Son Heung-min, ídolo y referente de LAFC, volvió a callar las críticas sobre su peso en el fútbol norteamericano al igualar un registro histórico en la MLS que hasta hace poco parecía reservado a los grandes de siempre. En una exhibición colectiva que terminó 6-0 ante Orlando City, el surcoreano se convirtió en el motor ofensivo del equipo y, con cuatro asistencias en los primeros 39 minutos, escribió una página mayúscula de la liga.
Cuatro asistencias antes del descanso: un récord que marca época
El encuentro en BMO Stadium se transformó pronto en una sentencia. Son, con la pausa y la visión de juego que lo caracterizan, participó en acciones decisivas desde el arranque y alcanzó cuatro asistencias en la primera mitad, algo que lo coloca como el segundo jugador en la historia de la MLS en lograr “cuatro o más” asistencias en un solo período. El impacto no fue solo numérico: LAFC se movió con velocidad, profundidad y claridad, y el rival quedó desbordado desde el principio.
Con este nivel de incidencia, LAFC comenzó a construir su contundencia como si los goles fueran inevitables. Y aunque el marcador final terminó siendo abrumador, lo verdaderamente llamativo fue el dominio en el tramo inicial del partido.
El “juego entre líneas” enciende a Bouanga
La actuación de Son no solo iluminó a su equipo: también elevó a Denis Bouanga hasta convertirlo en el principal beneficiario de su creatividad. La conexión entre ambos, que ya había definido buena parte del ataque de LAFC desde la llegada del surcoreano desde la Premier League el verano pasado, volvió a carburar con potencia.
Como prueba del funcionamiento, Bouanga firmó un hat-trick en solo nueve minutos. Lo más relevante para entender el guion del partido es que esos tres goles llegaron con asistencias directas de Son, lo que subraya el papel del extremo como el organizador que transforma oportunidades en anotaciones.
Además, ese hat-trick igualó el tercer triplete más rápido en la historia de la MLS, empatando el récord de Alejandro Moreno de 2004. En términos futbolísticos, LAFC no solo atacó: atacó con una coordinación quirúrgica, donde el último pase y el desmarque se complementaron de forma perfecta.
Marc Dos Santos defiende a su estrella: “no tiene que marcar siempre”
A pesar de la magnitud del recital, Son aún busca su primer gol en la campaña 2026. Sin embargo, esa “sequía” momentánea no alteró el valor que el equipo le está otorgando, ya que su incidencia como asistente y generador de juego ha sido clave para mantener el ritmo.
El entrenador Marc Dos Santos salió rápido a respaldar a su figura frente a quienes esperan que repita, partido a partido, el nivel goleador que solía exhibir en Londres. Tras el encuentro, dejó claro el enfoque del cuerpo técnico: Son no está para cargar él solo con el marcador, sino para potenciar al equipo.
Dos Santos remarcó que lo importante es el aporte colectivo y que, aun cuando no marque, su participación en el juego sigue siendo determinante. De hecho, enfatizó que durante la primera mitad Son estuvo involucrado en los cinco tantos que LAFC anotó en ese tramo, una cifra que resume el tipo de partido que hizo: un rendimiento de influencia total.
LAFC manda en la Conferencia Oeste y atrás todo está controlado
Mientras Son se consolida como el principal proveedor ofensivo de LAFC, el equipo también sostiene el equilibrio defensivo. Con la victoria del sábado, LAFC reafirmó su condición de equipo protagonista: mantiene un arranque invicto en sus primeros seis partidos y, en paralelo, ha construido una base sólida en la retaguardia.
Hugo Lloris, el guardameta, aparece como pieza clave para que el plan salga redondo: encadena seis partidos consecutivos dejando la portería en cero. Así, el mismo partido que mostró la ofensiva de LAFC también evidenció que el rival no tuvo margen para responder.
Rumbo a la Concacaf Champions Cup: examen grande ante Cruz Azul
Con el dominio local ya instalado, LAFC pone la mirada en la Concacaf Champions Cup, donde el nivel de exigencia cambia por completo. El siguiente paso será un compromiso de alto voltaje: un cuarto de final ante Cruz Azul, un rival tradicionalmente duro y con peso dentro del fútbol mexicano.
LAFC llega con una motivación extra. El club busca conquistar su primer título continental, después de haberse quedado cerca en las finales de 2020 y 2023. Ahora, la eliminatoria representa una prueba decisiva para un plantel repleto de figuras, que tendrá que equilibrar el buen momento en la liga con la concentración necesaria para competir al máximo en una fase decisiva.
En el fútbol de torneos continentales, los detalles se pagan caro: por eso, el partido contra Cruz Azul no solo pondrá a prueba el rendimiento colectivo de LAFC, sino también el impacto real de Son Heung-min en un escenario donde los equipos se defienden con más orden y el margen de error es mínimo.
