Arne Slot, entrenador del Liverpool, dio las claves de la decisión de dejar a Mohamed Salah en el banquillo en el duelo de ida de los cuartos de final de la Champions League ante el París Saint-Germain. Los “Reds” cayeron 2-0 en el Parque de los Príncipes, y aunque el egipcio no saltó al terreno de juego, el técnico defendió que el plan era preservar el resultado y llegar con mejores condiciones al partido decisivo en Anfield.
El plan: “Mantenernos en la eliminatoria”
Durante los 90 minutos, Salah permaneció como suplente sin ser utilizado. Slot explicó su enfoque: “Queríamos mantenernos en la eliminatoria”. En otras palabras, el Liverpool buscó administrar el guion del encuentro y no desgastarse en una persecución constante del gol, especialmente después de que el PSG dominara gran parte del trámite.
El técnico añadió que la prioridad fue conservar el 2-0 de cara a la vuelta en Anfield, donde el equipo aún conserva opciones de clasificarse a semifinales. El rival del ganador saldrá del cruce entre Bayern Munich y Real Madrid.
Prioridad defensiva en el tramo final
En el tramo final, Slot remarcó que la idea no era correr detrás de un gol “improbable”, sino gestionar el partido con cabeza. Argumentó que en fases del encuentro el Liverpool quedó encerrado dentro de su propio campo, lo que hacía lógico reservar energías clave.
Además, el entrenador recordó un precedente reciente: la eliminatoria de la temporada pasada ante el PSG en el partido de ida, cuando Harvey Elliott marcó cinco minutos antes del final después de que Salah hubiera sido sustituido. Con ese recuerdo en mente, el mensaje fue claro: el partido puede cambiar más rápido de lo que parece.
“Éramos el que estaba contra las cuerdas”
Slot también justificó por qué no era tan sencillo “subir la intensidad” y forzar errores del rival. Señaló que la mayor parte del tiempo el Liverpool estuvo en desventaja táctica, con el PSG moviendo el juego y generando presión desde posiciones de alto nivel.
“Intentamos todo para limitar su influencia, pero es extremadamente difícil contra un equipo de esta calidad”, sostuvo el entrenador. En ese contexto, el plan de controlar el ritmo y cuidar los recursos individuales tomó aún más sentido.
Por qué Salah no salió: proteger energía para semanas clave
Uno de los argumentos centrales del técnico fue el desgaste. Slot explicó que durante 20 o 25 minutos el equipo estuvo “apretado” dentro de su área, y que en ese escenario resultaba coherente reservar la energía de Salah para las semanas que vienen, especialmente considerando la importancia de la vuelta en Anfield.
Este enfoque responde a una lógica futbolística habitual en eliminatorias: aunque la necesidad de un gol pueda presionar, también existe el riesgo de romperse físicamente o quedar expuesto en transiciones si se intenta forzar demasiado pronto.
Un cambio de esquema: cinco atrás para contener la velocidad
Slot también se refirió a su decisión táctica de alinear cinco defensores por primera vez contra el Liverpool, una medida que buscaba frenar a un PSG con una capacidad notable para atacar con velocidad en todo el campo.
El entrenador explicó que el equipo rival “tiene velocidad en todas las zonas”, algo que convierte cualquier pérdida en una amenaza inmediata. En ese apartado, destacó el peligro de Ashraf Hakimi y Nuno Mendes, a quienes describió como una “amenaza increíble” incluso antes de considerar las opciones ofensivas del resto del plantel.
Frimpong y Kerkes: presión más agresiva desde los laterales
Para contrarrestar ese riesgo, Slot optó por introducir a Jeremy Frimpong y Milos Kerkes como laterales con vocación ofensiva. Según explicó, el objetivo era aplicar una presión intensa y constante.
“Pensé que así podríamos presionarlos con fuerza y de forma agresiva. Jugadores como Milos y Jeremy suelen hacerlo mejor que los extremos puros”, argumentó el técnico, dejando claro que la idea era transformar el planteamiento en una herramienta para incomodar la salida del PSG.
La Champions, el último tren del Liverpool
Con el Liverpool ya fuera de la pelea por el título de la Premier League —después de perder la Copa de la Liga y quedar eliminado de la FA Cup en cuartos de final— la Champions League se ha convertido en la gran oportunidad de la temporada para alcanzar un título.
La vuelta en Anfield está programada para el próximo martes, con el añadido de la recompensa máxima: quien logre superar esta eliminatoria se medirá en semifinales ante el ganador del cruce entre Bayern Munich y Real Madrid. En ese escenario, el papel de Mohamed Salah, que hoy no fue utilizado, vuelve a ser una incógnita clave para el Liverpool.
