La derrota del Real Madrid ante el Bayern Múnich en la Champions League no fue el único tema que dejó el partido en Madrid: la conducta de Vinícius Júnior volvió a encender el debate. En el análisis posterior, Rafael van der Vaart expresó su malestar con dureza, mientras que Danny Blind intentó matizar reconociendo su impacto futbolístico, aunque terminó admitiendo que las actitudes del brasileño generan frustración.
El Bayern se impuso en el Bernabéu
El duelo correspondiente a la Liga de Campeones se resolvió con un 1-2 favorable para el Bayern Múnich. Los alemanes golpearon primero y construyeron una ventaja relativamente cómoda gracias a los goles de Luis Díaz y Harry Kane. Cuando el partido parecía encarrilado para el equipo visitante, Kylian Mbappé logró recortar distancias en los instantes finales.
A pesar de un tramo final con más empuje por parte del Real Madrid, el Bayern mantuvo la ventaja y se llevó el triunfo, en una noche que consolidó la idea de juego del conjunto dirigido por Vincent Kompany.
Vinícius, protagonista del debate: “Terrible”
Tras el encuentro, el foco se trasladó a Vinícius Júnior. En el programa posterior al partido, Hélène Hendriks abrió la conversación preguntando directamente al respecto al panel: “Por fin, Vinícius… ¿qué pensaste de eso?”.
La respuesta de Rafael van der Vaart fue inmediata y contundente: “Terrible”. El exfutbolista no se limitó a una crítica puntual, sino que dejó claro que le molestó profundamente lo que vio del comportamiento del jugador.
Blind reconoce su peligro, pero cuestiona su reacción
Danny Blind intentó poner un poco de contexto y defender parcialmente la faceta deportiva de Vinícius. En su valoración, subrayó que el brasileño sigue siendo una amenaza real por su velocidad y capacidad de desbordar:
- Señaló que en una ocasión, en el minuto 61, Vinícius pudo haber recortado hacia dentro tras percibir una oportunidad para atacar el espacio.
- Incluso planteó que, en vez de buscar la reacción del rival o de la jugada, pudo haber optado por dejar que el portero o el defensor reaccionaran y entonces rematar hacia una zona más favorable.
Sin embargo, Blind no pasó por alto el aspecto disciplinario y la forma en que el jugador gestionó ciertos contactos. En ese sentido, dejó una crítica clara: “Pero claro que volvemos a molestarnos con él. Cree que cada falta pequeña es penalti”.
El punto más duro: “parece que busca la roja”
Van der Vaart terminó llevando el debate al aspecto que consideró más preocupante. Para él, el problema no es solo una jugada, sino un patrón de comportamiento que se repite y que afecta la lectura del partido por parte de rivales, árbitros y compañeros.
El holandés se mostró especialmente molesto por la forma en que Vinícius reacciona tras ciertos golpes: “¿Cómo le quitas eso? Es una lástima, porque es simplemente un jugador muy bueno. No quieres ni hablar de ello, pero te vuelve loco. Le dan un golpe ligero, se queda en el suelo, se levanta y prácticamente está pidiendo una roja”.
Van der Vaart insistió en lo llamativo de la situación y remató la idea reiterando que le parece “una lástima”. En esa misma línea, Hendriks resumió el impacto en su imagen pública al describirlo como “una mancha en su reputación”.
La conclusión de van der Vaart no dejó margen para dudas: “Definitivamente”.
Qué significa esto en el plano deportivo
Más allá de la valoración televisiva, el caso refleja un tema recurrente en el fútbol de élite: cómo la gestión de contactos y la búsqueda de sanciones puede terminar restando credibilidad a un jugador que, por talento, debería centrarse en decidir partidos. Vinícius Júnior, por trayectoria y capacidad, suele generar peligro con el balón; pero cuando su reacción se percibe como exagerada, el debate deja de ser futbolístico y pasa a ser disciplinario.
