El Real Madrid está al borde de cerrar la temporada sin levantar ningún título, un escenario que no se veía desde la campaña 2020-2021. La derrota 2-1 ante el Bayern Munich en el Santiago Bernabéu dejó la eliminatoria de Champions League con el guion más exigente: todo se decidirá en Alemania y el margen para el error es prácticamente nulo.
El Bayern se impuso en el Bernabéu y toma ventaja
El martes por la noche, el Bayern Munich ganó 2-1 en el estadio Santiago Bernabéu, en un resultado que le da un paso decisivo hacia la clasificación para las semifinales de la Champions League. Para el Real Madrid, el partido fue una advertencia clara: para seguir con vida en la máxima competición europea, necesitaba no solo competir, sino dar un golpe de autoridad en el marcador.
La revancha se disputará la próxima semana en el Allianz Arena, donde el ganador del cruce asegurará su presencia en las semifinales de la Champions League. Además, ese equipo se enfrentará al vencedor del duelo entre Paris Saint-Germain y Liverpool, que también marcará la otra parte del cuadro europeo.
Una temporada sin títulos, la amenaza que pesa sobre el vestuario
De consolidarse un año en blanco, el Real Madrid encadenaría una ausencia de trofeos que no ocurría desde la temporada 2020-2021. En aquella campaña, el equipo ya había sufrido las consecuencias de un contexto especialmente disruptivo: la pandemia de coronavirus afectó el desarrollo y el rendimiento general.
Durante la 2020-2021, el Real Madrid terminó como subcampeón de LaLiga: el título se lo llevó el Atlético de Madrid. En Champions League, el conjunto merengue alcanzó las semifinales, pero quedó eliminado a manos del Chelsea.
El historial reciente en copas también fue irregular
Además del recorrido europeo, el balance en otras competiciones fue poco alentador:
- En la Supercopa de España, cayó en semifinales frente al Athletic Bilbao.
- En la Copa del Rey, quedó eliminado en la primera ronda contra Alcoyano.
El presente: segundos en LaLiga, pero con tropiezos en copas
En la temporada actual, el Real Madrid se mantiene segundo en la tabla de LaLiga, a siete puntos del Barcelona, líder del campeonato. Sin embargo, el rendimiento en copas ha acentuado la sensación de que los trofeos se están escapando.
El equipo también perdió la final de la Supercopa de España ante sus rivales catalanes y, en la Copa del Rey, quedó fuera en cuartos de final a manos de Albacete. Con ese panorama, la Champions League aparece como el último gran salvavidas para evitar que el curso termine en blanco.
La final alemana: remontar en el Allianz Arena para seguir soñando
El objetivo inmediato es claro: superar al Bayern Munich en el Allianz Arena y continuar el camino en la Champions League. Para el Real Madrid, no se trata solo de ganar un partido; implica sostener la continuidad europea y, al mismo tiempo, recuperar el pulso competitivo que exige la eliminatoria a partido único en la recta hacia semifinales.
En este tipo de encuentros, la gestión de los momentos es clave: marcar temprano puede cambiar la dinámica, pero el Bayern, como local y con su estilo de presión, suele obligar a los rivales a tomar decisiones rápidas bajo intensidad.
Si cae en Alemania, el golpe sería doble
El escenario más duro llega si el Real Madrid pierde en Alemania y queda eliminado de la competición europea. En ese caso, la temporada 2025-26 se encadenaría con otra campaña ya decepcionante, la 2024-25, también marcada por la escasez de éxitos en forma de títulos.
En la 2024-25, el Real Madrid disputó apenas siete competiciones y solo ganó dos: la UEFA Super Cup y la FIFA Club World Cup. Ese conjunto de resultados terminó influyendo de forma decisiva en el futuro del banquillo, ya que el desenlace de la campaña provocó la salida de Carlo Ancelotti como entrenador del Real Madrid.
Por eso, la eliminatoria ante el Bayern no solo define el pase a semifinales: también puede marcar el rumbo emocional y deportivo del club en los próximos meses. El Allianz Arena, el próximo miércoles, será el escenario donde el Real Madrid intente romper la inercia y evitar, por fin, una temporada sin trofeos.
