Diego Simeone sostiene a Julián Álvarez en la antesala del clásico ante Real Madrid

Diego Simeone salió a defender con firmeza a Julián Álvarez en la conferencia de prensa previa a la semifinal de la Supercopa de España ante Real Madrid, en Arabia Saudita. Ante la ola de críticas por la falta de gol del delantero cordobés, el entrenador del Atlético de Madrid priorizó los hechos por encima de las palabras: “Las palabras no alcanzan, sirven los hechos. Julián por sí solo ha demostrado el futbolista que es”.

Críticas, sequía y contexto

Álvarez atraviesa una racha negativa en la liga española: desde el 1 de noviembre, cuando convirtió de penal ante Sevilla, no volvió a marcar en el torneo local. Ya suma ocho partidos sin goles y 528 minutos sin festejos. Esa falta de eficacia abrió un debate mediático que llegó a catalogarlo como “la decepción de la temporada”, etiqueta que Simeone rechazó con ironía y contundencia tras el empate 1-1 ante Real Sociedad, partido en el que el cordobés volvió a ser reemplazado en el segundo tiempo.

Datos sobre su rendimiento

  • Último gol en LaLiga: 1 de noviembre (penal ante Sevilla).
  • Partidos sin marcar en la liga: 8, con 528 minutos acumulados.
  • Partidos jugados en el torneo local este curso: completó 5 de los 19 disputados.
  • Goleador del equipo en la temporada: 11 tantos en 24 partidos entre todas las competencias.

Contraste en la Champions

La versión de Álvarez en la Champions League es distinta. Convirtió en los últimos tres encuentros de fase de grupos —ante PSV, Inter y Union Saint-Gilloise— y fue determinante para que Atlético se mantenga, al menos por ahora, en puestos de clasificación hacia los octavos de final. Esa dualidad entre competiciones no modificó la postura del técnico: la banca es plena.

El respaldo más allá del césped

Simeone subrayó que su apoyo no se limita al rendimiento en la cancha. “A veces no hace falta hablar, otras hay que acercarse y hablar de cosas de la vida y no de fútbol. Más allá de un futbolista, hay una persona. Lo importante es que la persona esté bien”, dijo, en alusión al acompañamiento humano que intenta ofrecer al atacante, más aún ahora que el jugador acaba de convertirse en padre: su primer hijo, Amadeo, nació hace apenas unos días.

El entrenador marcó la mentalidad como factor decisivo: “La mente en la vida lo es todo. En cualquier trabajo te permite y ayuda a dar tu máximo, influye totalmente en nuestras vidas. Intentamos trabajarlo, despertarlo. A veces sale mejor, a veces no como queremos”.

Mirada hacia el Mundial y la competencia interna

La racha irregular alimenta además la discusión pensando en el Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México. Lionel Scaloni deberá decidir si mantiene la confianza en Julián como titular o si opta por Lautaro Martínez, en un momento de gran forma y con seis goles en sus últimos cinco partidos en la Serie A.

Oportunidad en el clásico y sensaciones del entrenador

El clásico contra Real Madrid aparece como una ocasión para que Álvarez revierta percepciones. Simeone confía en eso: “Esperamos que haga un gran partido. Julián ha demostrado el futbolista que es y muchas veces las palabras no alcanzan”, reiteró desde Arabia Saudita.

En la rueda de prensa también hubo un momento distendido: consultado en inglés por un periodista y sin traductor simultáneo, Simeone respondió entre risas con un rotundo “Yes”.

Sobre el desarrollo del encuentro, el técnico fue prudente y recordó el último duelo en el Metropolitano, donde el equipo había ganado 5-2 y “la Araña” marcó dos goles: “Cada partido es diferente. El del Metropolitano no va a estar relacionado con el de mañana. Cada uno, con sus virtudes. Tendremos que jugar el partido que creemos para seguir en esta competición”.

Conclusión

Para Atlético, el choque ante el Merengue no sólo es clave en la búsqueda de un título: también puede resultar un punto de inflexión para la confianza de Julián Álvarez. Simeone dejó claro que, más allá de la sequía y del ruido mediático, el respaldo del cuerpo técnico al goleador de la selección argentina es absoluto.