La apuesta por la experiencia en medio de la tormenta en Celtic

Celtic atraviesa una de sus fases más convulsas en los últimos años: en menos de 70 días el banco del primer equipo ya cambió de manos tres veces, y otra vez la salida prematura marcó el rumbo. Tras el despido de Wilfried Nancy, el club recurrió nuevamente a Martin O’Neill, figura emblemática y voz de peso en el vestuario, en un intento por frenar la deriva.

Breve repaso de la crisis técnica

  • Wilfried Nancy, contratado en diciembre de 2025 tras una gestión interina de O’Neill, apenas dirigió ocho partidos y acumuló seis derrotas.
  • La caída decisiva fue el 3-1 frente a Rangers en Celtic Park: un clásico que dejó no solo un resultado negativo sino un impacto directo en la tabla.
  • Con ese resultado, Celtic y Rangers quedaron igualados en el segundo puesto con 38 puntos, a seis del sorprendente líder Hearts.
  • Además de la destitución de Nancy —anunciada “con efecto inmediato” el lunes— renunció Paul Tisdale, jefe de operaciones futbolísticas, lo que fue leído como un síntoma de ruptura interna.

El regreso de un símbolo: Martin O’Neill

Martin O’Neill, de 73 años, aceptó la convocatoria con la discreción que lo caracteriza. “Estoy muy contento, y me siento honrado de que me pidieran volver a dirigir al equipo”, afirmó en el sitio oficial del club, y añadió buenos deseos para Nancy: “Es un buen hombre y estoy seguro de que volverá a triunfar”.

O’Neill ya tuvo un ciclo mítico entre 2000 y 2005, que incluyó la histórica final de la UEFA Cup 2003 contra el Porto de José Mourinho. En su breve regreso interino previo a Nancy había firmado siete victorias en ocho partidos, un contraste que pesó en la decisión de la dirigencia para recuperar estabilidad.

Reacciones, ambiente y urgencias

  • La derrota ante Rangers no fue solo deportiva: el equipo se vino abajo después de ir en ventaja, la afición reaccionó con dureza y muchos espectadores abandonaron Celtic Park antes del final; otros abuchearon al equipo y se congregaron fuera del estadio para expresar su malestar.
  • Marcelo Saracchi, cedido por Boca desde mitad de 2025, no juega hace ocho partidos por una lesión en el muslo.
  • El club, que venía de ganar los cuatro últimos campeonatos domésticos, ahora debe lidiar con una crisis que excede lo futbolístico y pone en jaque la relación con su hinchada.

Contexto institucional y económico

Celtic, cotizado en la Bolsa de Londres y con una estructura accionaria estable, había duplicado el valor de sus acciones en cinco años y lo triplicó en una década; su facturación crece y los ejercicios con pérdidas son pocos. Sin embargo, la limitada proyección internacional del plantel y las políticas dirigenciales centradas en la sostenibilidad financiera, más que en la inversión deportiva, generaron críticas persistentes al accionista mayoritario, Dermot Desmond. El regreso de O’Neill volvió a reabrir ese debate.

Plan a corto plazo y objetivos

O’Neill fue claro en TalkSport sobre el papel de Desmond en su regreso: “Obviamente los resultados recientemente no han sido buenos, pero aun así fue un poco sorpresivo. Me resulta muy difícil decir que no al hombre que me puso en este cargo hace 25 años”.

El técnico confirmó que el club intentará “ir a fondo” en el mercado de enero: “Tendremos que suplementar al plantel de alguna manera si es posible. Las ventanas de enero son difíciles, pero necesitamos hacerlo y vamos a intentarlo con todo”.

Sobre objetivos, se mostró prudente: “No se me ha pedido expresamente que gane la liga. Pero está claro que estamos detrás y que ahora Rangers también nos alcanzó. Es un gran desafío. En esta época, todo es cuestión de resultados inmediatos”.

Situación deportiva y próximos pasos

  • Con 38 puntos en 20 fechas, Celtic comparte el segundo puesto con Rangers y está a seis del líder Hearts; el margen de error se redujo drásticamente.
  • O’Neill volverá a sentarse en el banco el próximo sábado frente a Dundee United; su contrato será hasta el final de la temporada.
  • La misión es recuperar resultados y, quizá más importante, reconstruir el vínculo con una hinchada inquieta.

El club apuesta por la experiencia para transformar urgencias en rendimiento. El resultado dependerá ahora de la capacidad de O’Neill para imponer orden, encontrar soluciones rápidas en el mercado y devolver certezas a un equipo que hasta hace poco dominaba la liga local sin discusión.