El regreso de Zinedine Zidane al banquillo está cada vez más cerca. El exentrenador del Real Madrid, una de las figuras más influyentes del fútbol francés, tiene encaminada su vuelta a los entrenamientos de alto nivel con un destino muy concreto: la selección de Francia. Su objetivo, largamente soñado, pasa por suceder a Didier Deschamps y completar su etapa como técnico en el tramo final del ciclo mundialista con miras al Mundial de 2026.
Zidane, el relevo que se cocina para Francia
La idea es clara: Zidane tomaría las riendas de Les Bleus tras el adiós de Didier Deschamps. El técnico actual comunicó su salida de la selección francesa hace meses, y todo apunta a que el Mundial de 2026 será su última aparición al frente del combinado galo.
En este contexto, Zidane aparece como el nombre con más peso para ocupar el cargo. No se trata solo de un deseo personal: su regreso a la gestión se habría concretado con la Federación Francesa de Fútbol, de acuerdo con el estado de las negociaciones que se venían gestando.
Acuerdo cerrado tras un parón desde su segunda etapa en el Madrid
El proceso habría alcanzado su punto final después de que Zidane “finalizara su acuerdo” con la Federación Francesa. El plan se enmarca en su vuelta al trabajo como entrenador tras una ausencia de cuatro años, período en el que no dirigió equipos desde su segunda etapa en el Real Madrid.
El antecedente inmediato que alimenta el interés es su historial en el club blanco: Zidane conquistó tres títulos consecutivos de la UEFA Champions League. Esa marca lo convirtió en un referente para muchos directivos, aunque él siempre mantuvo una línea bastante selectiva sobre su futuro.
La oferta de un gran club no le movió: su decisión estaba tomada
En las últimas semanas, Zidane habría recibido una propuesta para regresar de manera inmediata al banquillo de un club de primer nivel. Sin embargo, su respuesta fue tajante y obligó a que el club buscara otra alternativa para su banquillo.
La clave, según la información que circula, es que Zidane ya tenía definido su rumbo: volver a entrenar con una misión concreta. El acuerdo con la federación francesa llevaba tiempo sobre la mesa, pero en este momento se habría terminado de cerrar formalmente.
El “Zidane” de Real Madrid: tensión pasada y normalidad actual
Su relación con la directiva del Real Madrid atravesó un momento de fricción tras su salida en 2021. Aun así, con el paso del tiempo, el vínculo se habría normalizado, algo que también explica por qué su nombre no dejó de sonar como posible regreso en temporadas posteriores.
Zidane, además, es un caso particular en el fútbol moderno: durante su carrera como entrenador, el Real Madrid ha sido el único club que dirigió en el plano principal, además de su etapa con el equipo filial.
Ofertas, rumores y el “todo o nada” de su proyecto
Durante su etapa alejada de los banquillos, Zidane recibió múltiples ofrecimientos. Su figura volvió a aparecer una y otra vez vinculada al Real Madrid, aunque el propio contexto de su vida futbolística sugiere que su margen de opciones era más limitado de lo que parecía.
Entre los rumores y propuestas, se mencionó incluso una oferta importante desde Al-Hilal, además del interés que pudo existir desde París Saint-Germain y Chelsea. No obstante, su decisión se mantuvo dentro de una lógica muy definida: o selección de Francia, o vuelta al Real Madrid. No entraba en sus planes contemplar otro destino distinto.
Una vida ligada al fútbol: sus hijos y el seguimiento internacional
Mientras no entrenaba en primera línea, Zidane no se desconectó del deporte. Con frecuencia se lo relacionó con el seguimiento de las carreras de sus hijos: Luca en Granada, Theo en Córdoba y Elías formando parte del proyecto de cantera en Real Betis.
También se habla de su costumbre de asistir a partidos del Real Madrid desde un palco privado en el Santiago Bernabéu, un detalle que refuerza su vínculo emocional con el club. Además, siguió de cerca encuentros de la selección de Argelia durante la Copa Africana de Naciones.
El relevo que apunta al Mundial 2026
Con el Mundial de 2026 como horizonte, Francia prepara un cambio generacional en el banquillo. La salida de Didier Deschamps abre un ciclo que, por lo que se viene anticipando, tendría como protagonista a Zinedine Zidane: un entrenador con credenciales máximas en Europa y una motivación personal que, tras varios años de espera, parece a punto de convertirse en realidad.
Ahora, el calendario y las decisiones de la federación serán los que marquen los tiempos. Pero el mensaje es el mismo: la cuenta regresiva ya comenzó y la selección francesa podría tener, para el próximo gran reto, al técnico que ha soñado con este destino durante años.
