Noche inolvidable en Wrexham: los Dragones Rojos eliminaron a Nottingham Forest en la FA Cup

La historia reciente de Wrexham ya parece guion de película y este viernes escribió otro capítulo emocionante. El modesto club galés, propiedad de los actores Ryan Reynolds y Rob McElhenney, derrotó por penales a Nottingham Forest (4-3) tras empatar 3-3 en 120 minutos, y por primera vez en 26 años dejó en el camino a un equipo de la Premier League en la FA Cup, la competición más antigua del fútbol mundial.

Un estadio en ebullición

En el Racecourse Ground —un templo con memoria histórica para el fútbol de Gales, escenario del primer encuentro internacional entre Gales e Irlanda en 1906— se vivió una noche de tensión constante. Reynolds, conocido por su papel en Deadpool, estuvo en el campo antes del inicio: saludó a los jugadores en el calentamiento y firmó autógrafos y hasta zapatillas a los hinchas de los Dragones Rojos.

Todo pasó en 120 minutos

El partido ofreció escenas de vértigo desde el cierre del primer tiempo. Wrexham pegó fuerte con dos goles en tres minutos para irse al descanso 2-0 gracias a los tantos de Liberato Cacace y Oliver Rathbone. El público y el palco —con un visiblemente emocionado Reynolds— celebraron como si se tratara de una final.

  • En el segundo tiempo, Nottingham Forest movió el banco: entraron tres jugadores, entre ellos Nicolás Domínguez.
  • Igor Jesus descontó y pareció despertar a los de la categoría superior.
  • A 16 minutos del final, Dominic Hyam cabeceó para el 3-1 que parecía sentenciar la historia.
  • Pero Callum Hudson-Odoi, quien ingresó en el complemento, anotó dos veces y forzó la prórroga con un empate que llegó a un minuto del cierre del tiempo reglamentario.

La prórroga mantuvo la intensidad y las llegadas por ambos bandos, aunque ninguna fue definitiva. La definición llegó desde los doce pasos y fue a la altura del partido: drama, tensión y recompensa para los locales.

La tanda, el héroe y la celebración

Tras cuatro ejecuciones por equipo el marcador desde los once pasos estaba 3-3. Jay Rodriguez convirtió para Wrexham el 4-3 y dejó a Nottingham Forest obligado a convertir para seguir vivo. El arquero Arthur Okonkwo adivinó la intención de Omari Hutchinson, atajó el remate potente y desató la locura en las primeras filas detrás del arco. Jugadores y aficionados se fundieron en un abrazo; más tarde, los actores también se sumaron a los festejos.

De club de antaño a fenómeno global

Wrexham representa a unas 750.000 personas en Gales y figura entre los clubes más antiguos del mundo. Desde la llegada de Reynolds y McElhenney su transformación fue notable: tres ascensos consecutivos hasta la Championship, un salto de valoración que pasó de 2 millones de libras a cerca de 100 millones, y un crecimiento de ingresos gracias a patrocinios como United Airlines y Meta.

Además del aspecto deportivo, el club se convirtió en fenómeno mediático por la serie Welcome to Wrexham, que revitalizó la institución y la ciudad. Antes de la compra, el club dependía de un Supporters Trust y vivía más del pasado que del presente; la llegada de la dupla hollywoodense —fruto, en parte, de la obsesión de Rob McElhenney tras ver la serie sobre Sunderland y de su alianza con Ryan Reynolds— cambió ese panorama. La operación se cerró en febrero de 2021.

A casi cinco años de aquella compra, y tras un meteórico ascenso por las divisiones del fútbol inglés, Wrexham ya tiene asegurado un lugar en los dieciseisavos de final de la FA Cup. Mucho más de lo que muchos imaginaban cuando los Dragones Rojos esperaban un “príncipe azul”. “Es cine”, dirían en las redes.