorim, la segunda parte del ciclo se vio marcada por un retroceso. La decisión que terminó rompiendo el proyecto tuvo que ver con su insistencia en un sistema 3-4-3: Bruno Fernandes ocupando un rol profundo en el mediocampo y sin espacio para Kobbie Mainoo. Ese enfoque, además, se cruzó con fricciones con el director de fútbol Jason Wilcox y con los planes de fichajes de enero.
Amorim acabó despedido tras empatar ante Leeds, un resultado que dejó el dato de que en sus últimos 11 partidos solo ganó tres.
Sean Dyche: pragmatismo que no conectó en Nottingham Forest
Sean Dyche llegó a Nottingham Forest en octubre con la idea de devolver “buenos tiempos” al City Ground, apoyado en su carrera y su origen en la cantera del club. Duró apenas cuatro meses, convirtiéndose en el último ejemplo de una directiva con poca paciencia.
Dyche ganó seis de sus 18 partidos de Premier League, pero su estilo pragmático no convenció. Además, la derrota ante Leeds antes de un empate sin goles frente a Wolves alimentó la sensación de que Forest no saldría del peligro sin un cambio. Fue despedido con una promesa implícita: volver a la Premier cuando algún equipo arranque mal.
Calum McFarlane en Chelsea: dos interinatos y un techo europeo perdido
Calum McFarlane, entrenador de jóvenes, tuvo una tarea casi imposible al dirigir a Chelsea en dos etapas interinas. La falta de experiencia se notó: Chelsea ganó solo uno de sus seis partidos de liga bajo su mando. Aunque consiguió empates valiosos fuera de casa ante Manchester City y Liverpool, su segunda etapa terminó con derrotas graves contra Nottingham Forest y Sunderland.
El desenlace fue claro: Chelsea se quedó sin opción real de clasificación europea.
Rob Edwards y Wolverhampton: salvar parecía imposible
Rob Edwards tomó Wolverhampton en noviembre cuando el club era último en la tabla y sin victorias en los primeros 11 partidos. Aun así, el reto era enorme: no logró sacar al equipo del puesto 20. Hubo momentos de esperanza, como victorias en casa ante Aston Villa y Liverpool, y un empate dramático ante Arsenal que pudo encender la ilusión de una gran remontada.
Al final, Wolfs cayó a Championship tras otro tramo de ocho partidos sin ganar. Edwards, eso sí, fue la pieza que condujo el primer intento de recuperación para la siguiente temporada.
Nuno Espirito Santo: inicio fulminante y misión de salvación a trompicones
La etapa de Nuno Espirito Santo en Nottingham Forest comenzó con buenas señales por el desempeño europeo del club la temporada anterior. Pero el vínculo con el propietario Evangelios Marinakis se rompió pronto. Fue despedido apenas tres partidos después de arrancar el nuevo curso.
El portugués no tardó en volver: en septiembre asumió West Ham con la obligación de alejarse del descenso. El arranque fue malo, pero hacia finales del año pareció aparecer una fórmula ganadora. Sin embargo, en mayo llegaron derrotas contundentes ante Brentford y Newcastle que volvieron a hundir al equipo. Aunque West Ham ganó el último día ante Leeds, los resultados del resto condenaron al club.
Todo indica que su salida de inmediato es cuestión de días.
Eddie Howe y Newcastle: la Champions se escapó y el nivel bajó
El año anterior, muchos en Newcastle veían a Eddie Howe como intocable: puso fin a una espera de 70 años sin títulos domésticos y devolvió al equipo a la Champions League. En 2025-26, sin embargo, fue un golpe duro. Solo los tres equipos descendidos perdieron más partidos de Premier League que Newcastle (17). Aun así, el equipo casi cae en la pelea por el descenso en las semanas finales.
Con un 12º puesto, por debajo de lo esperado, el futuro inmediato sugiere que varias figuras podrían salir en el mercado de transferencias.
Arne Slot en Liverpool: defensa del título con tensión permanente
Cuando Liverpool desembolsó £450 millones en fichajes para reforzar su plantilla campeona, parecía impensable que Arne Slot estuviera luchando por su puesto. Pero la realidad fue otra: el equipo ganó menos de la mitad de sus partidos durante su defensa del título. A ello se sumó el problema de encajar goles tardíos, aunque el equipo también robó puntos en el tiempo añadido con cierta frecuencia.
En lo deportivo, su relación con Mohamed Salah se deterioró, y el pase a la Champions llegó por terminar quinto, no por dominio. El aviso para el inicio de la próxima temporada es claro: Slot tendrá una cuerda corta en Anfield, salvo que el club decida cambiar antes.
Vitor Pereira: del “héroe” en Wolves al nuevo tropiezo
Vitor Pereira se había ganado el cariño en Wolverhampton por haber mantenido al equipo en la Premier League con un juego atractivo. Pero el principio de 2025-26 fue un golpe: una humillación en la jornada inaugural ante Manchester City fue la primera señal de un ciclo complicado, con 10 partidos sin ganar antes de su despido en noviembre.
Regresó al banquillo tres meses después: fue nombrado entrenador de Nottingham Forest, el cuarto de ese curso. Perdió sus dos primeros partidos de liga, pero después encadenó una racha de ocho partidos invictos que alejó al equipo del descenso. En adelante, llegaron victorias fuera ante Tottenham, Sunderland y Chelsea. El objetivo ahora es que su segunda etapa en el City Ground no repita el patrón fallido en Wolves.
La parte “exitosa” de la tabla: proyectos que respondieron
Enzo Maresca y Chelsea: títulos, pero también despedida
La lectura de Enzo Maresca en Chelsea no es sencilla. En su primera temporada completa ganó la Conference League y, además, el Club World Cup. También llevó al equipo hasta el segundo lugar de la Premier League, generando el debate de una posible pelea por el título. Sin embargo, en ambos ciclos el rendimiento terminó apagándose.
En 2024-25 pudo reaccionar y cerrar con un quinto puesto, pero esta vez fue despedido el 1 de enero tras una racha de solo un triunfo en siete partidos de liga. En el ambiente se mencionó una ruptura con la estructura del club, vinculada a conversaciones con Manchester City sobre la posibilidad de sustituir a Pep Guardiola.
Desde la perspectiva del momento, el colapso posterior de Chelsea en su ausencia sugiere que Maresca “sostenía” una base que después se resquebrajó. Su siguiente paso, en City, permitirá medir mejor su capacidad como entrenador al más alto nivel.
Oliver Glasner en Crystal Palace: campaña discreta, pero con legado
Oliver Glasner dejará Crystal Palace este verano como el entrenador más exitoso de la historia reciente del club, con la posibilidad de ampliar su leyenda si el equipo gana la Conference League el miércoles. Aun así, en términos exclusivamente ligueros, Selhurst Park vivió una campaña por debajo de lo esperado.
El club venía de ganar la FA Cup y se suponía que pelearía por Europa. Pero las ventas de Eberechi Eze y Marc Guehi pusieron un límite a la ambición. Glasner dejó claro su sentir cuando Marc Guehi se fue a Manchester City en enero. Hubo preocupación por una posible actitud y la sensación de que, como no había consecuencias de descenso, el equipo podría relajarse en la segunda parte de la temporada.
No ocurrió una caída en esa dirección: Palace terminó 15º, su peor posición en una década. Cuánto pesa la responsabilidad de Glasner en ese resultado seguirá siendo debate.
David Moyes y Everton: lo que pudo ser y no fue
Everton terminó decepcionando en 2025-26. Tras el parón internacional de marzo, los Toffees parecían cerca de la clasificación europea: incluso la Champions parecía alcanzable si el equipo consolidaba una transición difícil en Hill Dickinson Stadium. Moyes había encaminado la situación, pero el tramo final fue letal.
Everton encadenó siete partidos sin ganar. Durante ese periodo, perdió cuatro veces el control cuando ya iba ganando, y en tres ocasiones cedió puntos en el tiempo añadido de la segunda parte. Con todo, terminó 13º, una cifra que exige trabajo para convencer a una afición cada vez más dividida.
Marco Silva y Fulham: onceavo, cerca de Europa
Fulham volvió a ser un equipo estable por tercer año consecutivo desde su retorno a la Premier League. Terminó 11º, asegurado con una victoria en la última jornada ante Newcastle. La pregunta es si ese partido podría ser el último de Marco Silva como entrenador.
El portugués todavía no ha confirmado renovación y su contrato expira en junio. Aun así, su campaña fue “buena”: quedó solo a un punto de la clasificación europea. La frustración llega por momentos clave, como perder dos puntos ante Wolves en la penúltima jornada.
Roberto De Zerbi: salvación con sabor defensivo para Tottenham
Roberto De Zerbi tomó Tottenham con un objetivo claro: evitar el descenso. Lo consiguió. Ganó tres partidos —incluida la victoria decisiva del último día ante Everton— y solo perdió dos veces. Spurs terminó 17º, superando a West Ham en la pelea por la permanencia.
El fútbol libre y fluido que caracteriza a De Zerbi quedó más en segundo plano durante el tramo final, priorizando el resultado. Ahora se abre un verano de trabajo para que el equipo recupere confianza tras dos temporadas de miseria doméstica.
Fabian Hurzeler y Brighton: el golpe de timón a tiempo
Fabian Hurzeler estuvo muy cerca de ser despedido a principios de febrero. Brighton se acercaba a la zona de descenso con una racha de 13 partidos de Premier League que incluyó solo un triunfo. Sin embargo, el técnico más joven de la división fue capaz de recomponer el rumbo: encadenó siete victorias en los siguientes 10 encuentros.
Así, Brighton aseguró plaza europea pese a perder los dos últimos partidos. Es el segundo curso consecutivo de Hurzeler terminando en octavo lugar desde su llegada al Amex Stadium. Jugar Conference League podría ser distracción, pero la idea es que el proyecto siga creciendo en 2026-27.
Daniel Farke y Leeds: el ajuste táctico que salvó la temporada
Leeds vivió una amenaza real de caer otra vez. Daniel Farke, que había sido entrenador en Norwich City, parecía no adaptarse al salto de categoría cuando llegó a su etapa en Leeds. Tras la promoción desde Championship, el equipo entró en zona de descenso en noviembre y se habló de reemplazar al alemán.
El cambio llegó al descanso: Farke modificó el plan con una defensa de tres. Aunque Leeds perdió en el Etihad ante Manchester City, mantuvo la formación. El efecto fue inmediato: Leeds perdió solo cinco de sus últimos 25 partidos y aseguró la salvación con tres jornadas restantes.
En ese tramo, el equipo encadenó una racha de ocho partidos sin perder e incluyó su primer triunfo liguero en Old Trafford desde 1981.
Michael Carrick y Manchester United: el arranque perfecto del interinato
Tras el despido de Amorim en enero, Michael Carrick no era la elección principal de muchos, pero su gestión interina respondió. Comenzó con victorias ante Manchester City y Arsenal, y luego sumó triunfos ante Liverpool, Chelsea y Aston Villa para terminar tercero.
La corrección del periodo anterior se notó: Fernandes avanzó más en el campo y Mainoo volvió al once. En 17 partidos, United sumó más puntos que cualquier otro equipo de Premier League (39). Ahora el desafío es mayor: repetir el impacto mientras se sostiene el compromiso de Champions la próxima temporada.
Pep Guardiola y el último acto en Manchester City
Manchester City no fue un equipo “perfecto”: dejó puntos en 15 partidos distintos. Aun así, Pep Guardiola aprovechó el proceso de transición y, en su campaña final en el Etihad, integró fichajes como Rayan Cherki, Gigi Donnarumma, Antoine Semenyo y Marc Guehi. También hubo avances de jóvenes: Jeremy Doku, Nico O’Reilly y Abdukodir Khusanov.
Que City llegara cerca de Arsenal durante tantos tramos del campeonato —cuando el club no estaba en su mejor versión— merece reconocimiento. Guardiola cierra con un escenario que Enzo Maresca podrá aprovechar para construir una nueva era.
Keith Andrews y Brentford: sostener el nivel tras Frank
Brentford llegó al inicio con dudas por el relevo de Thomas Frank. Keith Andrews, debutante como entrenador principal, tuvo el reto de continuar el estilo mientras lidiaba con la venta del capitán Christian Norgaard y el impacto de las salidas de Bryan Mbeumo y Yoane Wissa, quienes habían sumado 39 goles entre ambos en la campaña anterior.
El rendimiento sorprendió: Brentford terminó 9º, igualando el mejor registro del club bajo Frank. El único lunar fue perder la Europa League por diferencia de goles. Una racha de solo dos victorias en los últimos 13 partidos resultó decisiva.
Unai Emery y Aston Villa: de la preocupación al regreso a Europa
El arranque de Aston Villa encendió alarmas: no ganó ni marcó en sus primeros cinco partidos, y con poca actividad en el mercado de fichajes en verano, se instaló la duda de si Unai Emery ya había llegado al techo. Pero el equipo se transformó.
Villa encadenó un cambio que lo metió en la conversación por el título hacia el giro del año. Aunque el invierno trajo resultados más irregulares, el equipo reaccionó y cerró con un 4º puesto, retornando a la Champions League. Además, la Europa League volvió a caer en sus vitrinas. Emery siguió demostrando que los críticos se equivocan una y otra vez.
Regis Le Bris y Sunderland: el milagro de Wearside
Sunderland desembolsó fuerte como recién ascendido y muchos aún lo colocaban como candidato al descenso. Pero Regis Le Bris hizo algo que parecía improbable: el equipo nunca coqueteó con los tres últimos puestos. El resultado fue cerrar séptimo y con clasificación europea asegurada, un final que excedió cualquier expectativa razonable.
La seguridad llegó antes de tiempo, y aunque aparecieron resultados flojos en la primavera, Le Bris respondió con victorias ante Everton y Chelsea para cerrar la campaña con euforia en el Stadium of Light. Además, Sunderland ganó tanto en casa como fuera ante Newcastle. Una temporada histórica.
Mikel Arteta y Arsenal: campeón tras una evolución constante
Después de tres segundos puestos consecutivos y cinco temporadas sin títulos, Arsenal y Mikel Arteta por fin lo lograron: se llevaron el título de Premier League. Arteta fue alejándose del estilo más “guardiolista” con el que su equipo comenzó al llegar al Emirates, y adaptó al plantel a una liga que se volvió más física y con mayor peso en el juego de estrategia.
Hubo altibajos, pero Arsenal fue el equipo más destacado del curso. Por contexto, el mérito crece: no era un proyecto inmediato desde cero, sino una construcción progresiva que terminó dando frutos.
Andoni Iraola y Bournemouth: de un bache a la gloria histórica
Bournemouth arrancó con pérdidas relevantes: se quedó sin su portero y sin tres cuartos de su defensa titular, y además vendió en enero a su principal arma ofensiva, Antoine Semenyo. En teoría, los Cherries podían caer en la mitad baja. Pero Andoni Iraola no es un entrenador común.
Iraola reconstruyó la zaga e introdujo calidad en otras zonas. El equipo llegó a estar 2º después de perder solo uno de sus primeros nueve partidos. Luego llegó el golpe: una racha de 11 partidos sin ganar devolvió a Bournemouth al borde del descenso.
Con Semenyo a punto de salir hacia Manchester City, el miedo se instaló. Sin embargo, el extremo marcó el gol decisivo en el tiempo añadido contra Tottenham en su último partido y eso encendió una dinámica histórica: Bournemouth encadenó 18 partidos sin perder hasta el final, terminó 6º y consiguió clasificación europea por primera vez en la historia del club.
En resumen: nadie hizo mejor trabajo de entrenamiento que Iraola en la Premier League 2025-26. El listón queda alto incluso para Marco Rose.
Conclusión: la Premier 2025-26 como termómetro de los banquillos
Entre despedidos, reajustes tácticos y proyectos que encontraron respuesta a tiempo, la liga dejó una lección: el margen para fallar es cada vez menor. Mientras algunos entrenadores se ganaron continuidad por resultados y evolución (como Iraola, Arteta o Le Bris), otros fueron frenados por rendimiento insuficiente, mala dinámica o decisiones que no encajaron con el plantel. El verano, con Guardiola, Iraola, Glasner y el futuro incierto de Marco Silva, promete seguir moviendo el tablero… pero ya queda claro qué equipos y qué técnicos marcaron el ritmo de una temporada que no perdonó.
