Ahmed Shubair, figura mediática egipcia, aseguró que la Premier League de Egipto atraviesa esta temporada dos situaciones que, a su juicio, rozan lo absurdo: la reiterada presencia de entrenadores sancionados en las gradas y un fenómeno particular en los cobros de penalti en los estadios locales.
Entrenadores suspendidos que “aparecen” en las tribunas
En su programa radial, Shubair explicó que, al seguir los partidos, observa con frecuencia que varios técnicos no dirigen desde el banquillo por sanciones disciplinarias.
Según sus palabras, el problema se repite de forma tan constante que ya resulta habitual ver entrenadores sentados en las gradas: “En un partido te encuentras dos entrenadores en las tribunas; en otro, uno en las gradas y otro en el banquillo; y luego, al siguiente encuentro, ocurre lo contrario”.
Para Shubair, el trasfondo es aún más delicado porque el entrenador es un referente del equipo y de los jugadores. “Si el técnico es quien protagoniza protestas, genera crisis y causa problemas, ¿qué se supone que harán los futbolistas?”, se preguntó.
El caso de Nabil Al-Kouki con Al-Masry
Como ejemplo reciente, el presentador mencionó a Nabil Al-Kouki, entrenador de Al-Masry, quien presenció desde las gradas el partido del día anterior en el que Zamalek ganó 4-1. La ausencia en el banquillo se debió a una suspensión tras su expulsión en un encuentro previo.
El “penalti envenenado”: jugador sentado sobre el balón
La segunda situación señalada por Shubair es, para él, la más extraña: cuando se concede un penalti, asegura que en los estadios egipcios es común ver a un jugador de la propia escuadra
El objetivo, según su explicación, no sería “ganar suerte”, sino provocar que el balón no pueda golpearse con precisión por parte del rival, al alterar su colocación o dificultar el golpe.
Shubair recordó que, en la práctica, el balón debe situarse con exactitud en el punto reglamentario para ejecutar el penalti. Sin embargo, afirmó que este comportamiento termina provocando consecuencias visibles: “Por eso vemos muchos tiros que se van lejos del arco y, en ocasiones, incluso terminan en las gradas”, remarcó. A ello sumó un factor adicional: el estado de los campos, que muchas veces no es el ideal.
Discusión sobre el rol del delantero en Al Ahly
Más adelante, Shubair se refirió al debate sobre la posición de delantero en Al Ahly. En ese punto, defendió que las críticas actuales le parecen poco lógicas, ya que considera que en el club y en el fútbol egipcio han surgido jóvenes talentos que están dejando huella tanto dentro como fuera del país.
En su análisis, Al Ahly dispone de futbolistas con proyección real para marcar diferencias, lo que vuelve cuestionables ciertas quejas, sobre todo en un momento en el que algunos de esos chicos han mostrado brillos recientes.
Hamza Abdelkarim y el futuro de Bilal Attia
Como parte de su argumento, Shubair destacó la salida de Hamza Abdelkarim —joven delantero— hacia Barcelona, señalándolo como un aval del nivel que alcanza el talento egipcio. Además, mencionó que Bilal Attia se encuentra cerca de iniciar su carrera profesional en España.
Una temporada con polémicas que escalan
Con estos señalamientos, Shubair puso sobre la mesa dos cuestiones que afectan tanto al orden disciplinario como a la pureza competitiva de los partidos: entrenadores sancionados que terminan mirando el juego desde las gradas, y prácticas en los penales que, según su lectura, perjudican la ejecución y alimentan la polémica en la cancha.
