VAR en el Barça-Atlético: la revisión de Cubarsí y el debate del fallo

El VAR se ha convertido en el protagonista inevitable de cada jornada grande: desde Premier League hasta Champions League y FA Cup, las polémicas aparecen con la misma frecuencia que los goles. Pero, más allá del debate, ¿cómo se toman realmente las decisiones y cuándo se consideran correctas dentro del protocolo y de las Leyes de Juego?

En esta ocasión, repasamos un episodio clave de la Champions League con nombres propios, minutos exactos y el tipo de revisión que el VAR solicita. El objetivo es entender el “por qué” de cada paso: qué ve el asistente, qué criterio aplica y por qué, en ciertos casos, el resultado final termina corrigiéndose en el campo.

Barcelona 0-2 Atlético de Madrid: el VAR que cambió el partido

El encuentro de cuartos de final entre Barcelona y Atlético de Madrid se definió en una franja concreta de tiempo. Tras un arranque con el marcador en blanco, el partido se rompió por una expulsión revisada por VAR.

Árbitro: István Kovács
VAR: Christian Dingert

En el minuto 43, ambos equipos estaban empatados a cero y se jugaba con 11 contra 11. Un minuto después, en el 44, el Barcelona se quedó con 10 por una sanción. Y en el 45, el Atlético se adelantó 1-0 gracias a un gol que llegó tras la acción revisada.

El desenlace fue contundente: el Atlético estiró la ventaja con otro tanto, obra de Alexander Sørloth, para cerrar el 2-0 y encaminar una eliminatoria que se trasladará con intensidad al Metropolitano este martes.

El momento decisivo: expulsión por juego que evita una ocasión manifiesta

Tiempo: 44 minutos
Incidencia: Revisión VAR que termina anulando la tarjeta inicial y acabando en roja para Cubarsí

La secuencia tuvo lugar cuando el mediocampista del Atlético, Giuliano Simeone, parecía encarar la portería con ventaja. En ese contexto, Pau Cubarsí cometió una acción que dio la impresión de que frenaba a su rival: el defensor pareció tropézarle en el momento en que el atacante quedaba encaminado hacia la zona decisiva.

El árbitro principal, en su lectura inicial, concedió la falta como era esperable. Sin embargo, solo mostró amarilla a Cubarsí, una decisión que en el fútbol suele indicar que el criterio no se consideró suficiente para una sanción por “ocasión manifiesta de gol” o “oportunidad manifiesta” (dependiendo del encuadre exacto del caso).

Ahí entró el VAR.

Qué pidió el VAR y por qué: revisión por posible roja

Decisión del VAR: el VAR recomendó una revisión en campo por la posible tarjeta roja, al entender que se podía estar negando una oportunidad manifiesta de gol.

En términos prácticos, el VAR no “cambia” una decisión por capricho: activa o sugiere revisión cuando detecta un error claro en la calificación de la acción. En este caso, la duda era crucial: ¿era una falta que merecía amarilla, o era una infracción que cortaba un avance tan peligroso que debía castigarse con roja?

Cómo se revisó: el criterio entre amarilla y roja

Durante la revisión, el VAR tuvo que valorar un matiz determinante: el árbitro de campo había mostrado amarilla al considerar que, en el instante del tropiezo, el balón estaba detrás del atacante. Esa circunstancia afecta al juicio de control del balón y al “encaje” en el umbral para roja por negar una oportunidad manifiesta.

Es decir: si el atacante no tenía el balón en plena jugada (o si el balón no estaba en condiciones que le permitieran continuar con control directo), el árbitro puede entender que la acción no alcanza el nivel de “claridad” que exige la roja.

El VAR, tras varios replays, concluyó que la lectura inicial no fue la correcta. El punto clave fue que, sin el contacto del defensor, el balón habría continuado su trayectoria hacia el área de penal y el atacante del Atlético habría tenido una opción real y directa de marcar. Con esa idea, el VAR sostuvo que el castigo debía ser mayor.

Finalmente, el árbitro principal, tras observar la jugada en diferentes ángulos y con el material revisado, aceptó la recomendación y decidió expulsar a Cubarsí.

El efecto inmediato: gol y cambio de guion

Tras la expulsión, la dinámica del partido cambió por completo. En la misma cadena de acontecimientos, el Atlético aprovechó la acción posterior para ponerse por delante: Julián Álvarez marcó con un gol destacado a partir de la situación generada tras la falta.

Con uno menos, el Barcelona ya no encontró el mismo ritmo defensivo. Poco después, Sørloth cerró el 2-0, dejando a los rojiblancos muy bien posicionados para el choque de vuelta en el Metropolitano.

Veredicto: por qué el VAR se consideró acertado

El desenlace final fue coherente con el criterio interpretado por la revisión. En el análisis del caso, se destaca que fue llamativo el hecho de que el árbitro mostrara inicialmente amarilla, porque en la jugada había elementos suficientes para sospechar una conducta que impedía una ocasión clara.

Sin embargo, también se entiende por qué la decisión pudo resultar más compleja en el campo: el balón estaba en el aire cuando se produjo el tropiezo, y esa condición introduce incertidumbre visual y de lectura para el árbitro. En situaciones así, el criterio sobre “control” y el encaje exacto del umbral para roja puede volverse más discutible, y el VAR precisamente existe para reducir el margen de error cuando hay dudas razonables.

En resumen: la intervención del VAR no solo corrigió el resultado, sino que lo hizo por una razón clara—la revisión determinó que la falta sí negaba una oportunidad manifiesta—y cambió el rumbo de un partido que terminó 2-0.

Tomás Aguirre

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