Cambio de competición: de Liga y Supercopa a la Copa
El Athletic se dispone a cambiar el chip. Tras disputar en este 2026 un partido de Liga y otro de Supercopa, ahora le toca la Copa: mañana se verá las caras con la Cultural Leonesa en los octavos de final. De nuevo aparece un rival de inferior categoría —la Cultural milita en Segunda— después de haberse cruzado con el Ourense, equipo de Primera RFEF; esa alternancia de rondas responde, en parte, a la ventaja deportiva que supuso haber disputado el torneo de la Supercopa en Arabia Saudí.
Un “regalito” con trampa
Sobre el papel es una eliminatoria propicia para los de arriba, pero jugar en el campo de un equipo de la división de plata y a partido único convierte el duelo en una prueba de máxima exigencia. A priori el Athletic debe imponer la diferencia de plantilla y categoría, pero cuando el balón echa a rodar esas distancias se atenúan: la motivación del equipo que viene de abajo y la presión que pesa sobre el que está un escalón más arriba igualan las fuerzas.
La oportunidad deportiva
Más allá del riesgo, la cita en León representa una ocasión clara: con solo dos eliminatorias jugadas —las dos primeras se evitaron por su condición de equipo participante en la Supercopa— los rojiblancos tienen la posibilidad de plantarse en cuartos con un esfuerzo relativamente acotado. Esa es una de las ventajas de participar en un torneo que reúne a cuatro equipos a muchos kilómetros —en los últimos años celebrado en Arabia Saudí— y que, por su formato, puede aliviar el calendario si se gestiona bien.
- Posibilidad de avanzar con pocas rondas disputadas gracias a la Supercopa.
- La Copa como revulsivo en una temporada irregular.
- Un triunfo coloca al equipo a un paso de las semifinales, con el impulso que eso supone.
Necesidad de recuperar la autoestima
La competición del KO suele ser un estimulante: las victorias llaman a las victorias. Verse en cuartos —a solo un triunfo de meterse en semifinales— puede servir como acicate para dar la vuelta a una situación que se complicó tras la imagen ofrecida por el equipo en Jeddah. Llegó la hora de recomponer la autoestima y de exigir respuestas en León.