Faustino Varela Monteiro, vicepresidente del Comité de Apelaciones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), rompió el silencio para dejar clara su postura en el caso que sacudió a la selección senegalesa: su oposición a la decisión que cambió el campeón de la Copa Africana de Naciones 2025, quitándole el título a Senegal para dárselo a Marruecos.
Senegal ganó en el campo, pero la CAF cambió el resultado
En la final disputada el 18 de enero en Rabat, Senegal se impuso 1–0 sobre Marruecos. Sin embargo, el Comité de Apelaciones emitió un fallo el 17 de marzo que alteró lo sucedido sobre el césped: declaró a Marruecos ganador por 3–0.
El origen del conflicto: la protesta por la salida temporal del terreno
La decisión llegó después de que la Federación Marroquí de Fútbol presentara una apelación contra el resultado que favorecía a Senegal. El argumento se basó en que los jugadores senegaleses, conocidos como los “Lions of Teranga”, abandonaron el terreno de juego de manera temporal, en el marco de una disputa que, según se alegó, vulneraría disposiciones del reglamento del torneo.
En concreto, el recurso se sustentó en los artículos 82 y 84 del reglamento de la competencia, normas que el comité interpretó como determinantes para revisar el resultado final.
Senegal llevó el caso al TAS: el fallo definitivo tardará meses
Ante ese cambio de campeonato, la Federación Senegalesa de Fútbol apeló nuevamente, esta vez ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS). Se espera que la resolución final llegue en los próximos meses, lo que mantiene la incertidumbre sobre quién deberá figurar como campeón de la edición 2025 de la AFCON.
Monteiro fue el voto disidente: “No se debe quitar el título”
En el debate interno del Comité de Apelaciones, Monteiro no solo mostró ahora su desacuerdo: también se reveló que votó en contra de transferir el título. El documento con los fundamentos del fallo habría reflejado que el directivo caboverdiano fue el único en disentir, frente a otros votos que respaldaron revertir el triunfo logrado por Senegal en la final.
Monteiro explicó su posición con contundencia. “Estoy en contra de la decisión de despojar a Senegal del título y coronar a Marruecos”, señaló, al tiempo que defendió la validez del resultado deportivo logrado en el campo.
La clave del argumento: aunque hubiera una infracción, el partido terminó
El vicepresidente disidente sostiene que, incluso si se hubiera producido una posible vulneración reglamentaria —especialmente ligada a los artículos 82 y 84—, esa circunstancia no impidió que el encuentro concluyera. Por ello, entiende que la victoria de Senegal debería mantenerse como definitiva y no ser modificada con posterioridad.
Además, subrayó un principio que suele pesar en este tipo de disputas: “Los hechos que aparecen en los informes de los oficiales del partido se consideran verdaderos y exactos hasta que se demuestre lo contrario. En caso de discrepancia, el informe del árbitro sigue siendo la referencia más alta dentro del terreno de juego”.
¿Intervendrá el CAS? Monteiro cree que es poco probable
Monteiro también se refirió a las posibilidades de que el CAS reabra la revisión del caso. Su lectura es que la probabilidad de que el tribunal internacional intervenga para volver a valorar los hechos del partido es muy baja. En consecuencia, sugiere que el desenlace podría terminar favoreciendo a Senegal.
“El CAS no reconsiderará una decisión tomada en el campo a menos que exista evidencia de arbitrariedad o mala fe, incluso si luego, tras una revisión, la decisión llegara a parecer errónea”, aclaró.
Un caso que mantiene la tensión alrededor de la AFCON
La polémica, además, ha generado un clima de tensión en el entorno futbolístico, con debates sobre el alcance real de las sanciones reglamentarias y sobre cómo se deben tratar las incidencias dentro de un partido final que termina disputándose hasta el final. Mientras Senegal espera el pronunciamiento del CAS, el choque entre la interpretación deportiva y la interpretación disciplinaria sigue siendo el centro de la disputa por el título.
