Mohamed Wahbi, seleccionador de Marruecos, ya definió la composición del mediocampo con el que planea encarar la fase final del Mundial de 2026. El “Atlas Lions” comenzará su participación el próximo junio en Estados Unidos, México y Canadá, después de evaluar en profundidad el rendimiento de su plantilla durante los últimos dos amistosos frente a Ecuador y Paraguay.
Wahbi toma el mando tras la salida de Regragui
El nuevo ciclo de Marruecos empezó con el relevo en el banquillo. Wahbi asumió la dirección del combinado nacional en sustitución de Walid Regragui, quien dejó el cargo tras la reciente Copa Africana de Naciones. Desde entonces, el objetivo ha sido doble: sumar caras con proyección y, al mismo tiempo, lograr equilibrio táctico en todas las líneas para llegar con fundamentos al Mundial.
Los amistosos como punto de partida
En sus primeros dos compromisos de preparación, Wahbi se enfocó especialmente en analizar a los mediocampistas de perfil defensivo. La intención era clara: revisar la intensidad, la lectura táctica y la capacidad de sostener el juego en el centro del campo antes de cerrar la lista definitiva para el torneo.
El mediocampo elegido: cuatro nombres para la Copa del Mundo
Tras ese análisis, el seleccionador habría definido un bloque principal para el Mundial, un cuarteto que, por funcionamiento y características, buscará sostener el plan de juego de Marruecos durante el torneo.
- Nael El-Ainaoui
- Samir El-Mrabet
- Rabie Harimat
- Sofiane Amrabat
Estos cuatro futbolistas serían la base del mediocampo y, según el diseño del cuerpo técnico, permitirían que dos jugadores entren en la lista final por detrás de ese núcleo.
Por qué el plan pasa por El-Ainaoui, El-Mrabet, Harimat y Amrabat
El-Ainaoui aparece como un fijo en el esquema por su condición física y por su capacidad para conectar líneas: es decir, intervenir tanto en la recuperación como en la salida, aportando continuidad al juego. El-Mrabet, por su parte, ha dejado una impresión de rendimiento “equilibrado” en los dos amistosos, un rasgo valioso para sostener el orden y no romper la estructura del equipo.
Harimat gana confianza por su disciplina táctica, un componente clave en torneos cortos y exigentes como el Mundial, donde cada decisión en el centro del campo puede inclinar el partido. Mientras tanto, Sofiane Amrabat se perfila como el gran activo por su experiencia internacional y por su liderazgo en partidos grandes, un tipo de jugador determinante cuando Marruecos necesite controlar el ritmo ante rivales de máxima exigencia.
Competencia interna y roles entre el 6 y el 8
Para diversificar opciones durante los encuentros, Wahbi planea convocar cuatro futbolistas que puedan moverse en el rango táctico comprendido entre las posiciones 6 y 8. En términos futbolísticos, el “6” suele asociarse a un mediocentro más defensivo, mientras que el “8” se vincula con tareas de enlace y llegada, dependiendo del sistema y del momento del partido.
En ese marco:
- Al-Ainawi y Amrabat competirían por el rol de mediocentro más defensivo.
- El-Mrabet y Harimat aportarían alternativas en tareas más ofensivas desde el medio, conectando con la creación y las progresiones.
Experiencia y ambición para un Grupo F exigente
La decisión de cerrar un núcleo estable responde a la búsqueda de un balance entre experiencia y ambición en la plantilla. Marruecos llega al Mundial con el reto de competir en el Grupo F, donde se enfrentará a Francia, Japón y Canadá, un bloque que combina estilos distintos y niveles de presión altos.
Calendario del debut: Japón, Francia y Canadá
Marruecos iniciará su camino en el torneo con un duelo ante Japón el 14 de junio en Vancouver, Canadá. Luego, el 20 de junio chocará con Francia en Dallas, Estados Unidos. Finalmente, cerrará la fase de grupos el 26 de junio frente a Canadá en Montreal.
