Thiago Silva, a los 41 años, vuelve a Europa para sumarse al Porto

Lo que muchos daban por un cierre de carrera se transformó en un golpe de timón: Thiago Silva regresará al fútbol europeo en la recta final de su trayectoria. El veterano defensor, ex capitán de Chelsea y PSG, firmó con el Porto hasta el final de la temporada 2025-26, en una incorporación que ya se perfila como una de las transferencias más llamativas de los últimos tiempos.

Llegada y recibimiento en Oporto

Silva aterrizó en el aeropuerto Francisco Sá Carneiro en un jet privado y fue recibido entre autoridades del club y un verdadero frenesí mediático. El Porto publicó un video poco después de su arribo en el que el zaguero se dirigió a la hinchada sosteniendo una bufanda del club: «Hola, portistas. Estoy en Porto después de casi 22 años», dijo con una sonrisa.

El club también le entregó camisetas personalizadas para su esposa, Belle, y sus dos hijos, Iago e Isago, quienes actualmente forman parte de la academia del Chelsea. El gesto puso de relieve el componente familiar detrás de la decisión, que acerca al defensor a su familia en Londres más que a su base en Río de Janeiro.

Qué aporta al equipo de Francesco Farioli

La llegada de Silva fortalece a un Porto que lidera la Primeira Liga bajo la conducción del técnico italiano Francesco Farioli. El entrenador, que asumió el verano pasado, ya ha construido una de las defensas más sólidas del campeonato, pero necesitaba liderazgo y experiencia tras la grave lesión de Nehuén Pérez.

  • Farioli, según informó A Bola, solicitó expresamente un central veterano capaz de integrarse de inmediato en un sistema basado en la posesión.
  • Aunque el equipo cuenta con jóvenes de talento como Jakub Kiwior y Jan Bednarek, la lectura de juego de Silva, su capacidad para organizar una línea alta y la serenidad con el balón fueron decisivas.
  • El cuerpo técnico valora especialmente su distribución de élite y su experiencia en partidos de alta exigencia.

A pesar de sus 41 años, Silva disputó 46 partidos en 2025 con Fluminense, prueba de que su resistencia sigue vigente. Los controles médicos del Porto también quedaron sorprendidos por sus datos físicos, comparables a los de futbolistas una década más jóvenes.

Un regreso que cierra un círculo

El fichaje tiene además un fuerte componente simbólico. La relación de Silva con el club luso se remonta a 2004, cuando llegó procedente de Juventude como una joven promesa. Aquella primera etapa en Oporto derivó en una pesadilla: tras ser relegado a la escuadra B contrajo tuberculosis, pasó seis meses hospitalizado en Moscú —solo— y recibió el diagnóstico de que podría perder parte de un pulmón y que quizá nunca volvería a jugar.

Se marchó de Portugal sin debutar oficialmente con el primer equipo. Más de dos décadas después, “O Monstro” retorna como uno de los defensores más laureados de su generación, dispuesto a ponerse por fin la camiseta de los Dragones y reescribir una página pendiente de su historia.

La mira puesta en 2026

Detrás del movimiento también parece haber una motivación internacional: la Copa del Mundo 2026 en Norteamérica. Silva no se ha retirado del servicio con Brasil; su último partido con la selección fue en 2022, y considera que competir nuevamente en una liga europea puede aumentar sus opciones de volver a ocupar un lugar en las convocatorias.

Epílogo

En lo deportivo, el Porto suma a un líder con jerarquía y experiencia en momentos decisivos de la temporada. En lo humano, Thiago Silva regresa a una ciudad que marcó sus inicios para cerrar un capítulo que quedó abierto hace 22 años. La historia, al menos por ahora, le da una segunda oportunidad en el corazón del Dragão.