El regreso de un emblema a la vida cotidiana de River

En Núñez lo recibieron como si se tratara de un refuerzo de mercado: el retorno de Marcelo Barovero al día a día del club generó alegría y sorpresa. Trapito se incorporó al cuerpo técnico de Marcelo Gallardo como entrenador de arqueros, se presentará este viernes en el Camp y viajará a San Martín de los Andes para sumarse a la pretemporada y comenzar una nueva etapa ligado, como siempre, a los guantes y al club que le dejó huella.

Su lugar en el equipo de trabajo

Barovero llegará a un área que seguirá comandando Alberto “Tato” Montes, quien ya había formado parte del staff del Muñeco en su primer ciclo en Núñez y recuperó su función con la vuelta del DT. Ese movimiento en la estructura provocó que Javier Sodero pase a trabajar en Reserva. La llegada de Trapito, a los 41 años y 18 meses después de su retiro en Banfield, se enmarca en la reestructuración que impulsa Gallardo para recuperar las bases de su era más exitosa.

Qué aportará

  • Experiencia de alto nivel en la formación de arqueros.
  • Conocimiento de la historia reciente del club y de su cultura interna.
  • Vocación pedagógica: su rol será complementario al trabajo que ya desarrolla Montes.

Un palmarés y una historia que pesan

Nacido en Porteña, Córdoba, Barovero es considerado dentro del top 5 de arqueros en los 124 años de River. Entre 2012 y 2016 disputó 167 partidos con la camiseta millonaria y consiguió 73 vallas invictas. Fue pieza clave en la Copa Sudamericana 2014 y en la Copa Libertadores 2015, y se despidió del club con seis títulos en su haber, dejando una vara muy alta bajo los tres palos, que luego Franco Armani ayudó a mantener e incluso elevar.

Datos destacados

  • 167 partidos entre 2012 y 2016.
  • 73 vallas invictas con River.
  • Protagonista en la Sudamericana 2014 y la Libertadores 2015.
  • Se retiró en Banfield; su última presentación oficial en el Monumental fue defendiendo esa camiseta y resultó profundamente emotiva.

Más allá del club: academia y presencia institucional

Barovero no se alejó del mundo del fútbol tras su retiro. Fundó una academia de arqueros con entrenamiento personalizado y de alto rendimiento para amateurs y profesionales de distintas edades. También participó de partidos con el equipo de Leyendas y brindó charlas y disertaciones en filiales de River, compartiendo experiencias y reviviendo momentos icónicos como el penal atajado a Emmanuel Gigliotti en el Monumental, una acción que marcó un antes y un después en su carrera.

El vínculo con Armani y la mirada institucional

En diálogo con Olé, Barovero remarcó el lazo que lo une a Franco Armani: ambos vienen de abajo, del Ascenso, comparten respeto y admiración mutua y reciben el cariño de la gente de River. Ese reconocimiento popular y la convivencia de generaciones —desde figuras como Ledesma y Centurión hasta juveniles como Beltrán y Jaroszewicz— suman valor a su regreso: para el plantel será nutrirse de una figura ilustre que ahora trabajará para que los arqueros de River brillen con la misma luz que él supo proyectar.