El Barcelona visita este martes el Wanda Metropolitano con una misión exigente: remontar un 0-2 en la vuelta de cuartos de final de la Champions League, sosteniendo una esperanza que en la historia continental solo se ha visto en contadas ocasiones. El precedente más llamativo conecta, además, con un nombre propio del pasado reciente del fútbol inglés: Marcus Rashford.
La remontada que el Barça necesita para soñar
Tras la derrota por 2-0 en el partido de ida disputado en el Camp Nou el miércoles, el equipo catalán afronta el segundo capítulo con la obligación de cambiar el guion. Para clasificar a las semifinales, el Barcelona no puede administrar riesgos: necesita marcar pronto y sostener el ritmo ofensivo para borrar el golpe inicial.
La eliminatoria se definirá la próxima semana, y el ganador del cruce se medirá en la ronda final ante el vencedor entre Arsenal o Sporting Lisboa. Es decir, el partido en el Wanda Metropolitano no solo decide el pase: también abre la puerta a un emparejamiento de alto nivel.
Un dato histórico: solo una remontada así en la Champions
En el entorno azulgrana se habla de una hazaña que, en la competición europea, no es habitual. La remontada que busca el Barcelona —revertir una desventaja de dos goles en el partido de vuelta como local— aparece registrada como un hecho extremadamente raro en la historia de la Champions League.
De hecho, el giro que se compara con el caso actual tiene un único precedente notable: Manchester United, que consiguió levantar un 2-0 de la ida contra Paris Saint-Germain en la ronda de 16 de la temporada 2018-19.
El precedente del Manchester United ante el PSG
- En la ida, el United cayó por 2-0 en Old Trafford.
- En la vuelta, en el Parc des Princes, el equipo inglés reaccionó con una victoria por 3-1.
- El boleto a la siguiente fase se selló con un tanto clave desde el 90+4, anotado desde el punto penal.
Rashford y el gol que cambió una eliminatoria
El detalle que convierte este antecedente en especialmente simbólico es la figura de Marcus Rashford. En aquel entonces, el extremo defendía la camiseta del Manchester United, y fue precisamente él quien convirtió el penal decisivo en el 90+4 para que el United avanzara.
Ahora, con otro rol y otro contexto, Rashford aparece nuevamente ligado a esa clase de partidos determinantes: actualmente está en Barcelona en calidad de préstamo desde el Manchester United. Sin embargo, su futuro inmediato no está resuelto, ya que el club todavía no ha tomado una decisión sobre una posible transferencia definitiva.
La regla del valor de los goles como visitante ya no existe
Hay un matiz que también pesa en el análisis: el United de 2018-19 avanzó gracias a la regla de goles de visitante. Esta normativa, con el paso del tiempo, fue eliminada del reglamento de la Champions.
Por eso, el escenario actual para el Barcelona es distinto. Para clasificar, un simple 3-1 en el marcador global no bastaría por sí solo para llevar al equipo a las semifinales, lo que obliga a pensar en una remontada más contundente que garantice la igualdad necesaria y el desempate correspondiente según el formato vigente.
Un partido de alta tensión en el Wanda Metropolitano
Con el cronómetro en contra tras el 0-2 de la ida, el Barcelona llega a la segunda parte de la eliminatoria con la presión de tener que marcar y controlar el partido. El Wanda Metropolitano será un examen físico y mental, y el cuadro azulgrana necesitará efectividad, agresividad y solidez defensiva para convertir la desventaja en una oportunidad real de acceder al último cuatro.
El premio, en caso de lograrlo, no sería menor: el Barcelona se cruzaría con Arsenal o Sporting Lisboa. Pero antes, deberá construir una remontada histórica que, por ahora, solo tiene un espejo lejano en los registros europeos: el día en que un 2-0 en contra se transformó en clasificación gracias a un gol decisivo en el 90+4 de Marcus Rashford.
