Max Verstappen vive un momento delicado en Red Bull: mientras el equipo británico-austriaco busca recuperar rendimiento en el inicio de temporada, la salida de su ingeniero de carreras de toda la vida, Gianpiero Lambiase, abre un nuevo frente de incertidumbre. La situación se vuelve aún más relevante porque Lambiase, pieza clave en la relación técnica dentro del garaje, tiene previsto incorporarse a McLaren al vencer su contrato en 2028.
Lambiase dejará Red Bull: el relevo ya tiene destino
Red Bull confirmó que Lambiase, ingeniero de carreras que ha acompañado a Verstappen durante años, abandonará la escudería cuando finalice su vínculo en 2028. El italiano-británico, de 45 años, pasará a formar parte de McLaren como Chief Racing Officer, un rol de máxima responsabilidad en la dirección deportiva y técnica del área de competición.
En términos simples, su marcha no es solo un cambio administrativo: se trata del adiós a un “socio de trabajo” que ha estado al lado de Verstappen en el día a día de la optimización del coche, el análisis de datos y la coordinación para ajustar la puesta a punto en cada Gran Premio.
La pérdida se suma a otras salidas que ya golpearon al proyecto
La noticia llega después de varios movimientos relevantes alrededor del equipo. Verstappen ya había perdido a figuras determinantes en su estructura técnica y estratégica: Adrian Newey, jefe de aerodinámica que se marchó a Aston Martin, y el asesor de automovilismo Dr. Helmut Marko, que se retiró del Gran Premio.
Con Lambiase, el holandés se enfrenta a otra de las ausencias más significativas. La dupla Verstappen-Lambiase trabaja junta desde 2016, un periodo durante el cual lograron cuatro campeonatos mundiales. Por eso, la salida del ingeniero deja de ser un escenario meramente hipotético y empieza a cobrar fuerza como parte de una posible reconfiguración más amplia.
¿Puede Verstappen salir antes de 2028? Las cláusulas encienden la alarma
Aunque el contrato de Verstappen se extiende hasta 2028, existe la posibilidad de que active cláusulas para abandonar antes. El planteamiento que se maneja es el siguiente: si el piloto termina fuera del “top 3” del Mundial antes del parón de verano, tendría una opción de salida que le permitiría marcharse al cierre del año.
Este tipo de cláusulas son habituales en contratos de alto nivel en la Fórmula 1: buscan dar margen de maniobra si el rendimiento del proyecto no acompaña o si la trayectoria competitiva se aleja de lo esperado.
Inicio irregular: Red Bull marcha cuarta y Verstappen ya no está arriba
El contexto deportivo alimenta la conversación. En las primeras tres rondas del calendario, Red Bull no ha mostrado el ritmo esperado y hoy figura como el cuarto equipo más rápido, detrás de Mercedes, Ferrari y McLaren.
Verstappen, por su parte, tampoco ha logrado aún un resultado que lo catapulte a los puestos de privilegio: su mejor marca hasta el momento es un sexto puesto en el Gran Premio de Australia. Con ese rendimiento, ocupa la novena posición en la clasificación de pilotos.
Rumores de salida: Mercedes aparece como destino posible
Durante meses han persistido versiones sobre el futuro de Verstappen en Red Bull. Se habla de un deseo de abandonar el proyecto, ya sea para cambiar de equipo o incluso para alejarse de la Fórmula 1.
Entre los destinos que más se mencionan, Mercedes es uno de los nombres recurrentes. En esa línea, también se ha especulado con que el asiento de George Russell no estaría completamente asegurado, lo que convertiría cualquier movimiento en la cúpula de Red Bull en una oportunidad para reacomodar el mapa de prioridades en la parrilla.
Datos clave del rendimiento mostrado
- Títulos mundiales: 4
- Carreras iniciadas: 236
- Victorias: 71
- Poles: 48
- Podios: 127
- Vueltas rápidas: 37
- Puntos en el Mundial: 3456.5
Con Lambiase rumbo a McLaren y un comienzo de temporada que no termina de encajar, el futuro inmediato de Verstappen empieza a depender tanto del rendimiento del coche como de los tiempos contractuales. Si Red Bull no corrige el rumbo antes del parón de verano, el Mundial puede convertirse en el detonante que active decisiones decisivas para el holandés.
